Irán y EE.UU. se acusan mutuamente de bloquear el Estrecho de Ormuz
En resumen
- Irán afirma haber bloqueado el Estrecho de Ormuz, mientras EE.UU. asegura que sigue abierto.
- La tensión escala con bombardeos y acusaciones mutuas, poniendo en riesgo un alto el fuego y el comercio mundial.
Resumen generado por IA
Por qué importa
La tensión entre Irán y EE.UU. se intensifica por el control del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio mundial, en medio de acusaciones mutuas y bombardeos.
Irán sostiene que el estrecho de Ormuz está bloqueado. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegura que esa vía marítima sigue abierta al tráfico comercial. El estatus de ese cuello de botella estratégico ha desatado ya tres oleadas de intercambio de fuego entre los dos países, cada vez más intensas, en los últimos días, y se ha convertido en el principal punto de fricción entre los dos adversarios, muy por encima del programa nuclear iraní que el republicano había presentado como razón para ir a la guerra en febrero.
La escalada, verbal y militar, pone de nuevo ante el abismo un conflicto que se encuentra, teóricamente, bajo un alto el fuego. Este domingo, las tropas estadounidenses han lanzado una nueva andanada de bombardeos en respuesta a las declaraciones iraníes. Y sus mandos han asegurado que sus fuerzas están “posicionadas y preparadas” para defender Ormuz.
La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, organismo establecido en mayo para gestionar el tráfico marítimo y controlado por la Guardia Revolucionaria iraní, advirtió de que el tránsito a través de Ormuz ha quedado suspendido a raíz de “los movimientos ilegales” de Estados Unidos y que las peticiones de cruce no serán procesadas hasta que “la calma y la estabilidad sean restauradas”.
En una entrevista concedida a la cadena NBC, Trump ha insistido, sin embargo, en que el estrecho, clave para el comercio mundial, permanece abierto al tráfico de barcos mercantes. “Sí, está abierto. Anoche les bombardeamos a mansalva”, afirmó. Según el presidente, los iraníes y Estados Unidos llegaron a un acuerdo el sábado. “Para nosotros era perfecto. Nada nuclear, nada de eso ni de aquello, nada. Cedieron en todo. Y después de eso, se marcharon de la sala y en menos de una hora estaban lanzando un dron contra un barco”, añadió.
El Comando Central, responsable de las operaciones militares de Estados Unidos en Oriente Próximo, también ha asegurado que la vía marítima está abierta “para todos los barcos” que quieran cruzarla legalmente. “Irán no controla el estrecho. El tráfico fluye”, ha indicado el mando, en un comunicado distribuido por redes sociales. Y ha subrayado que las fuerzas estadounidenses están “posicionadas y preparadas” para defender la libertad de navegación en la zona.
Horas antes, el Comando Central había anunciado que en la oleada de ataques del sábado había alcanzado 140 objetivos en territorio iraní, entre ellos centros de comunicaciones, emplazamientos de misiles y almacenes de munición. En total, según su comunicado, las fuerzas estadounidenses han bombardeado esta semana más de 300 objetivos en territorio iraní. Y este domingo, según los medios iraníes, se reanudaban los ataques estadounidenses, que golpeaban el puerto de Bandar Abás y la isla de Qeshm.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria acusó a EE UU de “imponer su voluntad” respecto a las negociaciones sobre Ormuz y la ruta omaní, que considera “ilegal”. Remarcó que los ataques estadounidenses a lo largo de la costa sur del país —que han causado una veintena de muertos y más de cien heridos desde el martes— han recibido “una respuesta aplastante” y advirtió de que, en caso de continuar, la respuesta “será más dura”.
“La era de los acuerdos unilaterales se ha terminado. Mantened la palabra o pagad el precio por ello”, amenazó Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y jefe negociador —considerado de la línea dura—, en una publicación en la red social X.
“Este paso estratégico [Ormuz] es más importante que docenas de bombas atómicas, y la República Islámica de Irán lo protegerá”, dijo Mohsen Rezai, consejero del líder Supremo Mojtaba Jameneí, en declaraciones recogidas por la agencia ISNA.
En parte, la tensión entre los dos lados nace de dos modos diferentes de interpretar el sucinto memorando de entendimiento firmado el 17 de junio y por el que EE UU e Irán se comprometían a negociar durante 60 días un acuerdo de paz definitivo, que incluya el futuro del estrecho y del programa nuclear iraní.
El documento de 14 puntos estipula que durante el proceso negociador Irán mantendrá Ormuz abierto sin ningún tipo de peaje, aunque deja la puerta abierta a lo que pueda ocurrir después. Washington considera que la apertura debe ser total e incondicional. Teherán, que el acuerdo formaliza su control de hecho sobre el paso marítimo.
