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BackMichael: una hagiografía sin pasión del rey del pop
Culture
El País4/24/2026Culture4 min readSpain

Michael: una hagiografía sin pasión del rey del pop

Quick Look

  • Crítica del biopic 'Michael' dirigido por Antoine Fuqua.
  • El autor compara la película con otros musicales como 'Bird' o 'Un completo desconocido', señalando su tono hagiográfico, las omisiones sobre la vida del artista y la falta de pasión en la dirección, aunque reconoce el valor de la música.

AI-generated summary

Why It Matters

Artículo de opinión sobre el biopic 'Michael' del rey del pop Michael Jackson, dirigido por Antoine Fuqua y protagonizado por su nephew Jaafar Jackson. El autor compara esta producción con otros biopics musicales como 'Bird' de Clint Eastwood o 'Un completo desconocido' sobre Bob Dylan.

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Me acerco casi siempre con razonables prejuicios al género del biopic. Acostumbran invariablemente a redimir y a exaltar, hasta límites sublimes, al personaje que retratan, después de contar algún periodo de ruina en su historia. A veces, endulzando o falseando la realidad, aunque el arte que estos crearon permanezca como algo incontestable. Son escasas las películas mostrando a los genios de la música que alcancen la condición de obra maestra. Lo logró Clint Eastwood, con su visión de la corta y drogada existencia de un atormentado genio del saxo y del jazz llamado Charlie Parker en Bird. En los últimos tiempos me pareció tan creíble como complejo el retrato que han hecho del joven Dylan en Un completo desconocido. Y es misterioso y lírico el documental Let's Get Lost, sobre las infinitas luces y sombras del maravilloso y trágico Chet Baker. Pero salvando esas excepciones, la mayoría de las películas dedicadas a los grandes artistas de la música me parece que siguen idéntico patrón, la sensación de que ya me las sé de memoria de principio a fin.

La última la titulan Michael, dando por supuesto que todo dios sabe que se refieren a Michael Jackson. O sea, que en el trono de los dioses solo ha existido un Michael. Y, por supuesto, que el músico, cantante y bailarín Jackson fue un artista irrepetible. Y que, por mi parte, escuché dos discos llamados Thriller y Bad hasta que se rayaron. Estaban producidos por el sabio y extraordinario Quincy Jones, al que miserablemente hacen pasar de puntillas en esta hagiográfica película. También vi actuar a Jackson en el Vicente Calderón hace infinitos años. Me pareció brillante, pero también excesivamente mecanizado. Lo recuerdo sin emoción.

Está claro que la figura de este misterioso y explosivo señor puede seguir generando gran negocio después de haberla palmado hace 17 años. Su odioso padre y sus hermanos lo hicieron con él desde que era pequeñito. Y veo en los títulos de crédito que los productores ejecutivos de Michael son varios de sus hermanos. O sea, todo sigue quedando en familia. Y se nota. La figura de Michael Jackson está retratada con tono angelical. Es un eterno Peter Pan. Se acerca con naturalidad y cariño a los niños que están enfermitos. Y llena su casa de adorados animales. Admito que el chimpancé puede ser gracioso, aunque convivir con una serpiente me parece enfermizo. Y todo son virtudes en el biografiado. Por supuesto. Ninguna allusion hacia su presunto y excesivo amor a los niños, a las variadas denuncias por pederastia. Tampoco a los acuerdos económicos a los que llegaron sus abogados con algunos de los progenitores de esos críos. Ni de sus enloquecedores afanes para que su piel negra se transformara en blanca. También poseen demasiados y favorecedores protagonismos el brioso presidente de CBS, su comprensivo y fiel jefe de seguridad y el abogado que le representó durante tanto tiempo y que curiosamente es el señor que sigue administrando el legado del difunto artista. Tampoco hay referencias a su consumo de drogas, que al parecer fueron sus acompañantes a la tumba cuando tenía 50 años.

A pesar de tanto ocultamiento, Michael se puede ver. Y sobre todo, se puede escuchar. Por su música. La dirige sin pasión pero con el suficiente oficio Antoine Fuqua, autor en el pasado de la turbia y atractiva Traininig Day (Día de entrenamiento). Aquí se limita a seguir las directrices de los inventores del negocio. Y la protagoniza Jaafar Jackson, sobrino del monarca del pop. Es probable que haya una segunda parte, ya que acaba en Bad. Todo por la pasta, que decía el vulgo antiguamente.

What to Watch

AI outlook — possibilities, not facts

  • Posible secuela de la película que cubra la carrera posterior al álbum Bad

    Possible · Within months

Open Questions

  • ¿Por qué se omitieron las acusaciones de abuso sexual a menores?
  • ¿Por qué no se abordó el cambio de color de piel del artista?
  • ¿Por qué no se mencionó el consumo de drogas?

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This article was originally published by El País.

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