La defensa de Begoña Gómez presenta un informe pericial histórico sobre las esposas de los presidentes
El documento, elaborado por un catedrático de la Complutense, compara la actividad de las mujeres de los líderes desde Adolfo Suárez hasta Pedro Sánchez
En resumen
- La defensa de Begoña Gómez ha presentado un informe pericial que analiza la actividad de las esposas de todos los presidentes del Gobierno desde 1977.
- El documento, firmado por el catedrático Julio Víctor González, concluye que no existe regulación sobre los límites de la actividad de la esposa del presidente ni sobre la figura de la asesora.
- El informe detalla cómo Carmen Romero (esposa de Felipe González) fue la primera en tener equipo de dos personas, cómo Ana Botella contó con personal de apoyo incluyendo una jefe de prensa, y cómo Mariano Rajoy contrató a dos personas para el cuidado de su padre.
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Por qué importa
Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, está siendo investigada por posibles conflictos de interés relacionados con su actividad profesional. La defensa ha presentado este informe pericial para argumentar que no existe regulación específica sobre la actividad de las esposas de los presidentes.
La defensa de Begoña Gómez ha presentado un informe pericial en el que explica que no existe una regulación sobre los límites de la actividad de la esposa del presidente del Gobierno, ni sobre la figura de la asesora y hace una comparación con todas las esposas de todos los presidents anteriores desde Adolfo Suárez al propio Pedro Sánchez.
El documento refleja cómo el expresidente del PP Mariano Rajoy contrató a dos personas para el cuidado de su padre, o una asesora de José María Aznar para organizar la boda de su hija. La pericial —que firma el catedrático en derecho administrativo de la Universidad Complutense de Madrid Julio Víctor González y a la que ha tenido acceso EL PAÍS— expone que en primer lugar, desde 1977 hasta 1982 expone que no hay mucha información sobre una asistente especializada para la pareja de los presidentes, pero cuenta, por ejemplo, cómo la esposa de Adolfo Suárez, Amparo Illana realizó actos de beneficencia con el pueblo gitano que incluyeron reuniones o ser madrina de un bautizo “que sin personal de apoyo no hubieran podido desarrollarse”.
A partir de 1982, con la llegada de Felipe González, su esposa, Carmen Romero López desarrolló su actividad más allá de la institucional como profesora de un instituto, miembro de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Enseñanza de la UGT durante una década y, posteriormente, diputados del PSOE por Cádiz. En ese tiempo tuvo un equipo de dos personas, además de tener a su disposición al personal de La Moncloa en la parte institucional. Romero “fue así la primera esposa de un presidente”, indica el documento, “que tuvo que compatibilizar su actividad profesional con las obligaciones derivadas del cargo público de su marido”.
La llegada de José María Aznar al palacio presidencial en 1996 supuso “el impulso mayor a la figura del asistente de la esposa del presidente del Gobierno”. Ana Botella dejó de ser funcionaria del Estado y emprendió una “intensa” actividad en actos públicos y privados, creó una fundación (Fundación Integra) y en 2003 se presentó como concejala en las listas del PP en el Ayuntamiento de Madrid. Para ello disponía de personal de apoyo y tuvo, incluso, que contestar a una pregunta parlamentaria en la que contestó que tenía a su disposición a dos personas.
La pericial cita una noticia de EL PAÍS en la que se añade que en el equipo, además de dos funcionarias, había una jefes de prensa. El catedrático se apoya de la prensa de la época en la que se habla “con absoluta naturalidad” de las funciones de estas asistentes que estuvieron presentes en los preparativos de la boda de la hija de Ana Botella y Aznar, en un acto privado de un diseñador o en sus viajes.
La esposa de José Luis Rodríguez Zapatero, Sonsoles Espinosa, tuvo una presencia pública “muy reducida” y mantuvo su actividad profesional como cantante. Como ocurrió con Carmen Romero, dice el informe, había una “presión social y mediática para que priorizara su labor institucional no escrita como mujer del presidente”, pero no por ello dejó de desarrollar “su actividad profesional libremente”. Y, como ocurrió con Ana Botella, la hemeroteca devuelve actos privados en los que Espinosa estuvo acompañada de sus asesoras como una serie de conciertos en París en 2007.
Por último, la esposa de Mariano Rajoy a partir de 2012 sí renunció a su trabajo previo y mantuvo “perfil bajo”. No obstante, contó con tres asistentes para ella, además de dos asistentes más “para el cuidado personal del padre de Rajoy”. La contratación de esas dos personas “generó revuelo público”.
Preguntas abiertas
- ¿Qué concretos cargos se imputan a Begoña Gómez?
- ¿Existe realmente conflicto de interés en las actividades descritas?
- Se regulará en el futuro la figura de la esposa del presidente





