Rusia despliega drones Shahed modificados con motores a reacción contra Ucrania, aumentando la intensidad de los ataques
Quick Look
- Rusia ha intensificado sus ataques contra Ucrania utilizando drones Shahed iraníes modificados con motores a reacción, capaces de alcanzar hasta 600 km/h y 950 km de alcance, lo que dificulta su interceptación.
- En solo cuatro días se lanzaron casi 1.500 drones, dejando más de 50 muertos en seis días consecutivos, incluidos 38 en un ataque contra un depósito de municiones en Myla.
- Los ataques han paralizado la vida en Kyiv, afectando escuelas, transporte y economía, mientras Ucrania trabaja en desarrollar sus propios drones interceptores ante la escasez de misiles Patriot.
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Why It Matters
Ucrania lleva más de dos años en guerra con Rusia tras la invasión a gran escala de febrero de 2022. Kyiv ha sido repetidamente objetivo de ataques aéreos rusos, incluyendo misiles y drones. Los drones Shahed de origen iraní han sido utilizados previamente por Rusia, pero ahora se han modificado con motores a reacción para aumentar velocidad y alcance, reduciendo su vulnerabilidad a los sistemas de defensa aérea ucranianos.
Los drones rusos propulsados por reactores son el nuevo desafío de las Fuerzas Aéreas Ucranianas. Las nuevas versiones de los originarios drones Shahed iraníes, desarrolladas por Rusia, son mucho más rápidas que las anteriores, lo que dificulta su derribo, y son tripuladas de forma remota. Un mayor despliegue de esta tecnología contra Ucrania —800 ejemplares en solo cuatro días— ha permitido al ejército ruso aumentar la intensidad y la duración de los bombardeos contra Kyiv y sus alrededores, que en los últimos seis días consecutivos ha dejado más de medio centenar de muertos, incluidos 12 fallecidos este martes, y decenas de heridos. Moscú busca “desgastar” a Ucrania y a su población, advierte el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. “El enemigo intenta paralizar la capital del país”, añade el primer ministro ucraniano, Serhiy Koretsky.
En los últimos días, enjambres de drones, muchos de ellos propulsados por motores a reacción, han sometido a Kyiv y a sus residentes al sonido constante de las alertas y una paralización de la actividad económica de la ciudad, con ataques que se producen tanto de día como de noche contra viviendas, almacenes, oficinas del servicio postal o supermercados. El más mortífero fue el ataque mediante varios de estos drones contra un depósito de municiones de Myla, cercano a la capital, el pasado viernes que provocó varias explosiones y dejó 38 muertos.
Más allá del peligro y la necesidad de acudir a los refugios debido a los ataques, las empresas cierran sus puertas y el metro deja de circular, sobre todo en su cruce del río Dniéper, que divide la capital, lo que provoca el caos. Entre los pasajeros que se habían quedado atrapados en lo andenes abarrotados a la espera de que se reanudara el servicio interrumpido el lunes por otra alerta antiaérea, hablaba Ulianna Olynnyk, enfermera y psicóloga de 38 años, que llevaba una hora esperando a cruzar junto a sus hijos de 11 y 7 años para ir a la escuela. Contó a la agencia Reuters que la familia se había visto obligada a pasar la noche anterior con parientes después de que las alertas interrumpieran su viaje de regreso a casa.
“Ya estoy pensando que quizás deberíamos llevar sacos de dormir y dormir en el metro, en la estación cerca del instituto... El año pasado fue difícil en el colegio y ahora, sinceramente, no sé qué hacer. No sé qué hacer”, se lamentaba Olynnyk.
Y con el inicio del curso escolar, el alcalde de Kyiv estudiando implementar las clases a distancia. “Las prolongadas alertas de ataques aéreos están afectando no solo la seguridad de los residentes, sino también el funcionamiento de las empresas, la logística, el transporte, las escuelas y las guarderías”, lamenta el primer ministro Koretsky.
