Davidovich cae en Wimbledon ante Auger-Aliassime por su "malditismo"
Quick Look
- Alejandro Davidovich, último español en Wimbledon, perdió en octavos de final ante Félix Auger-Aliassime en un partido de cinco sets.
- A pesar de mostrar un gran nivel de tenis, Davidovich no pudo superar su "malditismo" y las molestias físicas.
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Why It Matters
Alejandro Davidovich, a 27-year-old Spanish tennis player, lost in the round of 16 at Wimbledon to Félix Auger-Aliassime. Despite a strong performance, Davidovich was hampered by "bad luck" and physical discomfort.
Alejandro Davidovich, otra vez, derrotado por su malditismo. En los mejores escenarios, cuando juega ante miles de aficionados y le enfocan una docena de cámaras, la frustración y la mala suerte se le ponen delante y son rivales demasiado poderosos. Toda la vida le han perseguido y, a sus 27 años, siguen haciéndolo. El tenista de enfrente importa, claro que importa, pero más importa él, lo que le ronda. Este domingo, el último español en pie perdió por 6-7(4), 7-6(6), 6-3, 6-7(2) y 6-1 en octavos de final de Wimbledon ante Félix Auger-Aliassime, sin que su tenis lo mereciera.
Davidovich nunca había estado mejor: en los partidos previos, e incluso durante el mismo encuentro, desplegó uno de los mejores tenis de todo el torneo, si no el mejor. Después de proclamarse campeón del reciente ATP 250 de Mallorca, sus golpes detonaban con fuerza, se le veía sobrado de confianza, volaba pese al cansancio acumulado y se consideraba una amenaza para Novak Djokovic, que iba a ser su rival en cuartos. Pero sus angustias y su mal fario aparecieron justo cuando menos convenía.
Le queda el balance de una fantástica gira de hierba como motivación, y la sensación de que con su nuevo equipo -con Pepo Clavet como entrenador- ha encontrado por fin con quién rodearse. Pero es imposible dejar de lamentar esos minutos, pocos, 10 o 15 minutos, en los que dejó escapar la victoria que debía auparle a la élite. Porque la igualdad con Auger-Aliassime -actualmente el número cuatro del ranking mundial- fue exagerada. Exageradísima.
Los instantes decisivos
Tanto que hubo que disputar tres muertes súbitas y el primer 'break' llegó cuando ya se habían jugado más de dos horas. Auger-Aliassime, ex pupilo de Toni Nadal, castigaba con su saque y su derecha siempre que podía, pero Davidovich hacía lo propio y aprovechaba su dominio en los intercambios de revés. Si hacía falta, repetía un revés cruzado, y otro, y otro, hasta que el canadiense descarrilaba. Ni uno ni otro concedía muchas oportunidades de rotura, y ambos reservaban fuerzas para el desenlace de cada set.
Pero en el segundo set algo empezó a inclinarse en contra del español. Durante muchos minutos lo tuvo todo bajo control, exultante, enérgico, atinado, pero con 6-5 a favor en el marcador disfrutó de tres bolas de set, Auger-Aliassime las salvó con tres durísimos saques y llegaron sus primeros lamentos. "¡No puedo hacer nada!", le gritaba Davidovich a los suyos antes del indeseado tie-break. Y, en él, cometió sus primeros errores de bulto. El derrotismo le arrebató ese set decisivo y, por si fuera poco, le acompañaron molestias físicas.
En ese tie-break, Davidovich empezó a quejarse del tobillo izquierdo y ese dolor le acompañó en ciertos tramos del partido. Auger-Aliassime tomó la iniciativa en el tercer y el cuarto set, y todo parecía decidido, cuando el español decidió seguir en la lucha. El número cuatro del mundo sufre sobremanera para cerrar los partidos -siempre lo ha hecho y, a los 25 años, parece que siempre lo hará- y así permitió que el cuatro set se complicara.
Después del mejor punto de este Wimbledon, un intercambio inolvidable de ambos en la red, Davidovich logró su primera rotura y un tembloroso Auger-Aliassime lo tiró todo fuera en el tie-break. Fue una pena que, en el esfuerzo, el español vaciara su depósito y que en el quinto set, desfondado, dolorido y desanimado, apenas pudiera dar más. Si acaso, ante un rival nuevamente errático, que neesitó hasta siete bolas de partido, salvó un juego, pero por entonces su malditismo ya le había derrotado.
Open Questions
- ¿Podrá Davidovich superar su "malditismo" en futuros torneos?
- ¿Cómo afectará esta derrota a su ranking y confianza?






