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BackLa política de la nostalgia: Trump, Putin y Xi Jinping se aferran al pasado
La política de la nostalgia: Trump, Putin y Xi Jinping se aferran al pasado
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El Mundo31.05.2026Politique3 dk okumaSpain

La política de la nostalgia: Trump, Putin y Xi Jinping se aferran al pasado

L'essentiel

  • Trump, Putin y Xi Jinping utilizan la nostalgia por pasados gloriosos para construir sus discursos políticos, omitiendo las facetas oscuras de esas épocas.
  • Esta estrategia responde a la incertidumbre actual y la falta de expectativas de progreso.

Résumé généré par IA

Pourquoi c'est important

The article discusses how leaders like Trump, Putin, and Xi Jinping leverage nostalgia for idealized past eras to bolster their political narratives, overlooking historical negatives. This trend is seen as a response to current global uncertainty and a fading sense of future progress.

Taille de police

Los años cincuenta son la cumbre estética del joven imperio americano, cuando las fábricas bullían, se trazaban enormes autopistas y las familias se rendían ante un horizonte infinito de buenos salarios, grandes casas en los suburbios y un par de coches en el garaje.

Un tiempo de rock and roll y grandes batidos azucarados que aún hoy define el ideal estadounidense, como la arquitectura victoriana evoca la grandeza del imperio británico o El Escorial recuerda que un día España dominó el mundo.

La idealización del pasado desplaza la cara oscura: la segregación racial o el pánico nuclear en plena Guerra Fría.

El sesgo de la memoria selecciona los elementos más placenteros y, sobre ese producto adulterado, Trump levanta su Make America Great Again.

Hay que recuperar lo que la globalización nos arrebató, como si eso fuera posible en un mundo totalmente entrelazado, en el que el principal rival geopolítico, a diferencia de la URSS, es un actor decisivo para nuestra estabilidad económica.

También en Rusia, Putin ha construido su discurso de restauración en torno a la gloria de hace décadas.

En esa coctelera nacionalista ha mezclado el folclore soviético y la victoria en la Segunda Guerra Mundial con los iconos ortodoxos, el tradicionalismo, el orgullo atómico y la reivindicación de Stalin.

Se minimiza la represión y el Gulag.

Se obvian el hambre y las colas en tiendas desabastecidas.

Incluso China, en pleno ascenso económico y tecnológico, con mucha más confianza en sí misma para devorar el futuro, necesita anclarse en su pasado imperial.

El reino del centro se prepara para rejuvenecer y culminar una trayectoria milenaria, tras el siglo de humillación extranjera que va desde las Guerras del Opio, a mediados del siglo XIX, hasta la revolución de Mao en 1949.

Xi Jinping ha logrado entroncar el confucianismo con el marxismo en busca de la armonía social para perfeccionar lo que Claudio Feijóo ha llamado "tecno-socialismo y capitalismo de Estado".

Como reflejo de un tiempo incierto, la política de la nostalgia se expande y se vuelve una opción eficaz cuando el futuro deja de parecer prometedor.

Sin grandes expectativas, sin la esperanza de ascender socialmente, pensar en el mañana produce desasosiego, mientras que mirar hacia atrás proporciona certezas y una visión edulcorada de lo que fuimos.

Hemos alcanzado los niveles más altos de bienestar en términos históricos, pero el horizonte de progreso parece haberse desvanecido.

Las nuevas generaciones asumen que vivirán peor que sus padres; las rentas del trabajo se estancan mientras la productividad y el gran capital se dispara, y el debate público se centra cada vez más en la angustia y el miedo a los cambios que están en marcha: desde la inteligencia artificial y su impacto en miles de categorías profesionales hasta las expresiones más violentas del clima, que nos interpelan con tono apocalíptico.

À surveiller

Perspective IA — des possibilités, pas des certitudes

  • The political strategy of leveraging nostalgia will continue to be employed by leaders facing uncertain futures.

    Très probable · Moyen terme

  • Increased public anxiety and fear regarding technological advancements (AI) and climate change will persist.

    Très probable · Long terme

  • Economic stagnation for the working class and rising inequality will continue to fuel political discontent.

    Probable · Moyen terme

Questions ouvertes

  • What are the specific long-term economic consequences of this nostalgic political trend?
  • How will the idealization of the past affect international relations and potential conflicts?
  • What are the societal impacts of new generations expecting to live worse than their parents?
  • How will the integration of AI and climate change impacts further shape public sentiment and political strategies?

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This article was originally published by El Mundo.

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