Dani Mérida: el ascenso silencioso de un luchador en el circuito de tenis
El tenista madrileño de 21 años analiza su progresión, su origen humilde y su mentalidad competitiva antes de enfrentarse a Andrey Rublev.
Quick Look
- Dani Mérida, tenista madrileño de 21 años, destaca por su ascenso de 124 posiciones en el ranking ATP este año.
- Con un perfil de trabajador incansable y origen humilde, el jugador se prepara para enfrentar a Andrey Rublev en el torneo de Nueva York.
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Why It Matters
Dani Mérida ha ascendido 124 posiciones en el ranking ATP desde enero, situándose en el puesto 39. El jugador proviene de una familia humilde y se ha formado principalmente en el club Montemar de Alicante.
A la sombra de Carlos Alcaraz y de la poderosa irrupción de Rafa Jódar, el tenis español también disfruta de un nuevo activo con la ascensión de Dani Mérida (Madrid, 21 años). En contraste con la estruendosa explosión del murciano y del acelerado viaje que está protagonizando su paisano, el despegue del madrileño se ha cocinado en la zona subterránea del circuito, desde la discreción. La suya es la historia de un currante, cuenta en el transcurso de la charla. De momento ha logrado ascender 124 posiciones desde enero —hoy día es 39º— y además de haber logrado su primer trofeo, en Umag (Croacia), sigue perfilándose como un valor a tener en cuenta de cara al futuro. Se enfrentará esta tarde en la segunda ronda (17.00, Movistar+) al ruso Andrey Rublev.
Pregunta. Se dice que la vida es un estado de confianza, ¿no?
Respuesta. Sí, la verdad que sí. Al final yo creo que en todos los deportes, pero sobre en el tenis porque es muy individual, es uno de los aspectos más importantes y por suerte estoy haciendo un año bueno. Ahora mismo siento mucha confianza y eso hace que esté llevándome partidos que a lo mejor en otro momento no hubiera ganado.
P. ¿Cómo y por qué llega el clic?
R. Supongo que se trata de creérselo.
P. ¿Y hasta qué punto se lo cree usted?
R. Hay que ir ganando partidos poco a poco, y a partir de ahí vas creciendo. Empiezas a enfrentarte a rivales cada vez más fuertes y ahí es cuando puedes comprobar tu nivel; ves que es posible y eso te refuerza. Eso es lo que más me ha ayudado a mí, el tener la oportunidad de jugar contra ese tipo de rivales en grandes torneos. He visto que tengo el nivel para competir con ellos y ahora sé que puedo ganar a cualquiera que esté delante de mí. He ido creyéndomelo.
P. ¿Le gusta eso de el tenista del pueblo? Del pueblo sí, pero ya con grandes aspiraciones, ¿no?
R. La verdad es que siempre me ha gustado ese mote, porque me defino como una persona que ha tenido que trabajar mucho para llegar hasta aquí. Al final yo no he recibido tantas ayudas como otros, pero siempre he creído en mí mismo. He tenido que pasar por los circuitos más bajos y después que jugar muchos challengers, así que me identifico con eso. Si la gente me ve así, me parece bien.
P. ¿Por qué alguien de su talento no ha recibido más ayudas?
R. Al final, lo bueno y lo malo de España es que tenemos muchos jugadores en el top-100; creo que es el tercer o cuarto país con más representantes en esa franja… Y eso es algo que no es fácil de manejar para los torneos. La Federación siempre intenta ayudarnos a todos, pero los torneos no pueden hacerlo porque hay muchos jugadores. De todos modos, siempre lo he respetado y no me ha dolido; de hecho, diría que me ha motivado aún más para conseguir las cosas por mí mismo.
P. Pero, ¿el tenis no es un deporte de ricos?
R. Bueno, mi familia siempre ha sido muy humilde y muy tranquila. Vivíamos en Madrid y mi padre tenía allí un equipo de motos, muy pequeñito, y luego tuvimos la suerte de que nos pudimos ir a Alicante [donde habitualmente se prepara, en el club Montemar]. Mis padres siempre se han dejado el noventa por ciento de lo que tenían para que yo pudiera dedicarme a esto. El tenis es un deporte muy, muy caro, pero he tenido la suerte de que siempre han confiado en mí y de que a pesar de que haya habido momentos un poquito peores, han dado el cien por cien por mí. Vinieron conmigo a Alicante y estoy muy agradecido, tanto a ellos como a mi hermano. Se han esforzado mucho por mí.
P. ¿Cuánto ha cambiado sus vidas este impulso?
R. Tenemos la suerte de que como ahora las cosas están yéndome mejor, mi padre ha podido montar una empresa. Mi madre ha trabajado en muchas cosas y a la vez ha estado siempre cuidándonos a nosotros; ahora puede estar un poco más tranquila, en casa.
P. En las distancias cortas es tímido, pero en la pista se suelta mucho. Compite con mucha personalidad.
R. La pista saca lo mejor y lo peor de uno mismo, pero fuera siempre he sido muy tímido, desde que era pequeño. Cuando compites vas al cien por cien, así que ahí cambias. En ese sentido, creo que voy mejorando poco a poco. Estoy creciendo como persona.
