El Congreso tumba los decretos de vivienda del Gobierno en una dura derrota parlamentaria
Junts se une al PP, Vox y UPN para rechazar las medidas de Pedro Sánchez, dejando al Ejecutivo sin mayoría parlamentaria.
Quick Look
- El Congreso de los Diputados ha rechazado dos decretos sobre vivienda presentados por el Gobierno de Pedro Sánchez.
- La negativa de Junts, sumada a los votos de PP, Vox y UPN, supone una derrota parlamentaria crítica para la legislatura.
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Why It Matters
El Gobierno intentaba convalidar dos decretos ley sobre vivienda para reformar el mercado del alquiler y la protección de inquilinos. La falta de una mayoría parlamentaria estable ha impedido su aprobación.
En medio de una gran expectación trufada de mensajes confusos e incluso llamamientos a la convocatoria electoral, el Gobierno ha sufrido su derrota parlamentaria más dura. Muchos creen que definitiva. El Congreso ha tumbado los dos decretos sobre vivienda con los que Pedro Sánchez trataba de recuperar las riendas de una legislatura herida desde hace muchos meses pero que ahora explota dinamitada por una Cámara que le da la espalda y pone manifiesto que el Gobierno no tiene una mayoría que lo sustente ni siquiera ante los problemas más extremos.
El primero de los decretos, sobre el que el Gobierno acariciaba la expectativa de aprobación, ha sido tumbado por 178 votos en contra frente a 172 a favor. Junts ha sido la formación decisiva que ha descalabrado la esperanza de Sánchez, al sumar sus siete votos a los del PP, Vox y UPN. El segundo decreto, abanderado por Sumar, y que nunca tuvo posibilidades de ser convalidado, concita una mayoría en contra superior. En este caso, al bloque contrario al primer decreto suman los escaños del PNV y Coalición Canaria.
Los debates de ambas normas han ofrecido una sucesión de intervenciones propias de campaña, como si todos los intervinientes olfatearan ya la inminencia de las urnas. Muchos eslóganes, muchas advertencias, incluso amenazantes, y muchas descalificaciones de grueso calado también. Una auténtica batalla cuyo final estaba anticipado.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha subido a la tribuna de oradores al término del debate para hacer un último llamamiento a los grupos parlamentarios para que voten "pensando en la gente" y "no en el argumentario de partido". "La vida y el futuro de la gente depende en buena medida de lo que ustedes voten aquí. Les ruego que sean valientes y coherentes", ha instado sin éxito. "Si estos decretos no salen, el daño será inmenso y la culpa la tendrán aquellos que voten 'no' desde su escaño", ha advertido dirigiéndose expresamente a Junts y al PP a los que ha vaticinado un castigo en las urnas.
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, en la defensa de la primera de las normas, ha urgido a los grupos parlamentarios a aprovechar la "oportunidad de poner pie en pared a la especulación que roba vidas" y actuar con "responsabilidad".
La ministra ha culpado directamente al Partido Popular, una formación con la que el Gobierno no ha querido negociar el texto de los dos decretos de vivienda que hoy decaerán, tachándole como "la peor derecha de toda Europa". Rodríguez ha recalcado que el PP está "inhabilitado para gobernar el país". Por el contrario, se ha dirigido a Junts con un tono de ruego instando a sus siete diputados a no torpedear la norma, bien votando a favor o bien absteniéndose.
"Hoy se les va a juzgar por sus votos; hoy se va a juzgar la política y a la democracia española", ha afirmado la ministra, quien ha asegurado que, tras el primer decreto del Gobierno, el más amplio y sobre el que el Ejecutivo albergaba esperanzas de aprobación, hay "muchos meses de trabajo" y ha recordado que buena parte de las medidas incluidas en la norma han sido pactadas con las diversas formaciones, incluidos los independentistas catalanes.
Rodríguez ha abundado en el caso Maricarmen como el ejemplo del "fracaso colectivo" que ha sido espoleta de la movilización social y lo ha comparado incluso con el caso de Ramón Sampedro que impulsó definitivamente el debate sobre la eutanasia. La intervención gubernamental ha tenido claros tintes de mensaje de campaña.