En las redes sociales también abundan las quejas de los vecinos de Kyiv. “Si todo, o casi todo, se paraliza cada hora en la capital debido a un dron que sobrevuela la zona, no podremos resistir mucho tiempo”, lamentó recientemente en Facebook Mykhailo Zhernakov, un ucraniano que es director de un centro de análisis jurídico.
En cuatro días, Rusia ha lanzado casi 1.500 drones contra Ucrania, más de la mitad de ellos a reacción, afirmó el presidente ucraniano. Una cifra que se eleva a 2.800 ejemplares en agosto, informó el portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yuriy Ihnat. Sus nuevas prestaciones provocan que su tasa de interceptación sea menor (de un 60%) a la de los drones convencionales, de los cuales cerca del 90% son derribados.
Según Ihnat, Rusia ha aumentado desde julio el despliegue de este tipo de armamento. “El enemigo ha cambiado más las armas que utiliza que sus tácticas (...) Utilizó cinco veces más vehículos aéreos no tripulados (UAV) propulsados a reacción en julio que en junio. Ese fue el mes en que el número de estos UAV, junto con los drones lanzamisiles Banderol, comenzó a aumentar significativamente”, apuntó el portavoz en declaraciones a la televisión ucraniana en referencia a otra novedad armamentística empleada por Rusia: un misil híbrido que cruza las tecnologías de crucero y de dron (y que la inteligencia ucraniana apunta a que será la siguiente amenaza si no la paralela).
Ucrania sufre escasez de misiles interceptores, en particular misiles Patriot estadounidenses, cuya disponibilidad ha disminuido drásticamente desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, para defenderse del creciente número de misiles balísticos rusos. Ahora, ante la nueva amenaza, los desarrolladores ucranianos trabajan a contrarreloj para conseguir drones capaces de equiparar las prestaciones de los rusos.
“La tarea más difícil es interceptar los drones a reacción”, reconocía Zelenski en redes sociales el domingo. “Actualmente, son principalmente nuestros aviones de combate los que nos protegen de ellos. Estamos trabajando para garantizar que contemos con los interceptores necesarios. Cuatro empresas han desarrollado drones interceptores relevantes, y una de ellas posee la tecnología más avanzada”, explicó sin dar más detalles.
Si bien a estos drones se les conoce en Ucrania como Shaheds, en Rusia se les llama Geran 2. Las siguientes versiones que se conocen, Geran 3, 4 y 5 son propulsados por motores a reacción en vez del motor de pistón originario. Según el sitio web ucraniano de noticias militares Militarniy, que cita a la agencia de inteligencia ucraniana (GUR), Rusia produce cerca de 3.000 unidades de los dos últimos modelos cada mes.
La primera adaptación del Shahed iraní 238 es un modelo de transición con una velocidad de vuelo de 300 km/h. Pero de acuerdo al GUR, la nueva tecnología que incorpora el Geran 4, por ejemplo, le ha permitido aumentar la velocidad de crucero de 280-330 km/h a 350-500 km/h, y un alcance de vuelo de 600 a 850 kilómetros. Mientras que Geran 5 tiene un alcance de hasta 950 km y puede alcanzar velocidades de 600 km/h.
Además de la velocidad, otra de las ventajas es su capacidad de ser tripulados a distancia gracias a que incorporan un módem, más caro que los terminales de Starlink, que permite al operador dirigirlo contra un objetivo en tiempo real.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Ucrania acelerará el desarrollo y despliegue de drones interceptores nacionales para contrarrestar la amenaza de los drones rusos a reacción
Likely · Within months
Rusia continuará aumentando el despliegue de drones Geran 4 y 5, aprovechando su capacidad de producción mensual de cerca de 3.000 unidades
Very likely · Within weeks
Open Questions
- ¿Cuál es la efectividad real de los drones interceptores ucranianos en desarrollo?
- ¿Cómo afectará la disminución de misiles Patriot a la defensa aérea ucraniana a largo plazo?
- ¿Rusia podrá mantener su ritmo de producción de 3.000 drones Geran 4 y 5 por mes?
- ¿Qué medidas está tomando Occidente para reabastecer a Ucrania de sistemas de defensa aérea?