P. Tiene bastantes tics nerviosos, como Nick Kyrgios. ¿Se lo habían dicho alguna vez?
R. Sí, alguna persona me lo ha dicho, puede ser. Pero al final cada uno lo vivimos de una manera diferente y hay quienes lo viven al límite. Yo, por todo eso que le contaba, lo vivo al cien por cien e intento dar lo mejor de mí, así que cuando las cosas no terminan de salir te cabreas un poco. No lo puedes evitar. Es algo en lo que he mejorado mucho, pero siempre voy a dar el cien por cien.
P. Es muy batallador, un peleas. ¿Le viene de serie?
R. He luchado mucho e intento no darme nunca por vencido. Intento darme siempre una oportunidad más y girar el partido, si no va bien. Al final, en el tenis nunca sabes cuándo pueden cambiar las cosas. Es lo bueno y lo malo de este deporte. Mi familia y mis entrenadores me han enseñado que siempre hay que estar ahí, porque un simple punto puede cambiarlo todo.
P. ¿Ha sido siempre tan competitivo?
R. Siempre he vivido este deporte con mucha tranquilidad, pero conforme llegas a júniors y luego te haces profesional, te sale más esa vena de querer ganar siempre, de no querer perder nunca. Sí, me defino como alguien muy competitivo.
P. Partiendo de Alcaraz y pasando por Jódar y Landaluce, hasta llegar a usted. ¿Son una generación sin miedo?
R. Tenemos que estar muy contentos con los jugadores que tenemos en España. Nos ayudamos mucho entre nosotros. Ver cómo hace las cosas Rafa [Jódar] y todo lo que ha ido consiguiendo Carlos, siendo además tan joven, te empuja a ti. Lo que ha hecho él me ha ayudado mucho a creérmelo más.
P. Desde el punto de vista tenístico, ¿cuáles son sus referencias?
R. Como español, Nadal siempre ha sido uno de mis mayores referentes por su mentalidad, por esa forma de saber sufrir. Es digno de admirar. Me gustaría parecerme mentalmente a él.
P. También le ayuda mucho su pareja, quien, de alguna forma, ejerce de coach con usted, ¿no es así?
R. Desde que la conocí, siempre ha viajado a todos lados conmigo, apoyándome cada semana. En ese momento no tenía para pagar un entrenador y viajaba solo con ella, así que me ha ayudado mucho. Es un apoyo de diez. Ahora, por suerte, también tengo un equipo detrás.
P. El hecho de haber viajado tanto solo, ¿le ha hecho madurar más rápido?
R. Estuve un año y medio viajando totalmente solo, porque ahí todavía no conocía a mi novia, así que toda esa experiencia me ha servido mucho porque tienes que apañártelas solo, solucionarlo todo por ti mismo: los viajes, los entrenos, los traslados al club… Todo eso me ha ayudado a madurar mucho y a valorar todavía más el haber llegado hasta aquí. Te acuerdas de todo lo que te ha costado.
P. ¿Es de los que se da mucha caña o se trata bien?
R. Intento tratarme bien porque si no, al final el tenis es un deporte muy duro y si no estás tranquilo contigo mismo, puede acabar convirtiéndose en una pesadilla. Precisamente, este año estoy consiguiéndolo un poquito más y eso se refleja en los resultados. Estoy sabiendo disfrutar fuera de la pista, de las victorias y también de las derrotas porque, aunque lógicamente no sean lo mejor, también es importante aprender a disfrutar incluso cuando las cosas no te salen del todo bien.
P. Llegados a este punto, ¿qué espera de sí mismo?
R. Bueno, confío en seguir en la línea de este último año. Creciendo. No me pongo ningún objetivo concreto en cuanto al ranking, porque prefiero no ponérmelo y quiero comprobar hasta dónde puedo llegar.
P. Defínase en una palabra, por favor.
R. Soy un luchador.
UN DÍA CON BADOSA, JÓDAR Y ALCARAZ
La lluvia trastocó una jornada en la que Paula Badosa se quedó a un paso de sellar su partido contra Daria Kasatkina y en la que Rafa Jódar, que intervenía a continuación en la misma pista, directamente no pudo siquiera disputar el encuentro contra Thanassi Kokkinakis.
La catalana (28 años y 87ª) tuvo que retirarse al hotel tras una segunda interrupción. Antes no había podido convertir tres bolas de partido. El duelo se reanudará esta tarde (hacia las 19.00, Movistar+) y Badosa intentará cerrar el pulso al servicio, con 6-1, 5-4 y 40-40 a su favor.
En esa misma pista, la 17, jugará acto seguido el madrileño. Será su estreno en la categoría absoluta del torneo. Pudo completar su partido Jessica Bouzas, superior a Darja Vidmanova (6-3 y 6-4), y también Kaitlin Quevedo, aunque en su caso saldado con una derrota; Elise Mertens le superó (doble 6-4).
Por otra parte, Carlos Alcaraz afrontará de madrugada (hacia las 15.00) su segundo compromiso. El murciano se encontrará en la central con el portugués Jaime Faria, de 23 años y 72º de la ATP. El pronóstico meteorológico prevé cielo nuboso y lluvias débiles hacia las ocho de la tarde.
What to Watch
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Dani Mérida se enfrentará a Andrey Rublev esta tarde en la segunda ronda.
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Open Questions
- ¿Logrará Mérida superar a Andrey Rublev en su próximo enfrentamiento?