"La ambición del Gobierno", ha insistido la ministra, "va mucho más allá del decreto". Lo ha hecho antes de repasar en líneas generales los bloques que aborda el decreto cuyo principal objetivo es poner "un torniquete a la sangría de la vivienda".
"Con la gente o con los buitres; con los buitres que desahucian o con la gente que sufre", ha sido el eslogan que ha enarbolado Rodríguez retando a PP, Vox y UPN, a los que acusa de "abandonar" a los ciudadanos. "Mientras la gente reivindica en la calle, ustedes se van a Miami o a un congreso de fondos buitre animándoles a que nos colonicen", ha lanzado, antes de preguntar a los populares "qué les ofrecen esos fondos". La ministra ha finalizado su intervención reclamando a los grupos "responsabilidad".
Los representantes de Compromís, Coalición Canaria y BNG han calificado de "insuficientes" las medidas pero han confirmado su voto a favor.
La portavoz de Junts, Míriam Nogueras, ha respondido con toda dureza al Gobierno. Nogueras ha confirmado el voto en contra de su grupo a los dos decretos y ha acusado al Ejecutivo de estar haciendo "lo peor" y que no es otra cosa que "alentar una mentira". La portavoz independentista ha insistido en que con las medidas propuestas por el Gobierno no se solucionaría el problema "muy grave" de la vivienda, bien al contrario, ha dicho, "se agravaría".
Nogueras ha pedido al Ejecutivo retirar sus decretos y "sentarse a negociar a puerta cerrada" para sacar otro completo. Junts ha elaborado un texto que, según Nogueras, "no es cerrado" y podría servir de base para aprobar medidas capaces de empezar a poner solución al problema de la vivienda.
El PNV, por su parte, ha lamentado que el Gobierno intente "en 48 horas" solucionar un problema de tanta complejidad como el de la vivienda, cuando ha tenido ocho años para abordarlo, y además, lo haga mediante la figura del decreto ley que no admite enmiendas.
Los nacionalistas vascos anunciaron su decisión de apoyar con su voto el primero de los decretos pero no el segundo y ello a pesar de que lo consideran "insuficiente". Hoy lo ha repetido en el debate su portavoz, Maribel Vaquero, quien, no obstante, ha lamentado que al final, todas las medidas planteadas "quedarán en nada".
Vox ha hecho hincapié en que el Gobierno y sus socios no dudan en utilizar la situación para "alimentar su épica". Carlos Hernández Quero ha insistido en que "en esta crisis pavorosa" lo único que ha ofrecido han sido eslóganes y "una agencia de marketing", en alusión a Casa 47.
"Sus medidas sólo ahondan en el malestar. Son ustedes unos magos. Han hecho desaparecer la mitad de la oferta y los precios no paran de subir. Han sido ustedes como una auténtica plaga y ahora nos dicen que para curar al enfermo hay que incrementar la dosis del veneno", ha lanzado el representante de Vox, quien ha metido el dedo en la llaga de la falta de construcción de vivienda pública y, después, ha agitado el mensaje favorito de los de Abascal: la inmigración masiva que, en su opinión, "cancela el futuro de los jóvenes y las familias españolas" y agrava la precariedad habitacional.
Gabriel Rufián ha centrado su intervención en atacar con la máxima dureza a Junts por su oposición a los decretos. El portavoz de ERC ha colocado en la tribuna un billete de 50 euros: "Ésta es su bandera. La bandera que comparten con PP y Vox". Luego ha sacado las llaves de su casa para plantear el debate entre "eso o esto". El diputado republicano ha advertido a Nogueras de que se están "cargando" su propio partido y se ha comprometido a "esforzarse mucho" para que Junts acabe en el "máximo ostracismo". Rufián también ha asegurado que a partir de ahora se encargará de que ERC "no pacte" con Junts "para nada" porque se dedican a "putear" al pueblo de Cataluña.
Sumar se ha revuelto contra la derecha por sus votos. "Malditos sean los especuladores que provocan los desahucios y las derechas rentistas vendidas a los buitres que permiten que nuestras vecinas y abuelas se queden en la calle", ha proclamado Gerardo Pisarello, quien ha asegurado que cada familia rota verá en el PP, Vox y Junts "la mano cruel que aprieta el gatillo de los grandes rentistas".
