Zapatero reitera su inocencia en el caso Plus Ultra y las joyas
L'essentiel
- José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por tráfico de influencias, reiteró en TVE su inocencia en el rescate de Plus Ultra, la creación de una offshore y el uso de sus hijas como testaferros.
- Admitió que las joyas halladas fueron un "regalo de cortesía" y se quejó de filtraciones.
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José Luis Rodríguez Zapatero fue imputado por la Audiencia Nacional por liderar una trama de tráfico de influencias ilícitas y ha roto su silencio tras dos meses con una entrevista en TVE.
La primera entrevista de José Luis Rodríguez Zapatero —en el programa Mañaneros de TVE— desde que la Audiencia Nacional le imputó por liderar una trama de tráfico de influencias ilícitas, ha dejado escasas novedades de impacto jurídico a pesar de la enorme expectación generada desde el ámbito político, sobre todo, por la incomodidad que su silencio generaba en el PSOE. El propio expresidente del Gobierno ha admitido durante su intervención que, tras dos meses sin explicaciones públicas–más allá de un breve vídeo difundido para declarar su inocencia–, a su delicada situación con la justicia se le ha sumado “un problema paralelo”: su “necesidad” de dar explicaciones porque se lo reclaman amigos y compañeros del partido. Bajo esa premisa, se ha centrado en reiterar en público lo que ya sostuvo a puerta cerrada ante el juez José Luis Calama cuando declaró como investigado el 17 de junio: que ni intervino en el rescate de Plus Ultra, ni planeó la creación de una empresa offshore para camuflar sus ingresos, ni usó a sus hijas de testaferros.
La única novedad la ha aportado sobre las joyas halladas en su despacho, supuestamente valoradas en más de 1,3 millones y sobre las que todavía no ha declarado ante el juez. Según Zapatero, fueron un “regalo de cortesía” cuyo origen no ha querido revelar, pero con el que no persiguió un “incremento patrimonial”. Aunque sí ha reconocido que quizá fue un error aceptarlas.
El día en el que se cumplen 26 años de que su victoria contra todo pronóstico en las primarias que le llevaron a la secretaría general del PSOE, una efeméride que él mismo se ha encargado de recordar, Zapatero se ha afanado en defender su inocencia y se ha quejado en varias ocasiones de que se le están atribuyendo a él y a su familia hechos muy graves sin fundamento. “Las acusaciones hay que probarlas”, ha dicho el exmandatario, visiblemente tenso durante algunos momentos de la entrevista, en la que se ha quejado de de la filtración de sus agendas y de conversaciones personales con su secretaria, Gertrudis Alcázar. “Esto no ha pasado nunca. Se ha visto afectado mi derecho a la intimidad. Tendrá que tener consecuencias [...] No juzgo intenciones de nadie pero las reglas son las que son y todos los derechos afectados en esas filtraciones son los hiperprotegidos en la Constitución”, ha señalado.
Su intervención televisada llega 48 horas después de la declaración como investigado de su amigo Julio Martínez Martínez, administrador de la empresa epicentro de la investigación —Análisis Relevante— quien señaló al exmandatario como la persona “que marcaba los pasos a seguir” en el rescate de Plus Ultra. Zapatero lo ha negado: “No hablé con nadie ni de la SEPI ni del Gobierno, ni con ninguna autoridad pública. No es que no influyera, es que no hablé con nadie del rescate de Plus Ultra”, ha dicho el expresidente, que niega el delito de tráfico de influencias que el juez le atribuye. Para que exista este delito, según el Código Penal, no hace falta que se haya ejercido eficazmente esa influencia, basta con que alguien se haya ofrecido a influir a cambio de “dádivas, presentes o cualquier otra remuneración” o se haya aceptado ese “ofrecimiento o promesa”. Además de tráfico de influencias, el instructor considera que la trama en la que supuestamente participó Zapatero incurrió en delitos de organización criminal, apropiación indebida, falsedad documental, blanqueo de capitales, contrabando y contra la Hacienda Pública.
El expresidente no ha querido ahondar en lo declarado ante el juez por Martínez Martínez ni en el escrito que este entregó el lunes en la Audiencia Nacional, en el que situaba al expresidente del Gobierno como el cerebro de esa y todas las operaciones en las que participó Análisis Relevante. “Yo no voy a entrar en la estrategia de defensa de ningún imputado. Me defiendo y reitero las afirmaciones sobre mi nulo papel en el rescate Plus Ultra”, ha afirmado el exdirigente socialista, quien también ha negado con vehemencia que, como sostiene el juez y la Policía, él ideara la constitución de una empresa offshore para desviar el dinero obtenido por un tráfico de influencias ilícito. Esta sospecha, uno de los indicios en los que los investigadores sostienen la acusación de delito fiscal contra el expresidente, es, según Zapatero, “una invención absoluta o un error”. “Pero es un elemento de cargo que se me imputa. Los hechos son los que son y quien acusa tiene que probar”, ha lamentado de nuevo.
