El Mundial de fútbol en Cisjordania: Euforia, luto y alineaciones políticas
La final de la Copa del Mundo de fútbol se vivió en Ramala con alegría por el gol de España, que se transformó en luto tras la noticia de dos "mártires" y reflejó las profundas divisiones geopolíticas.
Quick Look
- La final del Mundial de fútbol generó euforia entre palestinos en Ramala por el gol de España, pero la alegría fue truncada por la noticia de dos "mártires" a manos de colonos.
- El evento se convirtió en un reflejo de las alineaciones políticas, con España apoyando a Palestina y Argentina a Israel, mientras el conflicto en Oriente Medio se hacía presente.
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Why It Matters
La final del Mundial de fútbol se celebró en un contexto de conflicto en Cisjordania, donde la alegría por el gol de España fue interrumpida por la noticia de dos palestinos muertos por colonos. Este evento reflejó las posturas políticas internacionales hacia el conflicto israelo-palestino.
El gol de Ferran Torres regaló un momento de euforia a más de 2.000 palestinos en Ramala, en la Cisjordania ocupada; un lugar donde la alegría colectiva es un bien extremadamente escaso. Las buenas noticias son efímeras en esta tierra. Apenas tres minutos después, mientras el público contenía el aliento ante la inminente victoria de la selección española, la retransmisión del partido se detuvo.
Desde el estrado, un miembro de las autoridades allí presentes anunció el motivo. “Acabamos de saber la noticia de dos mártires a manos de colonos en la gobernación de Ramala. Pido un minuto de silencio (…). El partido continuará sin audio y una vez finalice, no habrá celebración”. Auda Abdul Farakhna, de 53 años, y Ahmed Abu Mukh, de 26, habían sido tiroteados en la localidad de Deir Jarir, a tan sólo 9 kilómetros de la gran pantalla. Así se pitó el final agridulce de un Mundial de fútbol visto desde el prisma de la guerra: en silencio.
“Desde aquí, este partido se siente como un Palestina contra Israel”, aseguraba Mahdi, un aficionado que acudió envuelto en una bandera de la Roja. “El gobierno y la gente de España ha dado un gran apoyo a Gaza, y les estamos muy agradecidos por ello”, añadió el joven. El ejecutivo de Pedro Sánchez se ha convertido en una de las voces más críticas con la ofensiva israelí sobre la Franja, y reconoció al Estado palestino el 28 de mayo de 2024.
Frente a él, la Argentina de Javier Milei se alza como firme aliado de Beniamín Netanyahu. “Estoy orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”, aseguró el líder latinoamericano en una rueda de prensa. Entre 50.000 y 70.000 argentinos viven en Israel, muchos de ellos judíos que adoptaron la nacionalidad hebrea. En Tel Aviv, miles de ellos se congregaron envueltos en banderas que comparten el blanco y el azul.
La cúpula política israelí también vio en la final una forma de venganza, truncada por un gol en el minuto 106. En un vídeo junto al embajador argentino en Israel, Shimon Axel Wahnish, Netanyahu declaró en la víspera de la final: “Javier (Milei), eres un amigo de verdad, un gran amigo. Te apoyamos y apoyamos a Argentina de muchas formas, incluyendo mañana”. Los ministros de ultraderecha también cerraron fila entorno a la albiceleste.
Itamar Ben Gvir, responsable de Seguridad Nacional y firme defensor de los asentamientos en Cisjordania, ya tenía equipo favorito desde el inicio del campeonato. “¿De verdad tengo que explicar por qué rezo con todo mi corazón para una victoria de Argentina mañana?”, proclamó en redes sociales antes de la semifinal contra Inglaterra.
Por su parte, la Autoridad Palestina también dio su apoyo institucional a sólo uno de los contendientes. En Ramala, una primera fila plagada de políticos y militares de alto rango palestinos se puso en pie para escuchar con solemnidad el himno sin letra de España. Frente a ellos, banderines españoles y palestinos ondeaban juntos.
“El resultado es un acto de justicia que va más allá del futbol”, aseguró otro aficionado exhaltado. “Esto no es sólo por Palestina, si no por un pueblo que ha sido muy solidario”, añadió. Las celebraciones se extendieron por diversos puntos de un Oriente Medio marcado por el actual conflicto entre Irán y Estados Unidos. Beirut, El Cairo, Damasco y Teherán se volcaron con una selección europea y muy lejana a su territorio. Los gritos de alegría llegaron incluso a Gaza, donde decenas de niños y jóvenes se subieron a edificios en ruinas para tener mejor vista a la televisión.
Entre las felicitaciones a la Roja también destacó la del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, quién sacó unos minutos en mitad del cruce de misiles en el golfo Pérsico para publicar en X: “Felicito al pueblo y al Gobierno de España por el éxito de la selección y conquistar, merecidamente, el título de campeones del mundo. La alegría del pueblo y el Gobierno de España es la alegría del pueblo y el Gobierno de Irán”.
El fútbol es política y polémica, aunque, como en todas las guerras, siempre hay ovejas negras. Shireen es la única de sus amigas, adolescentes de Ramala, que lleva la camiseta de argentina con 10 dibujado en la espalda. “Entiendo que España ha sido buena con nosotros, pero yo me he criado viendo a Messi marcar goles con el Barcelona. Es el mejor jugador del mundo y yo sólo quiero que él gane esta noche. De los problemas políticos no quiero saber nada”.
Shireen comparte con millones de aficionados una verdad inapelable: ni las banderas, ni los nacionalismos, ni si quiera el impacto de los misiles pueden apagar la alegría más humana de ver a tu futbolista favorito clava un balón entre los tres palos.
Open Questions
- ¿Qué medidas se tomarán tras el tiroteo en Deir Jarir?
- ¿Cómo evolucionará el apoyo de España a Palestina?
- ¿Qué impacto tendrá la postura de Argentina en sus relaciones regionales?