Su compañero Alberto Ibáñez, de Compromís-Sumar, ha acusado a estas formaciones de "empujar a que cientos de personas pierdan sus vidas y se suiciden". "Hoy no sólo hablamos de vivienda y democracia, sino de derecho a la vida"; ha dicho. Por eso, ha llegado al punto de hacerles "corresponsables de muertes, dolor y sufrimiento de miles de personas". Para el valenciano, se vota entre "libertad y vida o muerte". "Sepan lo que quieran votar", ha zanjado.
Juan Bravo, en nombre del PP, ha insistido en que "ocho años" han sido los que ha necesitado el Gobierno "para cargarse España". El popular ha lamentado que ahora se intente "arreglar en cuatro días lo que han destrozado en ocho años y con las mismas medidas que ya han fracasado". Bravo ha aprovechado también para criticar el "espectáculo" que ha montado el Ejecutivo en estos últimos días, "con sus discrepancias internas, con un decreto que luego han sido dos, con una ministra que no era capaz de explicar sus propias medidas y decía que tenía un cacao".
Según Bravo, las medidas del Gobierno en lugar de proteger al vulnerable, lo convierten en el inquilino que nadie quiere tener. El PP ha urgido a construir más vivienda pública: Feijóo plantea un millón en los próximos cuatro años. También proponen una ley anti okupas y un abanico de medidas fiscales para alentar el alquiler y la compra tanto por el lado del propietario como del comprador o inquilino. "Ustedes no pueden resolver el problema; ustedes son el problema", ha rematado Bravo antes de dirigirse a los ciudadanos, principalmente a los jóvenes: "Nosotros tenemos un plan para que tengáis un hogar".
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha enhebrado un discurso-mitin en el que ha acusado a las formaciones contrarias a los decretos de "traicionar al pueblo" y "no tener bandera ni vergüenza". En su opinión, "firmarán con nombres y apellidos una infamia". Para el ministro lo que se debate hoy en el Congreso "no va de aritmética parlamentaria" sino de "lucha de clases".
Bustinduy ha defendido el segundo decreto, el auspiciado por Sumar, y que plantea los contratos de alquiler indefinidos para "acabar con la ley de la jungla". El ministro, zambulléndose al igual que el resto de oradores en el electoralismo, ha recordado todas las medidas sociales y económicas que ha puesto sobre la mesa el Gobierno a impulso de Sumar, y ha advertido a PP, Vox, UPN y Junts que "el pueblo tendrá memoria" cuando acuda a las urnas.
Coalición Canaria y PNV, dos grupos a favor del primer decreto, pero en contra del segundo, han explicado su posición insistiendo en que el alquiler indefinido que plantea esta segunda norma agravaría considerablemente el problema.
Desde Sumar se ha insistido en que los dos decretos son importantes pero no han tenido éxito con sus argumentos ni con la advertencia dirigida a la oposición de que todo esto "lo pagará en las urnas".
Vox ha replicado asegurando que los "únicos buitres" son los miembros del Gobierno. Su diputado, José María Figaredo, ha insistido en todas las veces en las que Pedro Sánchez ha mantenido reuniones con los más altos representantes de los principales fondos de inversión y ha repetido que, con un contrato indefinido, el mercado del alquiler se convertiría en un "auténtico desastre".
El PSOE ha hablado del "miedo" que tiene la gente ante la situación. Su diputada Monserrat Domínguez ha asegurado que pese a perder hoy la votación, los socialistas seguirán intentándolo para hacer "política buena" y no "política basura" como en su opinión hace el PP.
La réplica del PP ha corrido a cargo del diputado Sergio Sayas que ha instado a los socios de Gobierno a salir "a pedir perdón" por "haber destrozado la vida de los españoles con una política "demoledora" que ha "convertido en vulnerable a la clase media". Y en mensaje dirigido a Sumar ha lanzado: "Han cambiado ustedes el asalto a los cielos por el asalto a los sillones".
"Los buitres estaban en el Gobierno y ahora quieren arreglar con demagogia y pancartas el problema", ha dicho Sayas que ha tachado las políticas de la izquierda de "antigualla retrógrada". Este Gobierno, ha recalcado, "es una UTE de intereses frente a la que el PP enarbolará la bandera de la libertad".
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El Gobierno intentará renegociar medidas de vivienda con otros grupos parlamentarios.
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