Detalles de la visita del Papa León XIV a España: agenda, logística y financiación
Quick Look
- Fernando Giménez Barriocanal, coordinador adjunto de la visita del Papa León XIV a España (6-12 junio), detalla la organización de la gira por Madrid, Barcelona y Canarias.
- Se priorizan encuentros con colectivos vulnerables y grandes actos multitudinarios, con un presupuesto estimado de 100M€ en Madrid.
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Why It Matters
La visita del Papa León XIV a España, programada del 6 al 12 de junio, es la primera de un Sumo Pontífice por el país en varios años. La organización ha sido una carrera contrarreloj, con menos de seis meses para preparar una agenda compleja que incluye Madrid, Barcelona y Canarias.
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
El coordinador general adjunto de la visita de León XIV a Madrid, Barcelona y Canarias detalla los objetivos y la preparación del primer viaje del Sumo Pontífice por España.
Recorrer las calles en carrito de golf, 50.000 camas de acogida y una noche de sábado sin dormir: los detalles del finde papal en Madrid.
Fernando Giménez Barriocanal es vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española y ha sido designado coordinador general adjunto de la visita del papa León XIV a España, entre el 6 y el 12 de junio. En la práctica, una de las piezas clave del cerebro español detrás de la organización del viaje. Todo arrancó con un aviso en los pasillos del Vaticano que se convirtió en una carrera contrarreloj en la que ha tenido que aplicar todo lo aprendido en la visita de Juan Pablo II en 2003 y la JMJ de 2011. A menos de un mes de que el Papa pise Madrid, Giménez detalla a 20minutos cómo ha sido diseñar una agenda que atraviesa Madrid, Barcelona y Canarias encajando grandes actos con encuentros con migrantes, presos o jóvenes. Una labor que hace voluntariamente y por la que lleva durmiendo "una media de cuatro horas desde hace tres meses".
¿Cuándo llegó a sus oídos que el Papa tenía interés por visitar España?
Llega a mis oídos en noviembre, cuando acompaño a la Conferencia Episcopal a saludar al Papa al Vaticano. En los pasillos me dice el Cardenal Cobo: "Oye, hay muchas posibilidades de que venga a España y tenemos que empezar a organizarlo". Yo ya organicé cuando vino Juan Pablo II en 2003 y la JMJ de 2011. Pero ahí tuvimos dos años y aquí teníamos menos de seis meses.
¿Su reacción fue de vértigo?
De alegría, de vértigo y de responsabilidad por ver cómo en muy poquito tiempo había que organizar la primera visita a un gran país europeo que hacía este Papa. Este es el segundo gran viaje que hace.
Una vez se hace oficial. ¿Por dónde se empieza?
Tuvimos una primera reunión en Roma con los obispos responsables de la visita para ver más o menos fechas y qué días va a estar en Madrid, qué en Barcelona, qué días en Canarias… Nosotros peleamos para que fuera el fin de semana en Madrid, que es donde más gente va a venir de toda España y donde se concentran los dos grandes actos multitudinarios.
¿Y cómo se configura la agenda?
Una vez fijadas las fechas, empezamos a hablar de ideas. ¿Y si el Papa fuera al Congreso de los Diputados? Jolin, pues estaría guay porque eso no pasa nunca. ¿Y si hacemos un acto en el Bernabéu? Jolin pues hay que hablar con el Bernabéu… ¿Y en la Sagrada Familia?... Pues así, valoramos qué cosas podemos hacer con los jóvenes, con la gente mayor, con el mundo de la cultura, con la vida de la Iglesia, con los migrantes, con los presos… Y así se va conformando poco a poco. En el caso de Madrid, es rarísimo que un Papa esté cuatro días en la misma ciudad. Va a ser algo espectacular.
¿Tenían ustedes alguna prioridad o línea roja?
El fin de semana tenía que haber un gran encuentro con jóvenes y luego una gran celebración central el día del Corpus Christi. Una vez decididos esos dos actos pedimos que el Papa se tiene que encontrar con gente de la cultura, de la educación, del deporte y uno con toda la Iglesia española en el Bernabéu.
¿Y el Papa pidió algo en concreto?
Nos pidió hablar a la comunidad política, que lo hará en el Congreso, y también con la gente con la que la sociedad menos habla. Por eso, el primer acto en Madrid va a ser en Cedia, un centro de asistencia social donde acude la gente que no tiene dónde dormir en el sur de Madrid. Es muy especial para Cáritas.
¿También persigue ese objetivo en Canarias?
De hecho, el germen de esta visita a España es la tarea pendiente del papa Francisco de visitar las islas por el drama migratorio. Francisco tenía gran interés por esos descartados, es algo que ha vivido en carne viva. Por eso, León XIV visitará el puerto de Arguineguín, también conocido como el de la vergüenza, donde llegan centenares cada día. También va a estar en el centro de refugiados Las Raíces, donde ahora mismo hay más de 400.
