Moreno recibe el ataque en bloque de la izquierda y no confronta con Vox
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El debate a cinco entre los candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía en RTVE se caracterizó por la intensidad y la diversidad de enfoques. Los candidatos del PP, PSOE, Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía expusieron sus propuestas y se confrontaron en temas clave como la vivienda, la sanidad y la economía.
El primer debate a cinco entre los candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía en RTVE fue intenso, vivo, y con varios niveles de discusión. El candidato del PP a la reelección, Juan Manuel Moreno, pertrechado con una abultada documentación llena de cuadros y fotos que colocó en el atril y a sus pies, evitó en todo momento confrontar con Vox, su potencial aliado si no logra la mayoría absoluta. Buscó el cuerpo a cuerpo con la socialista María Jesús Montero, su principal rival. Y lo mismo hizo la aspirante del PSOE, como si el resto de protagonistas fueran secundarios.
Moreno en su minuto final pidió a los andaluces que siguieran apostando por la estabilidad para los próximos cuatro años. Y Montero se abonó a lo que es el leitmotiv de su campaña: la defensa de lo público porque, según ella, “nos va la vida en ello”. El candidato de Vox, Manuel Gavira, no abandonó en ningún momento su defensa de la prioridad nacional “en la que los andaluces sean los primeros”, frente a los inmigrantes. El partido de Santiago Abascal, como viene siendo habitual, equiparó al PP con el PSOE. “Hay mucha gente cansada del PP y del PSOE”, dijo.
Pero el debate no fue un cuatro contra uno. Durante los bloques se produjeron intensos intercambios entre los dos extremos del arco parlamentario: Vox y Adelante Andalucía, que se define como un partido andalucista de izquierda.
La vivienda copó el capítulo económico del debate. La izquierda arremetió en bloque contra la política de vivienda del PP y, ya en el dedicado a medidas sociales, centró sus ataques en lo que consideran un desmantelamiento de la sanidad pública. El candidato a la reelección criticó el legado socialista en la Junta y Vox respondió a todas las cuestiones esgrimiendo su discurso sobre la que denominan “prioridad nacional”, responsabilizando de todos los problemas a la llegada de migrantes.
Hablando de economía, Moreno destacó los datos de creación de empleo y miró al pasado para reprochar a Montero que el paro con el PSOE en la Junta estaba el 37%. También le criticó por “crujir a impuestos” a los andaluces. La candidata socialista, le replicó: “Usted es como el rey desnudo: no quiere reconocer la Andalucía que sufre. Se esconde detrás de Pedro Sánchez y apunta que los datos de paro son gracias a él”.
Desde el primer momento, el candidato de Vox, Manuel Gavira, centró el problema de la vivienda en que “siempre van primero los de fuera frente a un andaluz”. “Son ustedes ridículos”, le ha dicho el candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, mientas que el líder de Adelante Andalucía, José Ignacio García ha afirmado que la prioridad nacional es “un engaño para que miremos al de al lado y no al de arriba”, en relación con los fondos de inversión que compran los bloques de pisos —que también son extranjeros, ha recalcado— y que Vox “le está haciendo el juego sucio” al PP.
Blindar el gasto sanitario por ley para acallar los cribados
El bloque de servicios públicos estuvo polarizado por la gestión sanitaria de Moreno, su talón de Aquiles. Consciente de ello, el presidente de la Junta inauguró el espacio advirtiendo de que desde la oposición “se han dicho muchas barbaridades y mentiras que han debilitado la imagen de los profesionales y de los servicios públicos”, para anunciar una ley integral que blinde lo presupuestado en materia sanitaria para que cada año la cantidad destinada sea mayor, al igual que el número de profesionales sanitarios.
El dirigente popular trató de defenderse de la andanada del resto de formaciones, sobre todo de las de izquierdas, apelando a la herencia recibida por los gobiernos socialistas y recordando que con Montero como consejera de Sanidad se despidieron a 7.000 profesionales sanitarios y se redujo el presupuesto en 1.500 millones y poniendo en valor la inversión en materia sanitaria de sus gobiernos. “Es su gestión la que tiene que defender”, le recalcó la candidata del PSOE.
Moreno no respondió a las preguntas que de forma directa le formularon los representantes de las formaciones de izquierdas sobre la crisis de los cribados. “No sabemos lo que pasó, no sabemos dónde estaba el origen, si alguna ha fallecido, usted no ha dicho nada”, le recriminó García, el más vehemente. “No sé cómo no ha dicho la verdad sobre los cribados, y si tuviera un poco de vergüenza torera lo diría aquí y ahora”, le reprochó Maíllo. “Los cribados son la punta del iceberg de su mala gestión”, incidió Montero.
