Lorena Wiebes logra su segunda victoria en el Tour en Ginebra
Quick Look
- Lorena Wiebes consiguió su segunda victoria de etapa en el Tour en Ginebra, dominando el sprint masivo.
- La ciclista neerlandesa suma 133 victorias en su carrera y 54 de 55 sprints en el WorldTour femenino, demostrando su superioridad.
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Lorena Wiebes, una ciclista neerlandesa, ha logrado su segunda victoria de etapa en el Tour en Ginebra, consolidando su dominio en los sprints masivos del ciclismo femenino.
37 grados al caer la tarde en Ginebra, donde poetas andaluces apaciguan sus almas leyendo lentos sonetos de amor de Ronsard en el quiosco de los Bastiones cuando un rayo rompe la quietud en el muelle del Mont Blanc, compitiendo horizontal, amarillo intenso, con la fuerza y la potencia del chorro que tantas fotos atrae de turistas acalorados. Es Lorena Wiebes lanzada hacia su segunda victoria en la segunda etapa del Tour, cuyos sprints, sean en cuesta, sean llanos, domina, como domina desde hace años las llegadas masivas de todas las carreras. Es una adulta jugando con niñas –tanta diferencia hay aún de nivel en el pelotón femenino entre aquellas que llevan años entrenando como profesionales y las que se asoman ahora al alto rendimiento--, que toma décima o así, rodeada, la última curva antes de la recta final y luego, a falta de 200 metros, un zigzag atómico, un rushhhhh que eriza el pelo de aquellas a las que pasa rozando, paralizadas, la tranquilidad de las vallas a su derecha y un pasillo imperial, una alfombra roja por la que acelera imparable hasta la línea de meta junto al puente. El pelotón es otro mundo, lejano. La segunda, la apreciable sprinter italiana Elisa Balsamo, que ha sido campeona del mundo, llega a tres, cuatro bicicletas de distancia, tan grande fue el claro en el asfalto, rueda con rueda con la tercera, la mítica Marianne Vos, que se rinde. “No hay límites para Lorena”, admite la triple campeona del mundo, de 39 años. “Si el sábado fue ganar el sprint después de un repecho que solo superaron las mejores del Tour y un ataque de Demi Vollering, qué no sería capaz de hacer el domingo…”
Es neerlandesa, tiene 27 años, suma 133 victorias en su carrera y la de Ginebra es la séptima que consigue en el Tour, la que más ha ganado en la época moderna, cuatro más que la segunda, las tres victorias de Vollering. Si esos números quitan el hipo, más extraordinario aún es su registro global en el circuito del WorldTour femenino, pues esta victoria es la 54ª que consigue en los últimos 55 sprints que ha disputado. Desde su derrota ante Charlotte Kool en la etapa de Rotterdam del Tour de 2024, Wiebes (1,71m, 60 kilos) solo ha sufrido dos derrotas, una en la carretera (fue novena en el último Tour de Brujas) y otra ante los reglamentos: después de ganar la primera etapa y la maglia rosa del último Giro en Ravenna, fue descalificada al comprobar los comisarios que su bicicleta pesaba menos de los 6.800 gramos fijados como mínimo. Pocas y pocos sprinters, si alguno, han dominado de tal manera las llegadas masivas en las grandes carreras. “No, no me aburre ganar”, dice Wiebes a orillas del lago Léman. “Creo que cada sprint es una historia emocionante porque, si cometes un pequeño error, el sprint se acaba y no puedes terminarlo para el equipo. Siempre es emocionante y a veces me pone un poco nerviosa…”
Los nervios los sufrieron más sus compañeras que encontraron más complicado de lo que esperaban acabar con la solitaria fuga utópica de la larguirucha neerlandesa Riejanne Markus, a la que solo alcanzaron a 600 m de la meta. “Parecía inalcanzable, y en un momento dado decidimos meter también a Lotte [Kopecky, su lanzadora] en la persecución porque necesitábamos a todas. Y entonces supe que dependía de mí encontrar mi propio camino. Pude salir a unos 200 metros de la meta. Y entonces lancé mi sprint”.
Trabajó la gran remachadora belga por su líder como antes lo había hecho la veteranísima campeona olímpica en Río Anna van der Breggen, en la que el SD Worx ha depositado sus esperanzas de ganar la general final. Fue como si antes del primer puerto de primera (les espera el lunes de salida, kilómetro 24, en la travesía del Jura hacia Poligny, de una etapa de 156,9 kilómetros) las favoritas del Tour quisieran calentar fuerte, pues también se dejó ver trabajadora Pauline Ferrand Prévot, que lanzó el sprint de su compañera en el Visma, Marianne Vos, y tanto por lo menos Paula Blasi, de blanco poniendo el pecho al aire cálido de Ginebra para proteger a Elisa Longo, la reina piamontesa de su equipo, caprichosa y jefa.






