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Incidentes y Asesinatos en Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla Revelan Crisis de Seguridad y Personal
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El Mundo6 hours agoCrime4 min readSpain

Incidentes y Asesinatos en Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla Revelan Crisis de Seguridad y Personal

Quick Look

  • El Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla enfrenta una escalada de violencia, incluyendo un doble asesinato, incendios y autolesiones de internos.
  • La delegada de ACAIP-UGT denuncia la falta de personal, recursos sanitarios y formación, mientras el personal sufre secuelas psicológicas y amenazas.

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Why It Matters

El Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla ha registrado una serie de incidentes graves, incluyendo un doble asesinato, incendios y autolesiones, lo que ha llevado al sindicato ACAIP-UGT a denunciar una crisis de seguridad y falta de personal.

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Mientras España disputaba la final del Mundial frente a Argentina el pasado domingo, los funcionarios del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla libraban otra batalla: mantener el orden y la seguridad. A la par que el país celebraba el gol de la victoria de Ferran Torres, un recluso prendía fuego a un colchón y, poco después, se autolesionaba. Cuando la euforia se apoderaba del estadio de Nueva York, en el módulo de agudos del centro penitenciario la tensión aumentaba entre el desorden, los gritos y los insultos.

«Esta es nuestra nueva normalidad». La delegada del sindicato ACAIP-UGT del hospital penitenciario expresa con esa frase que los incidentes registrados esa noche no fueron aislados. Por el contrario, se suman a una cadena de altercados que llevan tiempo intensificándose. El más grave ocurrió hace una semana. En la madrugada del 13 de julio, apenas un día antes de la semifinal entre España y Francia, un recluso asesinó presuntamente a sus dos compañeros de habitación. «Ahora los internos nos amenazan y nos dicen que los dos asesinatos fueron sólo el comienzo, que ahora van a por nosotros», señala la delegada.

La persona que ocasionó el último incendio es «un paciente muy agresivo, uno de los más peligrosos, que tiene un retraso mental, varias patologías psiquiátricas y, aparte, la fuerza de un toro», según describe la misma trabajadora del centro. Esa noche la plantilla disponible actuó rápidamente. Los funcionarios accedieron al departamento donde se encontraba el preso para evacuarlo y sofocar el incendio. El humo ya era tan denso que apenas permitía la visión. Entraron «sin poder ver al interno y sin saber si iba armado», recuerda la delegada. Aun así, arriesgaron sus vidas para poner al recluso a salvo.

La madrugada del 8 de junio se vivió una situación similar, cuando otro recluso prendió fuego a su colchón. Esa vez, se requirió de la actuación de agentes de la Policía Nacional y de los Bomberos. Además, hubo que desalojar a una treintena de reclusos que, a su vez, presentaron cuadros de ansiedad y un par de ellos incluso tuvieron que ser trasladados al hospital.

En esta ocasión el incendio fue controlado con más celeridad, pero la «angustia» del personal no acabó allí. Por orden del psiquiatra, el paciente conflictivo fue trasladado a una celda de seguridad con videovigilancia, en el módulo de agudos. Minutos más tarde, esa misma persona arrancó parte de la cámara de vigilancia y se autolesionó. De nuevo, las autoridades se percataron y salvaron su vida. El interno recibió atención sanitaria.

Entretanto, los usuarios del módulo de agudos se encargaron de mantener la llama de la tensión, avivada por la llegada del provocador del fuego. Según informó ACAIP, hubo «alteraciones del orden, gritos e insultos» dirigidos a los funcionarios y a la jefa de servicios. Asimismo, describieron una noche con varias incidencias debido a que los internos se encontraban «alterados».

Estos hechos adquieren más gravedad al recordar que la semana pasada un recluso de 26 años y de origen gambiano les quitó la vida a sus dos compañeros de habitación, según apuntan las primeras pesquisas. Las víctimas fueron un canario de 26 años y un sevillano de 54. El presunto autor asfixió a uno y al otro lo agredió en la cabeza provocándole graves lesiones que resultaron mortales. Después permaneció apacible, sentado en su cama, hasta que los funcionarios descubrieron lo ocurrido en la ronda nocturna.

Esta investigación está en manos de la Justicia, mientras que los empleados del centro aún arrastran las secuelas por lo vivido. «Nunca había sentido miedo hasta ese día, que estuve yo de servicio», confiesa la delegada de ACAIP, que también dice tener sueños recurrentes con esa noche. «Tenemos una enfermera que vivió los dos asesinatos y ahora está con un ataque de pánico cada dos por tres», lamenta.

Falta de personal sanitario

Por episodios como estos, desde ACAIP exigen una vez más que se tomen medidas para paliar la situación, que va a peor. Para los 162 reclusos del hospital penitenciario hay ocho empleados para el turno de día y sólo cuatro para la noche -cuando más se suelen dar los incidentes-. «A eso se suma la falta de personal sanitario. Los funcionarios estamos con los enfermeros, no tenemos celadores ni auxiliares de enfermería. Hay días que no tenemos psiquiatras ni médicos. Cuando ellos [los internos] necesitan ver a un psiquiatra y no hay, la lían parda», indica la funcionaria de prisiones, que reprocha el tener que repartir la medicación de los internos «sin tener ninguna formación en sanidad». A su vez, denuncia que ni ella ni sus compañeros han recibido formación suficiente en defensa personal y en extinción de incendios.

En todo el territorio español sólo existen dos hospitales psiquiátricos penitenciarios. El de Sevilla, destinado únicamente a hombres, cuenta con 184 camas. El otro, ubicado en Alicante, es un centro mixto de mayor capacidad, dotado con 300 celdas. Pero las plazas entre ambos centros son insuficientes para tratar a estas personas, sobre todo al tener en cuenta la estimación de que un tercio de la población reclusa presenta trastornos de salud mental que precisan de atención personalizada.

Open Questions

  • ¿Qué medidas concretas se implementarán para aumentar la seguridad del personal y los internos?
  • ¿Se aumentará la dotación de personal sanitario y de seguridad en el centro?
  • ¿Cómo se abordará la falta de formación del personal en defensa personal y extinción de incendios?

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This article was originally published by El Mundo.

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