Francia-Marruecos: París extrema vigilancia ante temor a disturbios
Quick Look
- París y otras ciudades francesas refuerzan la seguridad para el partido Francia-Marruecos por temor a disturbios.
- Se cierran estaciones de metro, se prohíben zonas de fans y se imponen toques de queda en algunas localidades, mientras otras abogan por la celebración deportiva.
AI-generated summary
Why It Matters
La policía francesa extrema la vigilancia ante el partido Francia-Marruecos por temor a disturbios, mientras algunas ciudades prohíben zonas de fans y toques de queda.
La policía de París y de otras grandes ciudades francesas ha extremado la vigilancia ante el partido entre Francia y Marruecos, por temor a disturbios como los que causaron 780 detenidos y 200 heridos tras las celebraciones de la victoria del PSG en la final de la Liga de Campeones el pasado 30 mayo.
Como ocurrió en las eliminatorias previas (no solo en partidos de Francia, sino también con los de Argelia), se cerrarán cuatro estaciones de metro a lo largo de los Campos Elíseos y se reforzará la vigilancia policial en la veintena de "zonas de aficionados" donde puede verse el Mundial en pantallas gigantes en la capital francesa.
Frente a la relativa permisividad bajo vigilancia en las ciudades con alcaldes de izquierdas, en localidades con ediles de derechas como Toulouse, Orleans o Clermont-Ferrrand no solo se han prohibido las zonas de fans, sino que se han impuesto incluso toques de queda para los menores de 16 años y prohibición de la venta de alcohol a partir de la diez de la noche durante el Mundial.
"Las prohibiciones estarán en vigor incluso si Francia llega a la final, con el objetivo de evitar multitudes en las calles y prevenir la violencia urbana", declaró el alcalde de Clermont-Ferrand, Julien Bony. En contraste, el alcalde de París, Emmanuel Grégorie, instó a los ciudadanos a "disfrutar de un momento deportivo, alegre, familiar, popular y libre" en las pantallas gigantes instaladas en la ciudad.
En Épinay-sur-Seine, en la periferia norte de la ciudad, la asociación Plaisir de Partage ha creado una zona especial para 200 aficionados que registrará hoy un lleno absoluto. En Estrasburgo, de donde provienen algunas de las figuras más destacadas de los Leones de los Atlas, como Samy El Murabet y Gessine Yassine, el partido de cuartos de finales se va a vivir con una intensidad especial.
"Toda nuestra vida está en Francia, pero nuestro anhelo por el hogar y nuestros vínculos con Marruecos siguen siendo muy fuertes", reconoce Jamal Boussif, al frente de la asociación Estrasburgo Plural.
"Los años de convivencia dentro de la sociedad francesa tienen que ser especialmente reflejados en momentos como este", advierte Boussif, en declaraciones al portal Yabiladi. "Insto a todos a celebrar el resultado con calma, a respetar la ley y a no ser arrastrados al desorden", añade.
En la mente de gran parte de los 800.000 marroquíes afincados en Francia (la segunda mayor comunidad de inmigrantes, después de los argelinos) está aún dolida por la derrota por 2-0 ante Mbappé y los suyos en las semifinales en el Mundial de Qatar. "Pero hoy ya no somos una sorpresa, y eso es una gran fuente de orgullo", ha declarado el entrenador marroquí Mohamed Ouahbi, que puede presumir de tener en su equipo a varias estrellas nacidas en Francia (entre ellas, Ayyoub Bouaddi, el "tesoro perdido" como titula L'Équipe, alertando sobre la fuga de talentos a las selecciones magrebíes).
Otra gran diferencia con respecto a 2022 es la relajación de la tensión política, tras el discurso de Emmanuel Macron hace dos años en el Parlamento de Rabat proclamando que "el futuro del Sahara Occidental encaja en el marco de la soberanía marroquí". El hito histórico sirvió, eso sí, para reavivar las heridas abiertas entre Francia y Argelia, que culminaron el año pasado con la retirada temporal de los embajadores.
Las tensiones frecuentes con Argelia contrastan con el "nuevo capítulo" suscrito por Macron y Mohamed VI y con la memoria histórica algo más benigna del protectorado francés en Marruecos (1912-1956). El "sueño francés" pervive en la mente de los inmigrantes marroquíes, que siguen a la cabeza del número permisos de residencia otorgados en el país, por delante de Argelia y de Túnez.
Open Questions
- ¿Se producirán disturbios a gran escala?
- ¿Cómo afectará el resultado a las relaciones diplomáticas?







