Sheinbaum anuncia que expondrá información sobre el "misterioso secuestro" de El Mayo Zambada
Quick Look
- La presidenta Sheinbaum expondrá detalles sobre la captura de Ismael "El Mayo" Zambada en 2024, sugiriendo una intervención de agencias de EE.UU. en territorio mexicano, violando la soberanía nacional.
- El caso, que involucra también a Joaquín Guzmán López, hijo de "El Chapo", ha sido objeto de debate por la falta de información clara por parte de EE.UU. y la posible traición.
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Why It Matters
La presidenta Sheinbaum anunciará información sobre la captura de Ismael "El Mayo" Zambada en 2024, que se sospecha involucró una intervención de agencias de EE.UU. en territorio mexicano, violando la soberanía.
Tras dos años del “misterioso secuestro” de Ismael El Mayo Zambada (tecnología gringa, marca Humberto Álvarez Machain) para llevarlo ilegalmente del territorio mexicano al estadunidense, encarcelarlo y allá juzgarlo, la presidenta Sheinbaum anuncia que “expondrá toda la información” de lo sucedido aquel 25 de julio de 2024, cuando el narcocapo fue “capturado”, “traicionado” o se lo llevaron en una “entrega pactada” (según las increíbles versiones de entonces), cuando todo apunta a la descarada intervención, en territorio mexicano, de las agencias del gobierno gringo en clara violación de la soberanía nacional.
A lo largo de ese bienio, el gobierno estadunidense fingió demencia o de plano abiertamente se negó a informar a detalle a su par mexicano (entonces con López Obrador en Palacio Nacional y ahora con Claudia Sheinbaum Pardo) sobre el ilegal operativo que terminó con El Mayo (impune durante medio siglo) en una cárcel de Nueva York y que incluyó el “secuestro, “captura” o “entrega negociada” de Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo, quien habría “traicionado” al capo mayor.
Dos años transcurridos y sólo hasta ahora parece que el gobierno mexicano cuenta con elementos (suficientes, es de suponer) para esclarecer lo sucedido aquel 25 de julio de 2024, cuando, meses después, la hoy defenestrada cuan impresentable fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, dijo que se trataba de “un triunfo sin precedente contra el narcoterrorismo” y “una victoria crucial del presidente Trump” (en realidad, por las fechas del operativo, en todo caso la medallita correspondería a Joe Biden). Como se mencionó por aquellas fechas en este espacio, la entonces secretaria de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, detalló: entre las 7:10 y las 7:31 horas del día de los hechos se presentó ante el agente federal de Migración, en el área de aviación general del Aeropuerto de Hermosillo, un gestor de nombre Armando Ibarrola; presentó el plan de vuelo para una aeronave matrícula N8454Z, con programación de salida a las 8 horas; viajaría a Santa Teresa, Nuevo México (frontera con Texas), para “reaparecer” en El Paso, Texas. “El plan de vuelo indica un piloto a bordo de nombre Larry Curtis Parker, con la licencia respectiva. Y el gestor, en compañía del piloto, presentó también su pasaporte”.
Y de repente, ¡magia!: no se supo más –por lo menos públicamente–, hasta que, dos años después, el avión que trasladó a El Mayo y a El Chapito fue “donado” al Museo del Aire Eagles, en Santa Teresa, Nuevo México, por la FBI. “Esta aeronave demuestra cómo la aviación puede ser explotada por organizaciones criminales, cómo los esfuerzos coordinados de las fuerzas del orden pueden detener esas actividades y por qué es importante la vigilancia en toda la comunidad aeronáutica”, indicó en un comunicado Vanessa Martínez, directora del museo ( La Jornada). Todo huele a podrido, como buena “operación encubierta” del gobierno gringo. Sin embargo, al parecer, la presidenta Sheinbaum ya cuenta con información suficiente para detallar cómo fue y hasta dónde las agencias estadunidenses metieron la mano en territorio mexicano. Lo detallará hoy.
Entonces, ¿qué dijo la mandataria?: “vamos a traer este caso que recientemente fue difundido por un periodista, de cómo fue y las consecuencias de la captura de El Mayo; más allá de que, obviamente, es un narcotraficante y tenía orden de aprehensión en México, nadie lo va a defender, sí hubo, de acuerdo con este reportaje y de un trabajo que hemos venido haciendo desde que salió este reportaje, de la manera en la que Estados Unidos actuó, o algunas de sus agencias actuaron. Y lo que en su momento dijo el embajador de Estados Unidos en México, nada tiene que ver con lo que en realidad ocurrió”.
Algo más: “es muy importante hablar sobre este tema; todos en nuestro país actuamos en contra del narco y las organizaciones criminales; tienen que esclarecerse hechos. Es importante que se haga una línea de tiempo: desde el año 2000, por ejemplo, hasta la fecha, y particularmente de ese momento, y qué fue lo que las autoridades estadunidenses le dijeron a México y qué es lo que sale ahora. No se trata de no combatir a las organizaciones criminales; si alguien lo ha hecho somos nosotros, en el marco de la ley; no como antes, fuera de ella. Hay que saber cómo ocurrieron las cosas y que nos quede claro a todas y a todos los mexicanos, porque hay que defender siempre la soberanía y poner en su justo término la injerencia e incluso la intervención”. Veremos, pues.
Las rebanadas del pastel
Sin duda: Gianni Infantino es otra perrita de Trump.
Twitter: @cafevega
Open Questions
- ¿Cuál fue el grado exacto de la intervención de las agencias de EE.UU.?
- ¿Qué información específica posee el gobierno mexicano?
- ¿Qué consecuencias diplomáticas tendrá esta revelación?





