"Ahora es el momento", clama Marco Rubio tras ordenar Trump que los buques que regresan de Irán pasen por las costas cubanas
El presidente cubano responde a las declaraciones de Donald Trump y Marco Rubio sobre la isla y la CIA
Quick Look
Miguel Díaz-Canel respondió a las recientes amenazas de Donald Trump y Marco Rubio contra Cuba, acusando a Washington de buscar la dominación sobre la isla y reafirmando la postura defensiva del gobierno cubano.
AI-generated summary
Why It Matters
La presión estadounidense sobre Cuba aumentó tras la detención de Nicolás Maduro en enero y el posterior bloqueo energético.
"El gobierno de EEUU deja claro que no renuncia a sus ambiciones de dominación sobre Cuba", reaccionó Miguel Díaz-Canel, tras conocer la última andanada dialéctica procedente de Washington. Desde que comenzara la presión estadounidense contra la dictadura cubana, nada más producirse la detención de Nicolás Maduro en enero, el presidente cubano ha liderado la respuesta gubernamental en un intento de transformar a la isla en la nueva Numancia revolucionaria.
En esta ocasión fue Donald Trump quien disparó primero: "Vamos a regresar de Irán y esos hermosos barcos pasarán por Cuba. Haremos que uno de ellos se detenga a unas 50 yardas de la costa. Levantarán las manos y entonces enviaremos a Marco Rubio para que cierre el acuerdo".
El inquilino de la Casa Blanca aprovechó un mitin electoral para amenazar una vez más a la revolución castrista, pero esta ocasión fue secundado de inmediato por su secretario de Estado, Marco Rubio. "Ahora es el momento", subrayó el dirigente cubanoamericano en un mensaje dirigido para "aquellos que buscan crear un cambio positivo en Cuba", a quienes además invitó a colaborar de forma discreta con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
No es la primera vez que Trump flirtea con la posibilidad de enviar barcos a una isla que está situada a 90 millas de Florida. En su operación para destronar a Maduro, el Comando Sur desplegó sus navíos en agosto del año pasado y bombardeó la primera supuesta narcolancha a principios de septiembre. La inmensa tela de araña se estrechó en los meses siguientes hasta culminar la operación con el ataque militar sobre Fuerte Tiuna, el fuerte donde se escondía el dictador chavista.
La imposición de un régimen teledirigido en Caracas conllevó también un bloqueo energético contra la isla, que dejó de recibir el petróleo casi regalado de sus antiguos aliados venezolanos. En paralelo, el Departamento de Estado inició negociaciones secretas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el nieto favorito de Raúl Castro, que en algún momento llegó a pensar que se podía convertir en la versión cubana de Delcy Rodríguez.
Los diálogos no culminaron porque fueron "bombardeados" desde el exilio y los legisladores republicanos de Florida, y también porque suponían la caída de Díaz-Canel y el "retiro" del hermano pequeño de Fidel Castro. El anuncio de reformas económicas de La Habana, reciclaje de viejas promesas, tampoco convenció a Washington.
"En nuestras costas hay bellas playas, pero también diente de perro, picos de piedra caliza afilados como navajas, inhóspito para quienes llegan con fines hostiles y ansias de dominación", amenazó el canciller Bruno Rodríguez.
"Conquistamos nuestra independencia y estamos decididos a defenderla", sermoneó Díaz-Canel para cerrar su alegato.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Colaboración discreta con la CIA en Cuba
Possible · Within months
Open Questions
- ¿Habrá un despliegue militar real frente a las costas cubanas?
- ¿Cómo afectarán las nuevas exigencias de EE. UU. a la economía interna de Cuba?







