Trump impone nuevos aranceles a 60 países, incluyendo la UE y China, por trabajo forzoso
La medida, que afecta al 99% del comercio estadounidense, busca mantener el 'muro arancelario' tras reveses judiciales y reaviva la guerra comercial.
Quick Look
- El presidente Trump aprueba aranceles del 10%-12.5% a más de 60 países, incluyendo la UE, China y México, por no controlar el trabajo forzoso.
- La medida, basada en la Ley de Comercio de 1970, entra en vigor esta medianoche y cubre el 99% del comercio de EE.UU., reavivando tensiones comerciales.
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Why It Matters
El presidente Trump ha aprobado una orden ejecutiva para imponer aranceles a más de 60 países, incluyendo la UE y China, bajo el pretexto de no controlar el trabajo forzoso, buscando mantener su política de 'muro arancelario' tras reveses judiciales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aprobado este jueves una orden ejecutiva para imponer aranceles de entre el 10% y el 12,5% a más de 60 países, entre los que se encuentran España y el resto de miembros de la Unión Europea, Reino Unido, China, India, Japón, Corea del Sur o México, por no haber tomado suficientes medidas para controlar las importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzoso. Está previsto que el nuevo golpe arancelario entre en vigor esta medianoche antes de que expire el arancel universal del 10% aprobado el pasado enero por el líder estadounidense para evitar un vacío legal tras el revés del Tribunal Supremo a la principal medida sobre la que pivotaba su política comercial.
“Se trata de la acción internacional en materia de derechos laborales más trascendental que Estados Unidos haya emprendido jamás, o que haya emprendido cualquier país jamás”, declaró un alto funcionario de la Administración Trump en una llamada a un grupo de periodistas. Es decir, considera, por ejemplo, que la UE no impide de manera efectiva la compra de productos a economías donde no se respetan las normas laborales básicas.
La Casa Blanca calcula que la nueva represalia comercial, alcanzará al 99% del comercio estadounidense. Trump aprueba esta nueva ronda de gravámenes a la importación para mantener el muro arancelario. Se basa en el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1970, que le permite establecer medidas compensatorias a países que incurran en prácticas comerciales injustificables o discriminatorias. Con esta decisión, además, reaviva la guerra comercial en uno de los momentos más complejos de su segundo mandato, cuando la guerra de Irán parece haber entrado en un callejón sin salida y las encuestas revelan el creciente descontento de los estadounidenses con sus políticas.
Cruzada comercial
Pese a todo, Trump persiste en su cruzada comercial. Fue uno de los principales argumentos de la campaña electoral que lo aupó de vuelta a la Casa Blanca. Y fue una de las medidas más controvertidas en el arranque de la legislatura. El 2 de abril de 2025, una jornada que bautizó como el Día de la Liberación, propinó un puñetazo sobre el tablero geopolítico mundial y echó por tierra años de globalización, diplomacia y relaciones comerciales. Abrió una nueva era en el comercio mundial con aranceles indiscriminados a todo el planeta. Los mercados globales entraron en pánico y, aunque el miedo a que la volatilidad derivada en una crisis les obligara a ponerlos en cuarentena y renegociarlos con sus socios comerciales, ya había cambiado las reglas del comercio mundial.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos escribió otro capítulo de esta guerra comercial. El pasado enero declaró inconstitucionales los aranceles recíprocos porque fueron aprobados eludiendo el control del Congreso y sin armazón legal oportuno. La Corte concluyó que Trump se había extralimitado al basarse en la Ley de Poderes de Emergencia (IEEPA), una norma de 1977 aprobada para otros fines.
Para evitar la humillación y que el muro arancelario que había levantado se derrumbara, Trump anunció unos días más tarde una nueva ronda de aranceles. Invocó el capítulo 122 de la Ley de Comercio, de 1974, para establecer un arancel universal del 10%. Pero esta medida comercial tenía una vigencia de solo 150 días, salvo que fuera avalada por el Congreso, algo que no ha ocurrido en un país dividido y a cuatro meses de unas elecciones de mitad de mandato, decisivas para definir el legado y los límites del poder del presidente.
