Meliá e Iberostar abandonan Cuba por las sanciones de EE. UU. y la crisis económica
Quick Look
- Meliá e Iberostar cesan sus operaciones hoteleras en Cuba a partir de julio de 2026, citando dificultades operativas, legales y financieras.
- La decisión se debe a las nuevas sanciones de EE.
- UU. contra el gobierno cubano y la grave crisis económica y energética que atraviesa la isla.
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Why It Matters
Meliá e Iberostar, grandes grupos hoteleros españoles, han decidido cesar sus operaciones en Cuba debido a las nuevas sanciones impuestas por la Administración Trump y la grave crisis económica y energética que sufre la isla.
La cadena de hoteles Meliá ha comunicado este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que su filial portuguesa, Ilha Bela Gestao e Turismo, pondrá fin desde el próximo 24 de julio de 2026 a la totalidad de sus servicios de gestión y comercialización hotelera en Cuba. La decisión supone el fin de una era de dominio hotelero español en la isla. Los grandes grupos como Meliá, Barceló, Iberostar y Riu desarrollaron un modelo de turismo en el Caribe de todo incluido que se convirtió en un símbolo de su internacionalización. Ahora la presencia española se apaga al calor de las nuevas sanciones impuestas por la Administración de Donald Trump desde principios de junio, que apunta a todas las compañías que intercambien bienes y servicios con el Gobierno cubano.
En cuanto a Meliá, la decisión anunciada oficialmente completa el proceso iniciado por el grupo de la familia Escarrer el pasado 3 de junio (cuando registró la retirada inmediata de gestión y uso de marca en 15 establecimientos iniciales) y supone ahora el cese definitivo en todos sus establecimientos en el país, que sufre una grave crisis económica y de suministro energético.
“Esta decisión es consecuencia de las notables dificultades de carácter operativo, legal, económico y financiero que persistentemente han venido y vienen afectando al entorno de ese país, y que imposibilitan de hecho y de derecho una mínima estabilidad operativa en sus actividades”, señala la compañía a través de un comunicado ante el supervisor bursátil español.
La medida adoptada por Meliá abarca la supresión total del uso de sus marcas autorizadas, la actividad receptiva y la cadena de suministro local vinculada a la operativa. Preguntada por más información acerca de esta salida, la cadena hotelera se remite al comunicado enviado a la CNMV.
Meliá siguió los pasos que había dado antes otro gigante balear. “Iberostar Cuba Hotels & Resorts confirma que ya no opera ni comercializa ningún hotel en Cuba. La compañía continúa apoyando a sus equipos durante esta etapa, manteniendo su compromiso con la proyección futura del país”, ha subrayado también este martes el grupo hotelero propiedad de la familia Fluxá.
La retirada de los grupos hoteleros internacionales de Cuba se debe a la frágil situación del país. La isla caribeña sufre la peor crisis humanitaria de su historia por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos que está asfixiando al país. Los cortes de la corriente eléctrica se suceden prácticamente cada día. La carestía de carburantes, necesarios para el transporte, se suma a que las pocas fábricas que quedan en el país están sumiendo a La Habana en la depresión. Los generadores, muy populares en la isla para el uso cotidiano de empresas y familias, tampoco funcionan. A la falta de combustible se añade la escasez de productos básicos.
La economía cubana está sufriendo una fuerte recesión. Su principal motor, el turismo, se ha consumido conforme aumentaba la presión por parte de Estados Unidos en busca de un cambio de régimen en el país. Los viajes internacionales a la isla, situada a apenas 145 kilómetros de Florida, se han desplomado tras el embargo de petróleo que ha provocado el cierre de los complejos turísticos gestionados por compañías extranjeras y muchas aerolíneas han cancelado vuelos.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de origen cubano, está liderando la escalada contra el régimen castrista. El departamento que dirige publicó este martes un documento en el que acusa a Cuba de “respaldar una ola sin precedentes de terrorismo de izquierda en Estados Unidos”. En un informe titulado Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI, defiende que “durante casi siete décadas, el régimen cubano ha llevado a cabo una campaña sostenida de subversión contra Estados Unidos”. Y asegura que el régimen cubano ha logrado “infiltrarse en las más altas esferas del Gobierno estadounidense, reclutar y cultivar a generaciones de activistas norteamericanos, respaldar una ola sin precedentes de terrorismo de izquierda en suelo estadounidense y ejecutar una de las operaciones de penetración de inteligencia extranjera más duraderas y perjudiciales de la historia de Estados Unidos”.