Zapatero ha insistido en situarse como un mero consultor externo de la empresa y ha negado haberse aprovechado de forma irregular de sus contactos políticos. “Es evidente que los clientes de esa consultora podían entender que el consultor era yo, pero todo mi trabajo fue de asesoría, de asesoramiento. Nunca ni tuve intención ni participé en ninguna sociedad, ni firmé ningún contrato con ningún cliente”, ha asegurado Zapatero, quien ha explicado que la empresa la constituyeron Martínez Martínez y otros socios (Sergio Sánchez, amigo del expresidente) y él “aceptó” ser consultor. “Me parece normal percibir retribuciones por ese trabajo”, ha señalado el expresidente, que sostiene que todos sus trabajos están declarados en el impuesto del IRPF. “Lo voy a demostrar”, ha dicho.
Tampoco es verdad,afirma, que él avisara a Martínez Martínez y a los responsables de Plus Ultra de que la SEPI iba a conceder el rescate a la compañía 11 días antes de que se aprobara la ayuda. “Lo niego. Yo no sabía lo que iba a hacer el consejo de la SEPI. No intervine en nada, no lo supe y esa es la verdad. A partir de ahí, [Martínez Martínez] en su derecho a la defensa puede esgrimir lo que quiera”, ha reiterado haciendo referencia a lo declarado por su amigo, del que no ha querido renegar después de que le haya señalado ante la justicia. “Es una amistad de hace años y no va con mi código de conducta. Hay que separar las relaciones del procedimiento judicial, no va conmigo renegar de que he tenido una amistad dilatada en el tiempo con él”.
El exmandatario sí admite que llamó al vicepresidente del Banco Santander, Juan Manuel Cendoya, para pedirle que atendiera a los directivos de la aerolínea, que buscaban acceder a un crédito ICO antes de que empezara a tramitarse el rescate público. Según Zapatero, lo que él hizo fue “simplemente facilitar un contacto”. “Llamé a ese directivo [del Santander] para ver si podía recibir a unas personas. Me llegan peticiones de ese tipo todos los días. Todavía hoy. Vamos a llegar a la locura de que llamar a alguien, reunirse con alguien, es ejercer una influencia”, ha lamentado. Esa es la única gestión a favor de la aerolínea que asegura haber hecho Zapatero, que niega haber llamado a José Luis Escrivá, cuando este era ministro de Seguridad Social, para agilizar el rescate: “Ya lo ha negado el propio señor Escrivá. Quien insinúa, quien acusa, tendrá que probarlo”, ha insistido.
Su versión sobre el origen de las joyas halladas durante el registro de su despacho sigue siendo una de las incógnitas del caso porque el expresidente reclamó ante el juez tiempo para reunir la documentación necesaria para acreditar su procedencia. Un mes después de declarar en la Audiencia Nacional, Zapatero no ha dado todavía esas explicaciones, aunque en la entrevista en TVE ha asegurado por primera vez que fueron “un regalo de cortesía personal de hace muchos años”. No obstante, no ha aclarado ni de quién ni de cuándo, con el argumento de que quiere explicárselo primero al juez Calama.
El expresidente ha intentado restar importancia a las joyas y ha asegurado que nunca tuvieron para él y su familia “ni uso ni destino”, por eso no las declaró. El exdirigente socialista admite que el hallazgo de esas joyas “ha sido una circunstancia muy negativa” para él, pero ha recalcado que no las guardó en la caja fuerte “con ningún afán patrimonial” ni de “defraudar”. “Estaban con todas las joyas de nuestra familia y algunos otros regalos”, ha explicado Zapatero, quien afirma que no está de acuerdo con la tasación de 1,3 millones incorporada al sumario y ha asegurado que entregará un contrainforme. “Lo que quiero dejar claro es que ni podíamos imaginar ese valor”, ha afirmado. “¿Fue un error aceptarlas?”, le ha preguntado el periodista Javier Ruiz. “Puede ser”, ha contestado el expresidente, antes de advertir: “No he entrado nunca en una joyería”.
Zapatero ha defendido también el trabajo para Análisis Relevante de la empresa de sus hijas, What The Fav, que recibió supuestamente 3.000 euros al mes por maquetar los informes que hacía el exdirigente socialista en su faceta de consultor. Los investigadores consideran que esos pagos eran una forma de desviar dinero hacia el expresidente del Gobierno con conceptos ficticios, una sospecha que Zapatero ha calificado de “increíble”. “Lo que me faltaba es que por mi cabeza hubiera pasado que mis hijas fueran testaferros de algo”, ha señalado el expresidente, quien ha asegurado que sus hijas van a presentar “todos los contratos y trabajos” que han hecho para Análisis Relevante.
À surveiller
Perspective IA — des possibilités, pas des certitudes
Zapatero presentará un contrainforme sobre la tasación de las joyas.
Probable · En quelques semaines
Las hijas de Zapatero presentarán contratos y trabajos realizados para Análisis Relevante.
Probable · En quelques semaines
Questions ouvertes
- ¿Cuál es el origen exacto de las joyas?
- ¿Quién tasó las joyas en 1,3 millones?
- ¿Qué consecuencias tendrán las filtraciones de agendas?