Tráfico reducido
Desde que se recrudeció el enfrentamiento militar a inicios de semana, el tráfico en el estrecho se ha reducido sensiblemente, sobre todo en la ruta sur, a través de aguas omaníes y con protección estadounidense. Si desde la firma del acuerdo hasta el 5 de julio una media de una docena de buques diarios habían elegido este corredor frente a la ruta norte, controlada por Irán, o el corredor central, utilizado antes de la guerra pero ahora sembrado de minas navales, en los últimos días sólo se ha atrevido a utilizarlo un buque diario.
El hostigamiento iraní intenta, aparentemente, forzar a los cargueros a recurrir a la ruta norte que Teherán controla, para intentar ir imponiendo algún tipo de tarifa por los cruces.
La ruta sur es la que eligió el portacontenedores de bandera chipriota GFS Galaxy atacado por Irán la noche del sábado al domingo a poco más de cuatro millas náuticas del cabo Musandam (Omán), lo que provocó un incendio en cubierta y que su tripulación tuviese que ser rescatada. Uno de los marineros, de nacionalidad india, todavía se hallaba desaparecido al caer la noche del domingo al lunes, lo que ha motivado una dura protesta de Nueva Delhi contra el ataque. La Guardia Revolucionaria anunció que había atacado a un segundo buque por utilizar esta ruta, que considera una violación del memorando de entendimiento firmado el pasado 17 de junio (según la interpretación de Teherán, los buques solo pueden circular por el estrecho bajo aprobación y supervisión iraní).
Para clarificar estos puntos, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, se había desplazado a Mascate (Omán) el sábado, en una reunión en la que también participaron enviados qataríes. Es el encuentro en el que, según Trump, la República Islámica se había comprometido a un acuerdo en el que cedía “todo”. Un alto cargo estadounidense había declarado a un grupo de periodistas el viernes, bajo la condición del anonimato, que en los contactos a través de los mediadores Irán había contado que los ataques contra los barcos mercantes habían sido obra de una facción dentro del régimen que se opone a la paz con Estados Unidos y quiere boicotear el memorando de entendimiento. Teherán ha negado esas alegaciones.
En una respuesta a los bombardeos estadounidenses de una magnitud no vista desde el cese de las hostilidades en abril, Irán lanzó varias rondas de misiles y drones contra objetivos ligados a EE UU en los países vecinos, a los que acusa de apoyar la ofensiva norteamericana. Muestra de que parte del régimen iraní —para empezar, la Guardia Revolucionaria— rechaza de pleno toda solución diplomática y está dispuesta a quemar todos los puentes han sido precisamente los ataques contra Omán y Qatar, dos de los principales mediadores en el conflicto.
De hecho, hasta ahora, Irán había negado la autoría de al menos tres ataques sufridos por Omán, pero este domingo las autoridades iraníes asumieron la responsabilidad de haber atacado una base naval estadounidense en el país que el día anterior había acogido a su ministro de Exteriores. El Gobierno omaní ha convocado al embajador iraní en Mascate para protestar oficialmente por el ataque.
En Qatar, varios misiles balísticos fueron lanzados contra la base aérea de Al Udeid, usada por EE UU, si bien el Ministerio de Defensa qatarí aseguró que sus defensas aéreas habían “interceptado” los proyectiles. Los restos del ataque, sin embargo, hirieron a tres personas, incluido un niño, que han sido hospitalizadas.
También hubo lanzamiento de misiles contra Emiratos Árabes Unidos, Baréin —donde las sirenas de alarma llegaron a sonar hasta en tres ocasiones a lo largo de la mañana del domingo—, Jordania y Kuwait. “La continuación de los ataques constituye una peligrosa escalada que exacerbará la tensión y la inestabilidad en la región, y minan los esfuerzos diplomáticos por resolver estas crisis por medios pacíficos”, denunció el Ministerio de Exteriores kuwaití en un comunicado. Otros Estados de la región y el Consejo de Cooperación del Golfo han condenado también la respuesta iraní.
Qué observar
Perspectiva de IA — posibilidades, no hechos
Posible escalada militar mayor si las negociaciones fracasan.
Probable · En semanas
Aumento de precios del petróleo debido a la interrupción del tráfico en Ormuz.
Muy probable · En días
Preguntas abiertas
- ¿Se mantendrá el alto el fuego?
- ¿Cuál será la respuesta de la comunidad internacional?
- ¿Afectará el conflicto al suministro global de petróleo?







