Miles Davis: A Century of Musical Revolution
Quick Look
- A reflection on Miles Davis's centennial, highlighting his revolutionary impact on jazz with albums like 'Kind of Blue', 'In a Silent Way', and 'Bitches Brew'.
- The article draws parallels to visual arts and discusses the cultural context and creative process behind his iconic works.
AI-generated summary
Why It Matters
The article commemorates the upcoming 100th anniversary of Miles Davis's birth, exploring his revolutionary contributions to jazz music. It highlights key albums like 'Kind of Blue', 'In a Silent Way', and 'Bitches Brew', drawing parallels to visual art and discussing the cultural significance of his work.
Pablo Espinosa
Periódico La Jornada
Sábado 23 de mayo de 2026, p. a12
Dentro de tres días se cumplen 100 años del nacimiento de uno de los grandes genios de la cultura del mundo, Miles Dewey Davis III (26 de mayo de 1926-28 de septiembre de 1991), artífice de varias revoluciones que se pueden nombrar sucesivamente así: bob, bibop, harbop, cool jazz, free jazz, fusion jazz, electric jazz, jazz rock … y Bitches Brew.
De entre su poderosa discografía, destaco tres ejemplos que merecen el nombre de revolución: Kind of Blue, In a Silent Way, y Bitches Brew.
Kind of Blue es comparable a La noche estrellada, de Van Gogh y los Himnos a la noche, de Novalis.
En esas tres obras palpitan distintos tonos de azul (kind of blue), variaciones de luz (Novalis) y el destello del reino de la noche azul con amarillo (Van Gogh).
Kind of Blue podría traducirse como “un poco triste”, pero también como “un tono azul”, o bien “una forma azul”.
Al escuchar ese disco de Miles Davis, percibimos algunos tonos de azul:
Azul de Prusia, azul turquesa, azul rey, azul celeste, purpúreo, zafiro, añil, acero, cerúleo, aciano, azul Alicia, azul claro, cobalto, azul marino, azul egipcio, azul eléctrico, azul Francia, azul monastral, azul Klein, azul maya, azul Munsell, azul océano, azul pálido, azul neón, bigaro, turqui…
El pianista Bill Evans, que toca el piano en Kind of Blue, escribió un ensayo a manera de notas al programa, en la contraportada del disco y nos instruye:
“Hay un arte visual japonés que obliga al artista a ser espontáneo. Debe trazar sobre un fino pergamino con un pincel especial y tinta aguada negra con destreza tal que el mínimo trazo no natural o interrumpido destruye la línea o rompe el pergamino. Imposible hacer cambios o correcciones. Este artista debe practicar una disciplina peculiar, que permita a la idea expresarse sola y de manera directa sin interferencia de deliberación alguna.”
Cuando oímos el disco, la trompeta de Miles Davis asemeja, en efecto, un trazo caligráfico japonés. Es un sonido místico y lleno de imperfecciones perfectas, válgase la aparente paradoja, dado que los trazos de tinta china japoneses se parecen mucho a las emisiones sonoras que nacen del pabellón plateado del instrumento.
Percibimos filamentos al final de cada frase, contornos entrecortados, manchones que cobran la categoría de obra de arte.
En una carta a su hermano Theo, Vincent van Gogh describe el campo desde su ventana mucho antes del amanecer, “sin nada más que la estrella de la mañana”.
Esa estrella es Venus mientras la luna la pinta estilizada y las espirales de las estrellas proporcionan el movimiento hipnotizante que nos mece al escuchar el disco de Miles Davis, mientras la atmósfera de sensual quietud de la música nos lleva de la mano al lienzo de Van Gogh como un pueblo a la luz de la luna.
Los lindes con Novalis son también muy claros, por ejemplo cuando describe al egregio Extranjero, de labios dulcemente cerrados y llenos de música y ese verso describe ni más ni menos que a Miles Davis, siglos después, tocando la trompeta.
El álbum titulado In a Silent Way es la antesala de Bitches Brew. En él desarrolló Miles Davis esta convicción: “El silencio es el ruido más fuerte, quizá el más fuerte de todos los ruidos”.
El estudioso Joachim E. Berendt aporta: el tono de Miles empieza en un momento que “no se puede asir; parece venir de la nada y termina sin que se sepa cuándo, para desvanecerse, por decirlo así, otra vez en la nada”.