La campaña política de Washington contra Cuba comenzó a principios de año, poco después de la operación militar para capturar a Nicolás Maduro en Caracas. La Administración de Donald Trump esgrime la doctrina Monroe o su actualización, Donroe (un juego de palabras entre Donald, por Trump, y Monroe), por la que defienden que Estados Unidos debe ser la potencia hegemónica de América con el control e influencia de todo el hemisferio occidental.
La ofensiva económica y política contra Cuba se ha reflejado en varias rondas de sanciones aprobadas por el Departamento de Estado y el Tesoro contra las principales empresas y organismos públicos de la isla, así como contra los principales dirigentes del régimen.
El movimiento anunciado este martes da continuidad a otra comunicación remitida al supervisor el 3 de junio de 2026. En dicho anuncio previo, Meliá ya había notificado la cancelación de contratos en un bloque inicial de 15 hoteles —entre los que se encontraban insignias como el Gran Hotel Bristol Habana Vieja, Paradisus Varadero o Sol Varadero Beach— en el marco de una evaluación continuada de riesgos en la región.
El grupo hotelero de la familia Escarrer explica al supervisor bursátil que, en aplicación del principio de prudencia contable, está evaluando el impacto financiero derivado de esta salida global del mercado cubano, incluyendo la eventual revisión del valor en libros de sus activos vinculados a la isla. La compañía detallará la cuantía contable del golpe para su actividad de esta situación durante la presentación de sus resultados semestrales del ejercicio 2026.
Las acciones de la compañía en Bolsa se han mantenido sin grandes variaciones pese a la noticia que afecta a su negocio. En el último mes, los títulos del grupo se han dejado algo más de un 14%.
La filial Ilha Bela ha precisado que seguirá ejecutando los trámites necesarios para garantizar una transición ordenada que minimice el impacto del cese de actividad, al tiempo que implementará protocolos de comunicación transparente con colaboradores, proveedores y clientes.
Un negocio “comprometido”
La cadena española, que llegó a gestionar hasta 34 hoteles en Cuba con cerca de 14.000 habitaciones, era hasta hace poco el principal operador turístico extranjero en la isla. La decisión comunicada por la compañía se produce tras un primer trimestre severamente castigado en la isla por el impacto de las tensiones geopolíticas regionales. Según consta en el informe financiero del primer trimestre del ejercicio, el negocio de Meliá en Cuba se vio “comprometido de forma significativa” como consecuencia de la intervención de Estados Unidos en la zona a comienzos de año.
Esta situación derivó en una dificultad sobrevenida para la obtención de combustible y en la imposición de un estricto bloqueo comercial que golpeó de lleno al sector turístico, provocando incluso la cancelación masiva de conexiones aéreas directas —incluidas las procedentes de Canadá, su principal mercado emisor, por falta de combustible de aviación—.
Como resultado de este complejo entorno, la hotelera se vio obligada a acometer un cierre paulatino de sus establecimientos, llegando a operar a finales de marzo a tan solo el 50% de su capacidad instalada, lo que lastró severamente sus indicadores operativos y anticipó el desenlace anunciado este martes.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Meliá detallará el impacto contable de su salida de Cuba en sus resultados semestrales de 2026.
Certain · Within months
Ilha Bela ejecutará trámites para una transición ordenada y minimizar el impacto del cese de actividad.
Very likely · Within months
Open Questions
- ¿Cuál será el impacto financiero exacto para Meliá?
- ¿Qué otras empresas extranjeras podrían seguir el mismo camino?
- ¿Cómo responderá el gobierno cubano a estas salidas?







