Israel y Hezbolá mantienen alto el fuego no oficial mientras continúan los bombardeos
نظرة سريعة
- Israel y Hezbolá mantienen un alto el fuego no oficial desde las 16:00 del viernes, pero los bombardeos y lanzamientos de drones continúan en Líbano e Israel.
- La intensificación de ataques ha aplazado negociaciones entre Irán y EE.
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لماذا يهم
Israel y Hezbolá mantienen un alto el fuego no oficial desde las 16:00 del viernes, pero los bombardeos y lanzamientos de drones continúan. La intensificación de ataques ha aplazado las negociaciones entre Irán y EE. UU. en Suiza.
Nadie en Estados Unidos, Israel o Líbano lo ha anunciado públicamente, pero según fuentes oficiales citadas bajo anonimato Israel y Hezbolá mantienen un alto el fuego desde las 16.00 hora local (15.00 en la España peninsular) de este viernes. La realidad sobre el terreno parece distinta: el ejército israelí prosigue sus bombardeos y Hezbolá, el lanzamiento de drones contra las tropas, tanto en el sur de Líbano como en el norte de Israel. La intensificación de los ataques —con 47 libaneses y cuatro soldados israelíes muertos desde la madrugada — ha aplazado las negociaciones que Irán y EE UU tenían previsto comenzar este viernes en Suiza.
En Israel, una destacada fuente oficial ha confirmado la existencia de la nueva tregua, pero ha aclarado que no supondrá la retirada de las tropas israelíes de la zona que ocupan en el sur de Líbano y que, si Hezbolá ataca a los soldados allí presentes, “estaríamos en guerra”. Es el primer alto el fuego de Israel con Hezbolá, no formalmente con el Estado libanés, como venía sucediendo.
Sobre el papel, ya impera una tregua en Líbano desde abril. Pero, al igual que en Gaza, ha quedado en papel mojado, al irla vaciando de contenido el Gobierno de Benjamín Netanyahu a base de bombardeos diarios, el rechazo a retirarse a sus fronteras, demoliciones de aldeas y órdenes de desalojo diarias. Los ataques durante la tregua han dejado más de 600 muertos y mantienen desplazadas a 1,2 millones de personas. El ministro israelí de Defensa ha subrayado este viernes que “ni uno solo de los residentes” podrá regresar a lo que Israel llama “zona de seguridad”, que es el área del sur de Líbano que ocupa. Hezbolá también ha seguido disparando durante el alto el fuego, matando a más de 30 soldados y a cuatro civiles.
Cuatro de ellos, entre ellos un mando, este viernes, murieron en un ataque contra su tanque en el sur de Líbano. Es el mayor anuncio de bajas castrenses de las actuales hostilidades, causadas sobre todo por el lanzamiento de drones por parte de Hezbolá, frente a los que el ejército busca una solución contra el reloj.
Poco después de las 16.00 horas, el portavoz del ejército israelí ha asegurado no haber recibido “instrucciones” de que exista un alto el fuego con Hezbolá en Líbano y ha precisado que sigue actuando “sin limitaciones”.
Líbano es, ahora mismo, la clave tanto de la tensión entre los Gobiernos de Donald Trump y de Benjamín Netanyahu, como del futuro del acuerdo que firmaron esta semana entre Teherán y Washington. Israel se resiste a cesar las hostilidades en Líbano, adonde se extiende el acuerdo. Sus bombardeos de este viernes (unos 150, según el ejército) han sido de los más intensos en semanas, centrados en torno a la ciudad meridional de Nabatiye.
Netanyahu y su ministro de Defensa, Israel Katz, han repetido este viernes la misma idea: no retirarán las tropas de Líbano, pese a la mención en el acuerdo al respeto a la “integridad territorial” del país. El primero ha insistido en que permanecerán “el tiempo que sea necesario” y que lo ha “dejado claro de forma inequívoca”. Y Katz ha precisado que se quedarán “desde la costa [mediterránea] hasta las alturas de Beaufort”, es decir, en el área que ocupan actualmente. Justo en la víspera, el ejército de Israel publicó un mapa que muestra la zona —ampliada— que controla allí militarmente.
Netanyahu considera que el pacto entre Teherán y Washington no le concierne. No es uno de los firmantes, pero el texto incluye a Israel. Hezbolá lleva días señalando que lo cumplirá si no es el único en hacerlo. Y, este jueves, el vicepresidente de EE UU, J. D. Vance, exhortó a Netanyahu a no “volverse loco” en Líbano y criticó a los ministros israelíes opuestos al acuerdo con Irán, lanzándoles que Trump es su “único” aliado en el mundo.
Con el embrollo libanés de telón de fondo, Estados Unidos e Irán han pospuesto el inicio de las conversaciones para poner un fin definitivo a la guerra que tenían previsto celebrar este viernes en el complejo turístico de Burgenstock, en las afueras de Lucerna (Suiza), según ha confirmado el Ministerio de Exteriores del país anfitrión, que aclara, sin embargo, que los trabajos preparatorios de la cita siguen.
Un portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán ha declarado esta tarde que siguen los preparativos para celebrar la reunión en Suiza “en los próximos días”, sin mayores precisiones. Teherán no quiere reunirse con EE UU si no se estabiliza la situación en Líbano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masoud Pezeshkián, rubricaron el miércoles el documento en un acto virtual. El estadounidense lo hizo desde el palacio de Versalles, cerca de París. “Lo acabo de firmar”, confirmó el propio mandatario al abandonar la antigua residencia real. “El texto del memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos ya ha sido oficialmente finalizado, ya que ambas partes lo han firmado”, anunció el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei.
Segunda fase
El encuentro programado en Suiza sería el inicio de la segunda fase negociadora, aquella que debe definir el contenido del acuerdo definitivo, sobre todo, en lo referente al programa nuclear iraní y que debería durar, en principio, 60 días.
El memorando de entendimiento apunta a que Irán se compromete por lo menos a diluir, bajo supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica, el uranio enriquecido al mayor nivel del que dispone.
Pero prácticamente todo lo demás está pendiente de definir, incluido si todo el material radiactivo quedaría en manos de Teherán o si debería entregar parte, como ocurrió con el pacto que selló Barack Obama.
También queda por concretar el paulatino levantamiento de las sanciones al que se compromete la Administración de Trump, así como el fondo de inversión por valor de 300.000 millones de dólares que debería impulsar la reconstrucción.
Otro aspecto fundamental será el pacto acerca del estatus del estrecho de Ormuz. El pacto interino establece que la circulación será libre —sin peajes— “solo” durante 60 días, y queda por tanto por decidir qué pasará después, con un Irán decidido a dejar claro su control.
Se trata de una labor diplomática de inmensa dificultad. El pacto firmado hace una década por Obama costó dos años de negociaciones, pero los contactos previos para la discusión en sí duraron una década.
ما الذي يجب مراقبته
توقعات الذكاء الاصطناعي — احتمالات وليست حقائق
Las negociaciones entre Irán y EE. UU. se reanudarán en Suiza en los próximos días.
مرجح · خلال أيام
Israel mantendrá su presencia militar en el sur de Líbano a pesar de las presiones diplomáticas.
مرجح جداً · المدى المتوسط
أسئلة مفتوحة
- ¿Se mantendrá el alto el fuego a largo plazo?
- ¿Cómo afectará la situación en Líbano al acuerdo nuclear Irán-EEUU?
- ¿Cuándo se reanudarán las negociaciones en Suiza?







