Un análisis sobre la falta de influencia de España en la Unión Europea y la gestión de crisis internacionales
El artículo critica la política exterior de Pedro Sánchez, señalando un aislamiento de España en la UE, la falta de transparencia en acuerdos con Marruecos, la gestión de crisis migratorias en Ceuta y una cuestionable alineación diplomática con China.
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El autor analiza la trayectoria de la política exterior española desde 1986, contrastándola con la alianza franco-alemana y criticando la gestión actual del gobierno de Sánchez.
En los tiempos más tensos de la guerra fría, Francia y Alemania, con gobiernos conservadores o de centroizquierda, apartaban sus diferencias y desde 1963 se han reunido dos veces al año para corroborar el Pacto del Elíseo firmado en 1963 entre De Gaulle y Adenauer. Europa ha llegado hasta aquí por la alianza a prueba de fuego entre dos países que han protagonizado las tres grandes guerras europeas y mundiales desde 1870.
España quedó al margen de los tres conflictos y no participó en las tres soluciones. Cuando Felipe González firmaba el tratado de Adhesión en 1986 se abrían las puertas de Europa, que se habían cerrado desde la paz de Westfalia de 1648.
Pedro Sánchez no ha sabido o no ha querido entrar en el núcleo duro que toma las grandes decisiones de la Unión, en compañía de Francia, Alemania, el Reino Unido, Polonia e Italia.
Son muchas las causas del aislamiento de facto de la política exterior de Sánchez en cuestiones de seguridad y de defensa. Tiene un problema no menor, su debilidad parlamentaria, que hace que cada decisión exterior regrese a la Moncloa como un conflicto interior.
Es insólito e inaceptable, si se compara con la mayoría de socios europeos, que no se hayan presentado presupuestos en cuatro años de legislatura.
También es incomprensible que no haya pasado por el Congreso el pacto con el rey de Marruecos del 2022 entregándole los derechos del Sáhara Occidental sin que se sepa qué contenía ese acuerdo. En sociedades abiertas y democráticas en tiempos globalizados es imposible mantener en secreto un giro copernicano como el que se dio con la política marroquí.
No se sabe si la invasión de Ceuta el 30 de julio cogió al Gobierno desprevenido. Si lo sabía, mal, y si no lo sabía, todavía peor. Sánchez acudió a la ciudad autónoma en los primeros días de la invasión, que necesariamente tuvo que perpetrarse con el conocimiento del rey Mohamed VI, pero durante tres semanas ha enviado a varios ministros que ni siquiera coincidieron en el diagnóstico de la grave crisis creada por la entrada masiva e ilegal de unas ochenta mil personas que sembraron el miedo y el desamparo en la ciudad de Ceuta. A la vuelta de sus vacaciones se ha creado el Consejo de Seguridad Nacional. Ya era hora.
No se entiende que el rey Felipe VI no haya acudido a Ceuta como hizo varias veces a Valencia durante el drama de las inundaciones. ¿Ha sido por un veto de la Moncloa? No se sabe.
Europa ofreció buenas palabras y gestos retóricos porque la mayoría de los miembros de la UE no aceptaron la regularización de más de un millón de inmigrantes sin papeles sin haberlo pactado o sin tener conocimiento de un tema tan delicado como la inmigración, que afecta a todos los países. Es humanitario regular a los que viven y trabajan aquí, pero las fronteras del espacio Schengen son europeas y no solo españolas.
El hecho de que la populista Meloni se ponga de acuerdo con la socialdemócrata danesa por un tema de inmigración indica hasta qué punto la decisión de Sánchez causó malestar en varias capitales de la UE donde partidos xenófobos pisan los talones a lo que se considera la centralidad de las formaciones clásicas mayoritarias.
¿Qué explicación tienen los tres viajes de Pedro Sánchez a China sin que ningún otro país europeo haya mostrado tanta complicidad con el régimen de Xi Jinping? Levantar la bandera contra Trump y contra Netanyahu es popular en España y también en Europa, pero la sombra de Estados Unidos e Israel es muy alargada en cuestiones de inteligencia, economía y política global.
Se ha escrito que Washington pretende controlar la entrada al Mediterráneo y ha optado por trazar una fuerte alianza con Marruecos con la complicidad de Israel. Si esto es así, ¿no sería más lógico y prudente aferrarse a la carta europea y no alardear de ser el gobierno más de izquierdas y progresista? Sánchez debe dar explicaciones en el Congreso. De lo contrario, que anticipe las elecciones. Si se trata de desactivar a los extremos, cabe una gran coalición en temas de Estado como son la política exterior, la vivienda, la inmigración y la educación.
Canadá anuncia aranceles del 50% a productos estadounidenses tras el fracaso de las negociaciones comerciales. El primer ministro Mark Carney denuncia que EE. UU. ataca la cultura francófona, mientras Trump responde con amenazas y propuestas de cambio de nombres geográficos.
El Gobierno de Donald Trump ha suspendido temporalmente las citas para visados en todo el mundo para implementar una formación consular enfocada en restringir el acceso a solicitantes que puedan depender de prestaciones públicas.

El gobierno de EE. UU. anunció la operación 'Aislamiento Total' contra Irán, imponiendo sanciones a 60 entidades y amenazando a terceros países, incluida China. Teherán calificó las medidas de 'fanfarronadas' y advirtió con detener exportaciones de petróleo.

La alcaldesa de Ecatepec, Azucena Cisneros, anunció que el municipio cumplirá con la sentencia de la SCJN para garantizar agua potable en la Quinta Zona, destacando inversiones históricas y la rehabilitación de más de 70 pozos para combatir el desabasto.
El ministro marroquí de Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, ha reclamado la soberanía sobre Ceuta y Melilla durante la celebración del Eid al Maulud en Rabat, citando vínculos históricos y religiosos ante el rey Mohamed VI y altos cargos del Estado.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, vincula la entrada masiva de 80.000 personas en Ceuta a una campaña de desinformación en redes sociales. Según un informe del EMAD, la crisis fue un ataque híbrido con fines políticos para desestabilizar a España.