Western Politics Lacks Vision, Driven by Pragmatism and Personalism
L'essentiel
- The article criticizes Western politics for lacking a clear project, citing the EU's technical talks with the Taliban on migrant deportations and Trump's tariff negotiations with Xi.
- It contrasts this with China's long-term strategic vision.
Résumé généré par IA
Pourquoi c'est important
The article reflects on the current state of Western politics, contrasting it with China's strategic approach. It uses recent events like EU-Taliban talks and US-China trade negotiations as examples of perceived political shortcomings.
Las sociedades humanas comienzan a agotarse cuando dejan de imaginar lo que quieren y de justificar lo que hacen. Esta semana, hemos hecho ambas cosas a la vez. En Bruselas, invitamos a los talibanes a discutir “a nivel técnico” la deportación de migrantes afganos. En Pekín, Trump y Xi se sentaban en su particular duelo en el OK Corral para negociar aranceles, influencia y estabilidad estratégica. La escena europea exudaba la grisura del trámite administrativo; la otra, la escenografía solemne y hueca de las grandes potencias. Y, sin embargo, las dos contaban la misma historia. Sustituida en Bruselas por el procedimiento y en Pekín por el puro reflejo personalista de Trump, la política occidental carece de proyecto. Son escenas de distinta escala, pero precisamente por eso resultan tan reveladoras.
Europa invita a su capital a los creadores del sistema de apartheid de género más radical del mundo. Conviene detenerse en la obscenidad exacta de este hecho. No es un reconocimiento diplomático explícito, ni las circunstancias exigían actuar deprisa. Se trata, sencillamente, de gestionar devoluciones, de servir en bandeja a personas concretas al régimen criminal del que habían huido, presentado bajo el paraguas del gran refugio moral de nuestras democracias fatigadas: se trataba de algo “técnico”. Pero lo aterrador aquí no es el cinismo —la política internacional siempre ha sido cínica―, sino que nadie parezca sentir la necesidad de justificar lo que hace. La hipocresía, al menos, implicaría reconocer una norma. Ahora nos basta con administrar. Y también en Pekín pudimos ver esa misma erosión. La reunión entre Trump y Xi no escenificaba la rivalidad entre dos modelos universales, como en la Guerra Fría. Nadie intenta ya organizar el mundo alrededor de una idea. Lo que vimos es algo más pobre e inestable: dos potencias que negocian desde el miedo y el recelo, desde el reconocimiento mutuo de su capacidad para dañarse, sin reglas compartidas ni promesas de un equilibrio duradero, solo acuerdos tácticos, provisionales, reversibles: una bipolaridad sin orden.
Pero incluso en este paisaje degradado hay una asimetría decisiva. Trump no tiene proyecto, solo impulsos, instintos, reflejos de dominación territorial, nostalgias del imperio decimonónico. John Gray lo ha descrito con precisión: Trump no quiere liderar el mundo del siglo XXI, quiere volver al XIX, al imperialismo de anexiones y compras de territorios, a la subasta de zonas de influencia sin rendición de cuentas. Esa es su única “visión”, y es enteramente regresiva. China, en cambio, opera con lógica histórica, no porque su proyecto sea moralmente superior, sino porque al menos existe como proyecto. China mide su horizonte temporal en décadas, posee una visión coherente de sí misma como civilización con destino propio y una estrategia industrial-tecnológica en renovables, tierras raras, chips e inteligencia artificial. Su alianza con Rusia sirve a su narrativa de “desoccidentalizar” el orden mundial mientras practica una operación silenciosa de seducción del Sur Global. No es un proyecto benéfico ni merece, desde luego, nuestra simpatía, pero es un proyecto: articula fines, organiza medios, asume costes, y sobre todo, mira lejos.
À surveiller
Perspective IA — des possibilités, pas des certitudes
Continued erosion of Western political project and increased reliance on tactical, short-term agreements.
Probable · Moyen terme
China will continue to expand its influence globally through strategic industrial and technological development.
Très probable · Long terme
Increased geopolitical instability due to a lack of shared rules and enduring equilibrium between major powers.
Probable · Long terme
Questions ouvertes
- What specific 'technical' discussions occurred between the EU and the Taliban regarding Afghan migrant deportations?
- What are the long-term implications of the US-China trade negotiations for global economic stability?
- How will China's strategy to 'de-Occidentalize' the world order unfold?
- What concrete steps is the EU taking to regain a sense of political project and vision?