Arma de negociación
El promotor inmobiliario que se hizo famoso en programas de televisión ha esgrimido los aranceles como arma de negociación diplomática. Ha amenazado con ellos a múltiples países bajo los pretextos más peregrinos. Desde un grupo de países que se alinearon con Dinamarca para evitar las ansias expansionistas de Trump en Groenlandia, hasta Canadá por los humos de los incendios al cielo estadounidense.
Trump también amenazó a España con aranceles por no aumentar el gasto en defensa, pero Washington no puede fijar tasas individuales a países de la Unión Europea sin negociarlas antes con el ejecutivo comunitario. También advirtió que impondría un arancel del 100% a aquellos países europeos que aprobaran el impuesto sobre determinados servicios digitales, conocida como tasa Google, que perjudica a las grandes tecnológicas estadounidenses. Tampoco le resultará fácil. Tendrá que buscar otra vía alternativa a la escogida para esta última ronda de aranceles.
El capítulo 301
La Casa Blanca era consciente de que no lograría el aval del Congreso para extender el arancel universal del 10%, así que buscó otro resquicio legal para mantener el muro comercial. Recurrió al artículo 301 de la Ley de Comercio de 1970, que permite imponer aranceles a países que incurran en prácticas “desleales, injustificables o discriminatorias”.
Esta norma obliga a realizar unas investigaciones previas que justifiquen la represalia comercial, así que el secretario de Comercio estadounidense, Jamieson Greer, abrió dos expedientes. Uno a 60 socios que supuestamente no se preocuparon de tomar suficientes medidas para controlar las importaciones producidas mediante trabajo forzoso; y otro a 16 países a los que acusa de sobreproducción, una práctica que tira los precios y perjudica a los productores nacionales. La Administración estadounidense esgrime el primer expediente basado en el capítulo 301 para establecer ahora los gravámenes de entre el 10% y el 12,5% a 60 países.
Analistas y expertos ya esperaban la nueva ofensiva comercial porque se acercaba la fecha de caducidad del arancel universal. De hecho, en las últimas dos semanas, Trump ya impuso un arancel del 50% a un amplio catálogo de productos importados de Canadá, como los materiales de automoción, bebidas alcohólicas, productos lácteos, muebles y textiles, entre otros. Además, estableció un impuesto del 25% a Brasil y acusó al presidente Lula da Silva de afrontar la negociación comercial con “mala fé”.
La nueva remesa de aranceles refleja el esfuerzo de Trump por cambiar las reglas del comercio mundial. Son un símbolo de su política proteccionista y aunque el presidente alega que están destinados a corregir los desequilibrios comerciales, en realidad son una fuente de recaudación para un país que acumula déficits públicos constantes y una deuda pública desbocada.
Se producen, además, en medio de la negociación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (TMEC), firmado en 2020 y cuya revisión se inició hace unas semanas. Washington quiere remodelar el pacto comercial para lograr más ventajas sobre sus vecinos y en la negociación amenaza con los aranceles. No obstante, se espera que la nueva oleada impositiva incluya exenciones para los bienes comercializados en virtud del TMEC, algo que supondría un alivio para dos de los mayores socios comerciales de Estados Unidos.
El mandatario republicano persiste en su apuesta por los aranceles pese a que los tribunales le están tumbando casi todas sus propuestas. El pasado enero, el Supremo declaró ilegales los aranceles recíprocos. Dos meses después, el Tribunal de Comercio de Estados Unidos hizo lo propio con la tasa universal del 10%, aunque otro tribunal de apelaciones los mantuvo vigentes mientras se resolvían los recursos. Se espera que decenas de empresas también recurran a esta nueva arremetida comercial pese a los esfuerzos de la Administración Trump de vestirlos de una legalidad impoluta.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Se espera que decenas de empresas recurran esta nueva medida comercial.
Likely · Within months
La nueva oleada impositiva incluirá exenciones para bienes del TMEC.
Likely · Within weeks
Open Questions
- ¿Cómo responderán los países afectados a los nuevos aranceles?
- ¿Qué impacto tendrán en las negociaciones del TMEC?
- ¿Serán estos aranceles también impugnados legalmente?






