Breaking
ITMonica Esposito, la donna investita a Modena è mortaITGli animalisti offrono 1.000 euro per individuare piromani che usano gatti in CalabriaINLucy Powell Appointed Education Secretary, Faces Conservative CriticismITBCE: Tassi invariati a luglio, ma il tono cruciale per i mercatiINKuldeep Yadav Joins Yorkshire for English Domestic SeasonJPAppleのiPhone値上げ、日本のキャリアも追随か?ドコモ、KDDI、ソフトバンクは「検討中」CN歐盟航空安全總署擴大中東禁飛警示範圍 約旦領空納入TRRubio'dan İran, Çin, Küba ve Rusya İlişkileri Üzerine AçıklamalarITDisegno di legge annuale sulla concorrenza atteso in Consiglio dei ministriTRAhbap Derneği Soruşturmasında Haluk Levent ve Oğuzhan Uğur Dahil 28 TutukluITMonica Esposito, la donna investita a Modena è mortaITGli animalisti offrono 1.000 euro per individuare piromani che usano gatti in CalabriaINLucy Powell Appointed Education Secretary, Faces Conservative CriticismITBCE: Tassi invariati a luglio, ma il tono cruciale per i mercatiINKuldeep Yadav Joins Yorkshire for English Domestic SeasonJPAppleのiPhone値上げ、日本のキャリアも追随か?ドコモ、KDDI、ソフトバンクは「検討中」CN歐盟航空安全總署擴大中東禁飛警示範圍 約旦領空納入TRRubio'dan İran, Çin, Küba ve Rusya İlişkileri Üzerine AçıklamalarITDisegno di legge annuale sulla concorrenza atteso in Consiglio dei ministriTRAhbap Derneği Soruşturmasında Haluk Levent ve Oğuzhan Uğur Dahil 28 Tutuklu
Newsgather
BackPhineas Gage: El accidente que revolucionó la medicina, psiquiatría y criminología
Phineas Gage: El accidente que revolucionó la medicina, psiquiatría y criminología
Science
20minutos9 hours agoScience3 min readSpain

Phineas Gage: El accidente que revolucionó la medicina, psiquiatría y criminología

La historia real del hombre que se golpeó la cabeza y cambió de personalidad en 1848, marcando un hito en la comprensión del cerebro humano.

Quick Look

  • En 1848, Phineas Gage sufrió un accidente laboral donde una barra de hierro le atravesó el cráneo, sobreviviendo con un cambio radical de personalidad.
  • Su caso, estudiado por el Dr.
  • Harlow y David Ferrier, se convirtió en un hito para la neurociencia, psiquiatría y criminología, revelando la conexión entre el cerebro y la conducta.

AI-generated summary

Why It Matters

En 1848, Phineas Gage sufrió un accidente laboral donde una barra de hierro le atravesó el cráneo, sobreviviendo con un cambio radical de personalidad. Este caso fue estudiado por el Dr. John Martyn Harlow, quien documentó los cambios de conducta de Gage.

Font size

Esta es la historia —real— del hombre que se golpeó la cabeza, cambió de personalidad y revolucionó el mundo de la medicina, la psiquiatría y la criminología. Corría el año 1848. En el estado de Vermont, Nueva Inglaterra (EEUU), muchos jóvenes se dedicaban al ferrocarril. Se vivía un momento de crecimiento industrial y la construcción de nuevas líneas ferroviarias constituía el símbolo del progreso económico y tecnológico.

La mañana del 13 de septiembre, Phineas Gage, un chaval de 25 años que trabajaba para la Rutland & Burlington Railroad, se encontraba maniobrando explosivos. Como no existía maquinaria pesada, los obreros usaban la pólvora para crear el espacio entre las rocas que debían ocupar los raíles. Al momento de compactar la carga se le detonó por accidente y la explosión provocó que la barra de hierro que tenía entre las manos, de un metro de largo y seis kilos de peso, se le clavara en la cabeza, atravesándosela desde la mejilla izquierda hasta la parte superior del cráneo.