La crisis del cribado de cáncer de mama estuvo presente en el debate no solo en los argumentos de los candidatos, sino en los atuendos. El aspirante de Adelante Andalucía, que siempre genera expectación por las camisetas con lemas sociales y políticos en clave andalucista, ha estrenado un diseño de Bernard SF con el nombre de las 2.317 mujeres afectadas por los fallos en el programa de prevención, formando el contorno de la región; el coordinador federal de IU llevaba un pin con el lazo rosa de Amama; y la dirigente socialista una pulsera del mismo color y de la misma asociación de mujeres andaluzas afectadas por el cáncer de mama.
Mientras Montero, Maíllo y García pusieron el énfasis en las listas de espera sanitaria, los problemas en la dependencia y la privatización de los servicios públicos, Vox siguió a lo suyo con la prioridad nacional y equiparando la mala situación de la sanidad del PSOE con la actual: “Con el PSOE los andaluces salían masivamente a la calle y ahora es la principal preocupación”, ha dicho Gavira para afirmar a continuación: “Hoy en Andalucía tenemos un problema con la sanidad, la educación, la dependencia y mientras esto pasa, viene un mena [menor migrante no acompañado] y es el que se lleva todas las ayudas”.
En este bloque se prodigaron las exhibiciones de papeles: Moreno, para ilustrar el incremento del gasto sanitario, los conciertos firmados por Montero cuando era consejera o la cita en menos de 24 horas en algunos distritos de Cádiz —y que Maíllo contrapuso con otras capturas de citas que tardaban semanas—; García, para enseñar una vida laboral de un enfermero para mostrar la precariedad laboral con sucesiones de contratos de 30 días. “Por cierto, una vida laboral, se la presento”, le dijo irónico a Moreno —cuya carrera ha discurrido en el ámbito de la política, tal y como también le había recordado Maíllo antes—.
Pero, sin duda, el momento más sorprendente fue cuando Gavira mostró un recorte de una noticia de EL PAÍS, en el que se ve a Moreno con Teresa Rodríguez —fundadora de Adelante— en la que se informaba de la decisión del PP de ceder parte de las subvenciones parlamentarias a la formación andalucista —que solo contaba con dos diputados—. “Usted es un asalariado del PP”, le espetó el dirigente ultra a García, que en el siguiente bloque le ha respondido con otra foto, en la que se ve a Álvaro Zancajo, director de comunicación de Vox, con Santiago Abascal, a quien la coalición andalucista ha denunciado por ver “incompatibilidad” con su puesto en el Consejo de RTVA.
En el apartado de financiación y pactos, García también intentó agitar al presidente andaluz con alusiones al caso mascarillas en la Diputación de Almería, en la que están imputados varios dirigentes del PP. El candidato de Por Andalucía también aludió a este caso y planteó una demanda a la totalidad a la gestión de Moreno en los últimos siete años. “Usted es Vox, pero sonriente”, le dijo.
Si los tres partidos de izquierda funcionaron como un solo bloque a la hora de cuestionar las políticas de vivienda, sanidad o empleo del presidente andaluz, solo mostraron discrepancias sobre el sistema de financiación autonómica. La socialista defendió la propuesta que planteó cuando era ministra de Hacienda y que supone, según ella, 5.700 millones de euros más al año. Maíllo consideró que esa iniciativa es “un buen punto de partida”, mientras que el candidato de Adelante mostró su rechazo a algunos aspectos de la reforma que aún no ha sido aprobada.
En el debate sobre la financiación, Moreno encontró hueco para subrayar uno de sus argumentos favoritos: Montero ha “privilegiado” a sus socios independentistas para lograr la continuidad de Pedro Sánchez al frente del Gobierno. “Lo que usted cuenta es falso”, le replicó la exministra de Hacienda, quien sostuvo que la comunidad es la más beneficiada.
Open Questions
- ¿Cómo se implementarán las leyes propuestas para blindar el gasto sanitario?
- ¿Cuál será el impacto real de las políticas de vivienda en el acceso a la misma?
- ¿Se resolverán las discrepancias sobre la financiación autonómica entre los partidos de izquierda?
- ¿Cómo afectará la 'prioridad nacional' de Vox a las políticas migratorias y sociales?







