Tadej Pogacar abandona la Vuelta tras una fuerte caída en la octava etapa
Quick Look
- Tadej Pogacar abandonó la Vuelta a España en ambulancia tras chocar con una piedra y sufrir una posible fractura de clavícula y traumatismo craneoencefálico en la octava etapa.
- El esloveno, líder de la carrera, no pudo continuar y fue atendido en la cuneta antes de ser trasladado al hospital.
- El pelotón guardó un minuto de silencio en señal de respeto.
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Why It Matters
Tadej Pogacar era el líder de la Vuelta a España tras ganar tres etapas y aventajar casi cuatro minutos al segundo clasificado, Enric Mas. Había ganado previamente el Tour de Francia y aspiraba a ganar las tres grandes vueltas para unirse al histórico club de ciclistas que lo han logrado.
Una piedra se interpuso en su camino y con eso bastó para firmar la peor de las tragedias de esta Vuelta, pues Pogacar abandonó la carrera en ambulancia, adiós a lo bueno, a lo mejor. Después de un ¡oh! horripilante, de un grito ahogado, el mundo del ciclismo se quedó mudo, consternado, expectante y, finalmente, terriblemente desilusionado. Silencio sepulcral; expectativas torcidas; y sanseacabó la Vuelta. Resulta que Tadej Pogacar, cuando quedaban unos 33 kilómetros para concluir la octava etapa, realizó un movimiento brusco en el pelotón, algo extraño en él, que le hizo chocar con otro ciclista y se pegó un porrazo terrible contra el suelo, bicicleta por los aires y ciclista por los suelos. Ahí saltaron las alarmas. Y ahí se acabó todo. “Parece que en ese momento estaba bebiendo y que no vio una piedra que había en la carretera”, acertó a decir Matxin, el general mánager del UAE; “estamos muy tocados, pero todavía no hay parte médico porque está camino del hospital”.
Con el hombro y el codo ensangrentado, roto el maillot rojo —que por algo era el líder con tres triunfos de etapa—, Pogacar se lamentaba en el suelo, rostro de dolor y hasta cierto mareo. “Ha sido una caída bastante fuerte con un posible un traumatismo craneoencefálico y una posible fractura de la clavícula izquierda”, resolvió, todavía en carrera, uno de los doctores de la organización que le atendió en la cuneta, Álvaro Ortiz. Aunque, competitivo como ninguno, pues no entiende una jornada sin su ataque o su voluntad de ganarla, Pogacar trató de ponerse en pie. A su alrededor ya estaba Matxin, preocupado y consejero, el padre en carrera. Y aunque pedía calma, maldecía para sus adentros porque veía que nada bueno podía salir de ahí. También se quedó, de pie, angustiado, esperando por si tenía que hacer de trampolín y enlace de nuevo al pelotón, João Almeida, su gregario de lujo, al punto de que en el curso pasado quedó segundo en la Vuelta. Pero con Tadej en carrera no hay dudas, solo hay un líder, el único capaz de ganar cómo y cuándo quiere. Aunque eso no ocurrirá en la Vuelta, la única grande que le falta, ya que antes solo había participado en 2019 y se quedó tercero.
Antes de aceptar la tragedia, Pogacar decidió probarse. Pero se quedó en el intento, pues al tratar de coger la bicicleta vio que su brazo no le respondía, que era imposible manejarla y seguir, que se había acabado lo que se daba. “Estaba con mucho dolor. Ha intentado subir a la bici y cuando ha apoyado el brazo izquierdo, no ha podido”, explicó el Doctor Ortiz. No ayudaba tampoco la ceja partida ni la mano magullada. “No puedo, no”, resolvió. Y se cayó el mundo. Pocos segundos después, Pogi se subió a la ambulancia, adiós al viaje de tres semanas, adiós a la Vuelta, adiós a su ilusión por tener todas las grandes e igualarse con Anquetil, Gimondi, Merckx, Hinault, Contador, Nibali, Froome y Vingegaard, el club de los ciclistas que han ganado las tres. Una bofetada sonora y dolorosa porque esta Vuelta era suya, toda vez que ya le sacaba casi cuatro minutos a Enric Mas, el segundo en la tabla —ahora nuevo líder—, y cinco a Roglic, tercero. El pelotón, enterado de la situación, echó el freno de inicio, señal de respeto al mejor y al maillot rojo. Pero pronto volvió al ritmo habitual, pues Pogacar no seguiría, game over.