Lejos de morir, Phineas se despertó unos minutos más tarde y acudió por sus propios medios al centro médico más cercano. El doctor John Martyn Harlow, más allá de sorprenderse por semejante milagro, descubrió algo asombroso que durante varios años mantuvo en secreto, quizá por prudencia, quizá por ética.

El tratamiento de Phineas fue extenso. La lesión era gravísima, pero mejoró rápidamente. A lo largo del tiempo, el doctor Harlow percibió un cambio en su joven paciente. De aquel chico poco se sabía más allá de ser muy apreciado por su entorno, especialmente por sus compañeros de trabajo, que aseguraban que era el capataz más eficiente del grupo, un tipo equilibrado, responsable y diligente. Meses después del accidente, sin embargo, Phineas cambió. De pronto era irregular, impulsivo, caprichoso, incapaz de contener sus deseos, en ocasiones agresivo.

El propio doctor Harlow escribió lo siguiente: “El equilibro entre sus facultades intelectuales y sus instintos animales parece haber sido destruido. Él es irregular, irreverente, entregándose en ocasiones a la blasfemia más grosera (...), manifestando muy poco respeto por sus compañeros, incapaz de contenerse cuando entra en conflicto con sus deseos, en ocasiones pertinazmente obstinado, pero caprichoso y vacilante, ideando muchos planes de futuro, que son abandonados antes de ser ejecutados por otros que parecen más factibles”.

Harlow siguió estudiando su comportamiento, pero no divulgó sus descubrimientos hasta pasados unos años, cuando Phineas ya había fallecido. Fue entonces cuando publicó un informe más amplio y pionero, en el que por primera vez en la historia se describían los cambios de personalidad derivados de una lesión cerebral. A partir de ese momento la comunidad científica empezó a interesarse por el caso hasta que el médico británico David Ferrier, diez años más tarde, comprendió el enorme significado del hallazgo. Tengamos en cuenta el alcance de los avances médicos que predominaban a mediados del siglo XIX. Se trataba de una época en la que todavía no existían disciplinas como la neurociencia o la criminología, y ni siquiera había antibióticos porque no se había descubierto todavía la penicilina.

Ferrier elaboró uno de los primeros mapas funcionales de la corteza cerebral a mediados del siglo XIX. Descubrió que ciertas zonas del córtex participaban en funciones como la atención, la curiosidad, la apatía , la conducta adaptativa o la inteligencia emocional. Gracias a esos estudios ahora sabemos que la corteza prefrontal es una región clave que define la conducta: desde trastornos de la personalidad, distorsión en sentimientos de culpa y otras funciones cognitivas.

Poco a poco se fue descubriendo la importancia de partes como el hipocampo o la amígdala, que se dedican, también, al procesamiento de reacciones emocionales o afectivas, y ciertas anomalías pueden producir distorsiones en el miedo, la ira, el placer o la ansiedad. El golpe de Phineas marcó el camino hacia el estudio de las consecuencias psicológicas de los cambios físicos del cerebro.

En disciplinas como la criminología o la psiquiatría, que crecen al tiempo que lo hacen los avances científicos, estos resultados han servido para profundizar en el análisis de la conducta. En el ámbito criminal, hoy en día, pueden realizarse mapeos del cerebro para identificar, incluso, la psicopatía. A través de la neuroimagen y estudios con resonancia magnética estructural, funcional y PET, pueden identificarse las zonas alteradas que, en los psicópatas, son comunes. El neurocientífico Adrian Raine hablaba del “cerebro frío” para explicar la conducta psicópata, y el profesor James Fallon descubrió que los criminales psicópatas comparten alteraciones en las mismas áreas cerebrales. Todo ello es relevante para perfeccionar las terapias farmacológicas, cognitivo conductuales y distintas formas de tratamiento a nivel criminal y común.

Related Topics

This article was originally published by 20minutos.

Related Stories

More on this topicphineas gage