¿Y cómo se decidieron esos tres actos de la visita de Barcelona?
Es un programa muy interesante que se centra en bendecir la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí, también en encontrarse con el pueblo catalán en el Montjüic y por último visitar la cárcel de Brians 1. El Papa viene a encontrarse con migrantes, presos y los más pobres, a ejemplificar lo que quiere que sea el evangelio en España.
¿Hay alguno que le haga especial ilusión?
El de Lucero. El Papa se va a encontrar con gente que ha dormido en la calle y me parece que es tomar contacto con lo que tiene que ser la Iglesia en este mundo. Es el primer acto de la agenda y es en Lucero, un barrio humilde y algo muy importante para nosotros. A mí me ilusiona la vigilia de jóvenes por mis hijos. Va a ser maravilloso.
¿Hay alguna lección de la visita de 2003 o del JMJ de 2011 que se ha aplicado en esta visita?
Esto se ha tenido que organizar en menos de seis meses, para esas visitas tuvimos dos años. Esto es una pequeña locura, pero la suerte que tenemos es que muchas de las personas que colaboraron en esas visitas, como Yago de la Cierva, se han brindado a colaborar. Esas personas ya saben el estrés que supone. Los miles de fuegos que hay que apagar. Que te surgen muchísimos amigos, todo el mundo tiene mucho interés en regalarle algo al Papa y entregárselo físicamente, en darle la mano. Miles de peticiones a las que muchas tienes que decir que no.
A menos de un mes de que llegue a Madrid, ¿qué queda por cerrar?
Ya están las escaletas de los actos, quién va a actuar, quién va a hablar, de qué manera se va a hablar, se preparan los discursos, se preparan las intervenciones... Todo eso está ya bastante cerrado. Por otro lado, estamos terminando de contratar toda la ‘tramoya’: la producción, la treintena de pantallas, equipos de vídeo, los 5.000 aseos químicos. Al Papa se le tiene que ver y escuchar bien. Hay que entregar entradas a más de 250.000 inscritos y acreditar a 20.000 personas cuyos perfiles tienen que pasar una investigación.
Se espera medio millón de fieles en la vigilia y dos millones en la misa. ¿Dónde van a dormir?
Tenemos el reto de poder acoger en Madrid a más de 40.000 personas que nos han pedido que les busquemos un sitio para dormir. Y gratis. Ofrecemos desde casas particulares, parroquias, polideportivos... La verdad es que Madrid es una ciudad muy acogedora y la gente es estupenda. Nos lo ponen fácil.
¿Cuánto va a ir el Papa en papamóvil?
El Papa tiene siempre tres opciones. Una es ir en coche cerrado, que no se le ve y es una pena, pero efectivamente hay sitios por donde a lo mejor tiene que ir rápido. Igual para salir desde el aeropuerto hasta llegar a la civilización tiene sentido que vaya en ese coche. Luego, para ir por las calles, puede ir en el papamóvil. Hay otros circuitos peatonales, como el entorno del Movistar Arena o el Bernabéu, igual es más conveniente utilizar una especie de carrito de golf para pasar por espacios más pequeños. Lo vamos a utilizar en Canarias y en Madrid.
¿Se va a decorar Madrid con flores amarillas y blancas?
Estamos trabajando con eso. Hay más de 70 empresas que están colaborando, diciendo: "Nosotros te ponemos el catering del Papa, nosotros te ponemos flores, nosotros vamos a hacer la seguridad cibernética para que no haya ciberataques y vayan contra ti…". El tema de la decoración floral es fundamental. Madrid se tiene que vestir de gala y el 6 de junio tiene que estar precioso.
"Tenemos el reto de acoger en Madrid a más de 40.000 personas que nos han pedido que les busquemos un sitio para dormir gratis"
¿Les preocupa que colapse la ciudad ese fin de semana?
Tenemos un plan de movilidad con el Consorcio de Transportes y se ampliarán todos los horarios y frecuencia de transporte público. También por la noche. Sobre todo, del sábado al domingo por la vigilia de jóvenes que terminará más allá de las 23.00 horas. La gente va a querer moverse. Por suerte, tenemos una red de cercanías, autobuses y metro que vertebra muy bien el eje Castellana.
El Papa pasa mucho tiempo en Madrid. ¿Hay margen de improvisación? ¿Puede que haga visitas sorpresa?
Hay una agenda privada que está más o menos cerrada. Se va a reunir con la comunidad Agustiniana y va a tener otros encuentros privados. Yo no descarto que haya huecos en los que el Papa dice, "oye, ¿por qué no hacemos esto?". Estamos trabajando para ello. Él quiere encontrarse con mucha gente y vamos a ver si es posible.
¿El Vaticano tiene normas estrictas para el Papa?
