Las cinco mayores firmas internacionales generaron casi 70.000 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, impulsadas por el encarecimiento del crudo.
Las cinco principales petroleras internacionales registraron un récord de 70.000 millones de dólares en flujo de caja en el segundo trimestre de 2026, impulsadas por la crisis de suministro en el estrecho de Ormuz y el encarecimiento del crudo.
AI-generated summary
Las petroleras acumulan grandes márgenes financieros gracias a choques de oferta derivados de tensiones geopolíticas globales.
Las grandes petroleras están sentadas sobre una montaña de dinero como nunca en su historia. De acuerdo con los últimos datos publicados por Bloomberg, las cinco principales firmas energéticas internacionales generaron casi 70.000 millones de dólares en flujo de caja en el segundo trimestre de 2026, la cifra más alta jamás registrada.
La lista incluye a gigantes de la talla de ExxonMobil, Chevron, Shell, TotalEnergies y BP. A modo de comparación, el máximo anterior, de unos 60.000 millones de dólares, se alcanzó en el segundo trimestre de 2022, tras la invasión rusa de Ucrania.
Además, el beneficio neto combinado de esta galaxia de empresas aumentó un 160% en el último trimestre respecto al mismo periodo del año anterior, hasta los 47.000 millones de dólares. Se trata de la tercera cifra más alta registrada, lo que supone más que duplicar los resultados previos.
La bonanza se explica por la crisis de suministro causada por el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes del conflicto cerca de un quinta parte del gas natural licuado y del petróleo del mundo. Esta escasez ha disparado las cotizaciones de las materias primas: el Brent acumula una revalorización de más del 30% en el último año, con idas y venidas alrededor de los 100 dólares el barril, lo que ha inflado los márgenes de estas empresas.
Otro estudio difundido el lunes por la ONG Transport & Environment (T&E) se centra en la localización de las ganancias y pone el foco en Europa, con conclusiones similares. Seis empresas —BP, Shell, Eni, Orlen, Repsol y OMV— más que duplicaron sus beneficios en la Unión Europea en el segundo trimestre de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Aquí se abre el melón: ¿qué están haciendo estos gigantes energéticos con todo este dinero? “En su mayoría, lo guardan”, contesta a este diario Clark Williams Derry, del instituto IEEFA. “No usan esta caja ni para aumentar la producción, lo que ayudaría a bajar los precios, ni para devolverla a sus accionistas”. De hecho, un estudio de Wood Mackenzie confirma este cuadro y prevé que las recompras de acciones de las principales empresas energéticas caigan alrededor de un 5% en términos interanuales en 2026.
“La forma cínica de describir la estrategia financiera es: ‘rezar por la guerra’. Las grandes petroleras necesitan repuntes periódicos de los precios —como las crisis en Ucrania e Irán— simplemente para sostener sus finanzas. Para ellas, el intenso sufrimiento de los consumidores y la escasez mundial de combustible funcionan como un antídoto financiero frente a los largos periodos de precios bajos y estables que erosionan sus cuentas”, asegura Williams Derry.
Por su parte, fuentes de estas empresas recuerdan que en los años anteriores el sector ya tuvo que invertir mucho para mantenerse competitivos —tras las pérdidas millonarias sufridas por la pandemia—, con el objetivo de asegurar el suministro cuando los mercados se tensionasen, tal como ocurrió hace meses al tener que garantizar el queroseno para los aviones.
“El repunte de los precios refleja un conflicto geopolítico, no una demanda subyacente, y las empresas lo saben muy bien”, señala Fraser McKay, de Wood Mackenzie. “Sus balances son más sólidos que hace años, pero el instinto es preservar esa resiliencia y posicionarse para el futuro en lugar de gastar ahora. Ahora bien, si los precios se mantienen en la segunda mitad del año, la presión para desplegar capital mediante recompras de acciones, fusiones y adquisiciones o nuevas inversiones se intensificará”.
El pasado 3 de agosto, el presidente Trump criticó a las grandes petroleras estadounidenses ExxonMobil y Chevron por aprovecharse de los altos precios del crudo. “Están ganando demasiado dinero basándose en una escasez”, dijo a los periodistas en la Casa Blanca. “No me gusta, y debería ser el último en decirlo porque soy un gran defensor de la libre empresa; nadie más que yo”.
Así, tras la publicación de estos resultados, vuelve el debate de si sería oportuno introducir una tasa extraordinaria sobre las ganancias de estas compañías. El concepto “beneficios caídos del cielo” —muy controvertido— hace referencia a aquellos que no están ligados a la innovación ni a la eficiencia, sino a factores geopolíticos y de mercado externos, fuera del control de las propias empresas. “Ganancias de esta magnitud, generadas en pocas semanas a partir de un choque de oferta que los consumidores europeos tuvieron que asumir, encajan en cualquier definición razonable de lo excesivo”, explica Daniel Quiggin, de T&E. Según él, las empresas deberían acelerar la transición ecológica. Un impuesto extraordinario serviría para llenar este vacío y proteger a los mismos consumidores que financiaron estas ganancias.
AI outlook — possibilities, not facts
Recompras de acciones de energéticas caerán un 5% interanual en 2026
Likely · Within months

La empresa Esparelle 2016, propiedad de Amancio Ortega, actúa como banco interno para el holding Pontegadea, financiando compras inmobiliarias internacionales con 2.501 millones en créditos, pese a registrar pérdidas contables por tipos de cambio en 2025.

Las negociaciones comerciales entre EE. UU. y Canadá fracasaron, activando aranceles del 50% sobre 20.000 millones de dólares en productos canadienses. Washington culpa a Ottawa por rechazar términos previos; Canadá promete represalias equivalentes.

Xu Jiayin, fundador de Evergrande, fue condenado a cadena perpetua en China por fraude financiero a gran escala. La sentencia incluye una multa de más de 2 mil millones de dólares para el grupo, marcando el fin de una era para el gigante inmobiliario.

Las negociaciones comerciales entre EE. UU. y Canadá colapsaron tras el rechazo de Ottawa a los términos finales. El presidente Donald Trump procederá con aranceles del 50% sobre 20.000 millones de dólares en importaciones, provocando una respuesta recíproca de Canadá.

El gobierno de Javier Milei logra reducir la inflación anual al 30% y alcanzar superávit comercial, pero enfrenta críticas por la caída del consumo, la pérdida de 310.000 empleos formales y el impacto del ajuste en los sectores más vulnerables y la clase media.

En Tánger, Marruecos, se levanta la Ciudad Tecnológica Mohammed VI, un polo industrial chino enfocado en el coche eléctrico. El proyecto busca aprovechar la red de tratados comerciales de Rabat para acceder al mercado europeo, generando tensiones con Bruselas.