
Un estudio liderado por el psicólogo Ted Schwaba de la Universidad de Michigan, con participación de 15 países y más de un millón de personas analizadas genéticamente, establece una relación empírica entre variantes genéticas y los Cinco Grandes rasgos de personalidad, explicando entre el 4,8% y el 13,3% de la variación individual.
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Estudios previos con gemelos y familias sugerían heredabilidad de ciertos rasgos de personalidad, pero faltaba evidencia genética a gran escala debido al tamaño muestral necesario.
Aquello de 'le viene de familia' podría tener más base científica de lo que pensamos. Y es que un grupo internacional de investigadores liderado por el doctor en psicología de la Universidad de Michigan Ted Schwaba, en el que han participado hasta 15 países y se ha analizado genéticamente a más de un millón de personas, ha establecido de manera empírica una relación directa entre genética y personalidad. Es decir, que determinadas variantes de nuestros genes pueden influir en rasgos relacionados con el comportamiento.
"Hasta ahora", explica Schwaba, "existían numerosos estudios entre gemelos y miembros de una misma familia que apuntaban a que ciertos rasgos de la personalidad eran hereditarios, mientras que otros respondían a factores ambientales. Pero no se había avanzado en este tipo de trabajos debido a la gran cantidad de muestras necesarias para poder caracterizar de algún modo la señal genética".
Por esta razón, este experto en desarrollo de la personalidad decidió asociarse con otros colegas y empresas del sector de la genómica para arrancar un estudio nunca visto antes como el que hoy se publica en Nature. "El UK Bio Bank, el Estonian Bio Bank o The Twins Early Development Sample son algunas de las entidades que han tomado parte en él, lo que nos ha permitido contar con más de un millón de participantes en el muestreo, el más grande realizado hasta el momento", detalla Schwaba.
El ADN no es una bola de cristal, pero influye en nuestras vidas
Un total de 130 investigadores de Australia, Canadá, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Islandia, Italia, Países Bajos, Noruega, Singapur, Suecia, Reino Unido y EEUU trabajaron coordinados por el americano para analizar datos procedentes de 46 grupos de cohortes que incluían entre 611.000 y 1,14 millones de muestras. Se trataba de genomas de ascendencia europea y africana y, también, de miembros de una misma familia para poder separar los efectos de los genes de los del entorno familiar.
La conclusión, señala el estudio, es clara: se han identificado 1.275 variantes genéticas principales asociadas con los Cinco Grandes rasgos de personalidad, de las cuales 824 son nuevas. Esto, apuntan los investigadores, demuestra que existen diferencias genéticas sistemáticas asociadas con las diferencias individuales de personalidad. Las variantes genéticas comunes explican una proporción moderada de entre el 4,8 % y el 9,3% de la variación de cada rasgo, y de entre el 9,3% y el 13,3% cuando se consideran instrumentos con una fiabilidad de medición típica, apunta el paper.
Esos Cinco Grandes, o Big Five en inglés, son los rasgos que se asocian a resultados importantes en la vida de las personas: la extraversión -o extroversión en el lenguaje común-, que tiene que ver con nuestra capacidad de socializar y nuestra asertividad. La amabilidad, que se relaciona con la generosidad, el respeto y la confianza. La responsabilidad, vinculada con la eficiencia, el trabajo y el sentido del deber, así como el neuroticismo, muy relacionado con la estabilidad emocional, y la apertura a la experiencia, que determina la curiosidad y el espíritu creativo. Y no, no es que la personalidad pueda predecirse directamente a partir del ADN, pero ahora se ha demostrado que influye en su desarrollo, junto a factores principalmente ambientales.
Estudiar la personalidad para mejorar nuestra vida
La personalidad se define como un conjunto de patrones relativamente estables de pensamiento, sentimiento y comportamiento que diferencian a unas personas de otras. Está relacionada con numerosas facetas de la vida, como el rendimiento y los resultados en el mercado laboral, la salud física y mental, y determinados aspectos demográficos y conductuales, explican los investigadores. "Todos conocemos personas cálidas y amables, auténticos rayos de sol, y personas frías y poco accesibles. Personas a las que les encanta probar cosas nuevas, y personas que prefieren aferrarse a lo que ya conocen", concluye Ted Schwaba. "Mediante la aplicación de herramientas estadísticas modernas a grandes conjuntos de datos podemos analizar cómo y por qué el ADN que heredamos, así como las numerosas experiencias y acontecimientos que vivimos, influyen en quiénes somos y en quiénes llegamos a ser".

Un macroestudio publicado en Nature analiza el ADN de 1,14 millones de personas y encuentra 1.260 variantes genéticas asociadas a los cinco rasgos de la personalidad (Big Five), explicando entre un 4,8% y un 9,3% de su variación. Aunque confirma un componente genético, subraya que la educación y el entorno social siguen teniendo un peso decisivo, y que la influencia familiar es menor de lo esperado. Los autores descartan la existencia de un 'gen de la personalidad' y advierten que no es posible predecir la personalidad individual a partir del ADN.
Un estudio liderado por la Universidad de California en Berkeley publicado en Nature muestra que la semaglutida, fármaco para diabetes y obesidad comercializado como Ozempic y Wegovy, alarga un 12% la vida de ratones tratados a partir de los veinte meses de edad, equivalente a 70 años en humanos, con mejora en funciones cognitivas, inmunidad y metabolismo, y efectos similares a la restricción calórica.

Un equipo internacional liderado por la Universidad de East Anglia publica el primer artículo del proyecto 'Los 100 genomas de diatomeas' en PLOS Biology, revelando que distintas especies de microalgas se comportan de forma diferente debido a su genética, con potenciales aplicaciones en biotecnología como combustibles limpios y captura de carbono.

Un eclipse lunar parcial ocurrió en la madrugada del 28 de agosto, visible desde toda España con mejores condiciones en el oeste peninsular, Canarias y Ceuta. El fenómeno alcanzó su máximo a las 06:12 horas, cuando el 93% del disco lunar estuvo oculto por la sombra terrestre, concluyendo alrededor de las 07:52 horas.
El telescopio Nancy Grace Roman despegó con éxito desde Florida a bordo de un Falcon Heavy. Con un campo de visión cien veces mayor que el Hubble, el observatorio estudiará la materia y energía oscuras y buscará miles de nuevos exoplanetas desde el punto L2.

La NASA lanzó con éxito el telescopio espacial Nancy Grace Roman desde el Centro Espacial Kennedy. Con una inversión de 4.300 millones de dólares, el observatorio estudiará exoplanetas, materia oscura y energía oscura, colaborando con el Hubble y el James Webb.