Estamos frente a una música metafísica, un sonido reconocible de inmediato pero inmerso en el misterio, y que no necesita explicación. Como la sonrisa de la Mona Lisa, por ejemplo.
Desde su publicación, el 14 de abril de 1970, el álbum doble Bitches Brew es un remolino de asombros. Sus dos canales de percepción surten efecto de inmediato.
El primero de ellos consiste en escucharlo en su plena complejidad, aridez, soltura, invención plena de rigor. El segundo canal de percepción consiste en la escucha de su plena placidez.
En palabras de Ted Gioia, es “música cruda, sin filtraciones, laberíntica, discursiva”.
Esta obra maestra de Miles Davis equivale a otros portentos creados por otros revolucionarios, por ejemplo el Guernica, de Picasso; El nacimiento de Venus, de Sandro Botticelli, o los nenúfares de Monet.
Hay tres maneras de acercarse a este referente de la historia de la música: primero, el álbum original, por supuesto; también los cuatro discos que conforman The Complete Bitches Brew Sessions, o bien un prólogo estupendo: Bitches Brew Live, el concierto en vivo que ofrecieron los trece músicos que conjuntó Miles Davis, en el Newport Jazz Festival, en julio de 1969, nueve meses antes de grabar el disco.
Entre los 13 músicos que lograron esta obra maestra en tres días, figuran Wayne Shorter, en el sax soprano; Bennie Maupin en clarinete bajo; tres artistas en el piano eléctrico: Chick Corea, Joe Zawinul y Larry Young; John McLaughlin en guitarra eléctrica; Dave Holland en contrabajo; Harvey Brooks en bajo eléctrico; tres bateristas notables: Jack DeJohnette, Lenny White y Don Alias.
El álbum está repleto de improvisaciones extensas y vertiginosas, construcciones aleatorias, fragmentaciones, atmósfera hipnotizante, transiciones, psicodelia, loops, delays, reverberaciones, espacios funk, pasajes cool, capítulos hardbop.
El título es un juego de palabras que lo mismo guiña con un supuesto brebaje preparado por brujas, pero que finalmente desemboca en la manera como Miles nombraba cariñosamente a sus músicos: bitches.
Se trata de un cambio en el estado de cosas en música. Es de alguna manera una consecuencia de la cultura hippie y de toda contracultura.
En el equipo creativo figuró una mujer a quien, precisamente por ser mujer, no se le reconoce su trabajo: la gran Betty Mabry, gran cantante de funk y soul y autora de muchas de las ideas geniales que pueblan el disco.
Ah, además, Betty Fabri le quitó el traje sastre italiano y la corbata a su entonces marido Miles Davis y le enfundó pantalones de cuero de colores, camisas holgadas entre hippies y sicodélicas. Creó un emblema de la música, un icono: Miles Davis sudoroso, concentrado, brujo encumbrado.
La portada del disco forma parte de todo este aparato cultural, es de la autoría del artista alemán Abdul Mati Karwein, quien plasmó los temas del amor libre y el flower power con una pareja de negros, desnudos, atisbando el océano, con una gigantesca y vibrátil flor roja ante ellos.
Estamos frente a una de las obras cumbres de la cultura negra, con ritmos afro, símbolos de la resistencia, la negritud, sonidos hipnóticos, ampliación de los estados de conciencia.
El modus operandi del brujo Miles Davis fue el mismo que usó para hacer Kind of Blue y después In A Silent Way: una serie de bosquejos que no mostró a nadie hasta que estuvieron en el estudio de grabación, para enseguida darles libertad a todos, a partir de acordes que él marca con parsimonia, elegancia y genio absoluto, en gestos sonoros breves en su trompeta con sordina.
Conmemoramos el primer siglo de uno de los gigantes de la cultura universal, un Minotauro mágico, un fauno formidable, un emblema del placer sensual y la libertad creativa.
Celebramos los primeros 100 años de Miles Davis.
@PabloEspinosaB
[email protected]
Open Questions
- What is the exact nature of Betty Mabry's contributions beyond stylistic influence?
- How did the specific musical choices in 'Bitches Brew' reflect the counter-culture movement?
- What was the reception of 'Bitches Brew' by critics at the time of its release?