El Vaticano quiere cuidar al Santo Padre porque es un viaje largo. Nos ha pedido que en la medida de lo posible las comidas sean privadas. Los días que no tiene que celebrar la misa en Cibeles, nos han pedido que no metamos a 200 personas en la Nunciatura, que es donde dormirá. El Papa es un hombre sencillo, tranquilo, un poco tímido, deportista y con criterio propio... Pero al final es casi una semana y no le podemos exprimir. Aún así, estoy seguro que los madrileños iremos a despertarle y le cantaremos las mañanitas como hemos hecho con los anteriores papas.
¿Qué tipo de voluntarios participan en la visita?
Tenemos 18.000 voluntarios de todo tipo. Desde los que uno ve cerca del Papa hasta los que van a dirigir a la gente. También voluntarios informáticos para evitar hackeos, voluntarios de medios de comunicación, voluntarios financieros en la red de patrocinios… Tenemos hasta un coronel de la Guardia Civil jubilado como responsable de seguridad. Cualquier persona que quiera echar una mano, aquí lo puede hacer.
¿Sin voluntarios sería posible organizar esta visita?
Sería absolutamente imposible. Somos un colectivo muy particular. Por ejemplo, la Policía alucina porque haces una vigilia de jóvenes y no hay comas etílicos o peleas, que es lo que suele ocurrir en un concierto normal. Por estadística, si hay 100.000 personas, tiene que haber un 5% de patosos que al final la montan. Aquí no pasa esto. Aquí la gente hace caso. Entonces, hay una red de voluntarios que orienta a la gente, que ayuda, que genera un magnífico buen ambiente. Los voluntarios son una pieza fundamental.
En el plano económico, ¿cómo se financia una visita así?
En un primer momento, íbamos a pedir una aportación simbólica a los inscritos. Al final decidimos que no era necesario. Hemos apelado a la generosidad de la gente y hay una aportación de todos los voluntarios, que es el tiempo. Si este trabajo no lo hiciera yo, tendría que contratar a alguien para que lo hiciera. También las administraciones públicas están aportando y portándose genial. En Madrid, la Comunidad nos deja Sol como centro de prensa, el Ayuntamiento nos deja Cibeles como Sacristía, hay más de 70 empresas que están aportando en especie, Canarias y Barcelona también nos ceden espacios y han hecho aportaciones económicas.
"Hemos apelado a la generosidad de la gente, al tiempo de los voluntarios y a aportaciones de administraciones y empresas"
¿Y qué impacto económico se espera que tenga en Madrid?
Sabemos que cientos de miles de personas comen, beben, compran cosas, los hoteles se llenan… Todo eso tiene un impacto grande. Tenemos unas primeras valoraciones de que probablemente el impacto en Madrid supere los 100 millones de euros. Una riqueza que se queda en nuestros barrios. Además, van a ser cientos de millones de personas las que van a ver al Papa en Cibeles, en el Bernabéu, en la plaza de Lima… Ya con la visita de Benedicto XVI en 2011 se notó un repunte de turismo. Esperamos que esta vez también sea así porque las imágenes llaman a venir.
¿Cómo es de exigente personalmente organizar una visita así?
Es dormir un máximo de cuatro horas de media los últimos tres meses. Es estar dedicado mañana, tarde y noche. No existen sábados y domingos. Hay mil cosas todavía por hacer. Estamos muy cansados, pero muy ilusionados. Luego llega el Papa y le cambia la vida a tanta gente… Que merece la pena. Somos testigos del gran bien que hace a la sociedad. Por todos ellos merece la pena la organización, aunque sea fatigosa. Ya cogeremos vacaciones después.
¿Qué tiene que pasar y qué no tiene que pasar para que usted sienta que la visita ha ido bien?
Tengo la certeza de que va a ir todo fenomenal porque mira, si me pongo a pensar ahora en la cantidad de cosas que nos faltan, no dormiría ni una hora. Pero sé que esto lo ponemos en manos de Dios y Dios hace lo suyo. Estoy tan convencido de que todos los defectos que tenemos, líos, incidencias en inscripciones, problemas de plazos... Estarán solucionados cuando llegue el Papa, nos mire a los ojos. Estoy convencido porque lo he vivido muchas veces.
Belén de Marcos
Redactora de Madrid en '20minutos'
Belén de Marcos es redactora de 20Minutos desde 2023. Empezó en las secciones de Última Hora, donde cubrió actualidad internacional y reportajes, y Ciudades-SEO donde siguió con reportajes y también escribió sobre Madrid y Comunidad Valenciana. Ahora, escribe en la sección Madrid Local sobre política municipal, obras, vivienda y cualquier tema que afecte a los madrileños.
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Open Questions
- Detalles específicos de la agenda privada del Papa.
- Número exacto de asistentes a cada evento.
- Medidas de seguridad detalladas para cada ubicación.
- Impacto final en la afluencia turística post-visita.


