Violencia de bandas y 'joyriding' en Middlesbrough tras un accidente mortal
Más de 200 policías desplegados en el noreste de Inglaterra tras una ola de violencia que deja nueve muertes conectada con bandas y retos virales de TikTok.
Quick Look
Más de 200 policías han sido desplegados en Middlesbrough, Inglaterra, tras una ola de violencia entre bandas criminales vinculada a la peligrosa moda viral de TikTok conocida como 'joyriding', que ya ha provocado nueve muertes.
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Why It Matters
El 'joyriding' nació en Reino Unido como vandalismo y ha evolucionado mediante redes sociales hacia la conducción temeraria para buscar notoriedad.
Más de 200 policías, desde detectives hasta equipos de respuesta armada, han sido enviados a la ciudad de Middlesbrough, en el noreste de Inglaterra, para intentar frenar la ola de violencia entre bandas criminales que ya ha provocado nueve muertes. Esta ira callejera empezó el sábado 22 de agosto después de que cinco kamikazes en un Volkswagen Passat con matrícula falsa, perseguidos por la policía, se adentraron en la autopista A66 en sentido contrario y chocasen contra un coche de refuerzo policial. Los cinco jóvenes y los dos policías del vehículo de refuerzo fallecieron en el acto.
Los primeros indicios señalaban que los jóvenes, de entre 17 y 23 años, eran joyriders, que es una moda viral de TikTok que consiste en robar un vehículo o clonar una matrícula y provocar a la policía mientras un compañero graba la persecución y la cuelga en redes en busca de la máxima notoriedad.
Sin embargo, la investigación policial dio un giro cuando se dieron cuenta de que podía ser un ajuste de cuentas entre bandas. El sábado, antes de la persecución fatal, un Volvo XC60 con matrícula clonada embistió varias viviendas, entre ellas la del padre de uno de los jóvenes siniestrados. Y en los días posteriores se sucedieron una serie de actos violentos que desconcertaron a la policía y atemorizaron a la población. El miércoles un incendio intencionado en una vivienda provocó la muerte de una mujer de 34 años y de su sobrina de 7. La familia asegura que no tienen relación con las bandas. La policía investiga si fue un error de objetivo o una represalia indiscriminada. El jueves a mediodía, un hombre de 39 años fue apuñalado en plena calle en Eston, resultando herido grave. Esa misma tarde, un vehículo embestía la fachada de una vivienda en South Bank y, entrada ya la noche, ardieron diversos coches tras la vigilia en memoria de uno de los fallecidos. South Bank, Eston, Grangetown son suburbios al este de Middlesbrough. Todos estos lugares están a un kilómetro y medio a la redonda del punto donde se originó la persecución del Passat.
La policía descubrió que cuatro de los cinco joyriders siniestrados tenían antecedentes penales previos por robo de vehículos, conducción peligrosa, delitos de drogas y desorden público, y estaban identificados en las bases de datos de inteligencia sobre crimen organizado local. Diecisiete personas, de 17 a 61 años, fueron detenidas por pertenencia a bandas criminales dedicadas al tráfico de armas y de drogas tipo A y B.
Estas organizaciones reclutan a joyriders y se aprovechan de esta subcultura de conducción temeraria y redes sociales para imponer su ley. Los utilizan como peones. Les pagan para que roben coches de alta gama o clonen matrículas, como hacen para sus retos, para empotrar los coches contra casas de familiares de miembros de bandas rivales, para intimidar a enemigos, o para provocar persecuciones policiales como distracción mientras delinquen en otras zonas. O usan los vehículos para transportar droga o armas y luego los venden por partes o los queman.
Los jóvenes difunden las imágenes en redes sociales para medir su poder y estatus a golpe de likes. Se cree que los cinco del Passat trataban de amedrentar a rivales cuando la policía detectó la placa clonada. La persecución policial duró apenas siete minutos. La policía se detuvo cuando vio que el Passat se adentraba en el carril contrario de la A66. Pero ellos no sabían que ya no los perseguían y se estrellaron de cara contra una patrulla que llegaba de refuerzo.
Este accidente fatal destapó esta práctica peligrosa y siniestra cada vez más extendida entre adolescentes. El joyriding nació en Reino Unido como una práctica antisocial o de vandalismo. Originariamente consistía en robar un coche y conducirlo a toda velocidad disfrutando de la conducción temeraria, de ahí el sustantivo ‘joyride’, que significa “conducir por placer”. Pero con la irrupción de las redes sociales y el afán de conseguir notoriedad se pervirtió su sentido. En Irlanda, el domingo 16 de agosto, otros cinco joyriders en un BMW robado, en contradirección por una autopista, chocaron contra un auto familiar. Los cinco fallecieron y four miembros de la familia resultaron heridos de gravedad.
Tanto Irlanda como Reino Unido están registrando una ola de incidentes idénticos motivados por esta subcultura digital de grabar persecuciones policiales y maniobras kamikaze para redes sociales. Escandalizado por esta moda, el Gobierno obligó a Tiktok y al resto de redes sociales a eliminar inmediatamente todos los vídeos de joyriding. Y les forzó a revisar el algoritmo que facilitaba que se hicieran virales, a la espera de aprobar a finales de año la nueva ley de seguridad en internet que prohibirá el acceso a redes sociales a los menores de 16 años. La mayoría de los tiktokers que cuelgan sus videos de joyriding son menores, algunos de solo 12 y 13 años.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Aprobación de la nueva ley de seguridad en internet a finales de año
Likely · Within months
Open Questions
- ¿Aprobará el Gobierno británico la ley de seguridad en internet para menores?
- ¿Logrará la policía desarticular por completo las bandas de Middlesbrough?