No es habitual ver a Tadej en el suelo, pues apenas se le recuerda una caída en la Lieja-Bastoña-Lieja de 2023, cuando se hizo una fractura múltiple en la muñeca izquierda, y poco más, al menos con lesión porque sí que se pegó un tortazo en el Tour de 2025 cuando pugnaba con Vingegaard —que le esperó en carretera, gesto de deportividad superlativo— y otro en la Strade Bianche de 2025, a 50 kilómetros de meta, poca cosa porque se repuso para ganar después la carrera. Ahora, abandona la Vuelta en una jornada de lo más caótico y plagada de caídas.
Camino de Xeraco todo fue un caos en el pelotón, toda vez que se multiplicaron los golpes, también las retiradas. El guirigay empezó antes de la salida neutralizada, una montonera masiva que tomó tres víctimas: Uriarte (Kern Pharma), Gaffuri (Picnic) y Van Tricht (NSN). Pero hubo más. Como la que se pegó Thalmann (Tudor), que acabó la etapa con el maillot roto y toda la espalda ensangrentada; como la que sufrió Carlos Rodríguez, en pie rápido; o como la que se sucedió en el sprint final, corredores al suelo y solo una lucha entre los elegidos que acabó por festejar Cocquard (Cofidis), lágrimas en los ojos. En su caso, de felicidad, pero el día era casi de luto como explicó Enric Mas, que rechazó ponerse el maillot rojo al concluir la jornada. “Desde el equipo hemos decidido hacer ese gesto, mostrar un poco el respeto para Tadej y su equipo. Mandarle muchos ánimos”, se arrancó el ciclista de Movistar, el nuevo líder; “es una pena que haya caídas, que sean de ese estilo y que sea Tadej. Es una auténtica pena. Para mí, es un maillot que no me pertenecía. Es verdad que el deporte es así, pero debo asimilar lo que ha pasado. Ahora, que Tadej se recupere rápido, que nos quedan carreras y espero que pueda llegar bien a ellas”.
Resulta que para Pogacar, que también corrió y venció el pasado Tour —el quinto en su palmarés—, la temporada tenía todavía muchas citas y tres días de competición intocables en la cabeza: el 27 de septiembre, el Mundial, en Montreal, en el que buscará su tercer arcoíris consecutivo (igualando a Sagan, el único que ganó tres seguidos, Binda, Van Steenbergen, Merckx y Freire); el 4 de octubre, el Campeonato de Europa, que este año se celebra en Liubliana, capital de su Eslovenia; y el Lombardía, el Monumento que más le place y que más veces ha ganado, y lo ha hecho cinco veces, ininterrumpidamente desde 2021. Queda por ver si llegará a alguna. Pero lo que es seguro es que la Vuelta se queda sin su líder, huérfana del mejor de los mejores.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Tadej Pogacar será dado de alta hospitalario en los próximos días tras estabilización de sus lesiones.
Likely · Within days
Pogacar no participará en el Mundial de ciclismo en Montreal el 27 de septiembre debido a su recuperación.
Possible · Within weeks
Open Questions
- ¿Cuál es el parte médico oficial de Tadej Pogacar tras los exámenes en el hospital?
- ¿Cuánto tiempo estará fuera de competición debido a sus lesiones?
- ¿Cómo afecta su ausencia a la lucha por el resto de la Vuelta a España?
- ¿Podrá Pogacar recuperarse a tiempo para el Mundial de ciclismo en Montreal el 27 de septiembre?




