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El ataque se produce en el marco de un conflicto que se intensificó tras el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, que afectó gravemente las exportaciones de petróleo de Irán desde la isla de Jarg, que gestionaba el 90% de sus envíos antes de la guerra. Desde entonces, ha habido ataques cruzados, incluyendo el primer ataque estadounidense a Irán en julio por agresiones al transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, y bombardeos estadounidenses que han causado víctimas civiles, como en Kuhestak.
El Ejército estadounidense atacó este sábado tres petroleros iraníes, en respuesta, dijeron las autoridades de Washington, a los misiles balísticos disparados contra dos buques de guerra de Estados Unidos que patrullaban en la zona. No hubo víctimas en ninguno de esos incidentes, según informó el Comando Central estadounidense (CENTCOM) en un mensaje publicado en la red social X por la mañana (hora de Washington, seis más en la España peninsular).
Tras estos ataques fallidos iraníes, el ejército estadounidense “inutilizó” un petrolero frente a las costas de la estratégica isla de Jarg; otro cerca de la localidad de Jask, en la entrada del estrecho de Ormuz; y un tercero en el golfo de Omán. A la tripulación de ese último barco se le ordenó que lo abandonara antes del ataque.
Los medios iraníes habían informado horas antes de explosiones cerca de la isla iraní de Jarg, en el golfo Pérsico. La agencia de noticias Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, el ejército paralelo que da soporte al régimen islámico, había apuntado desde primera hora del sábado de que se trataba de un ataque estadounidense y de que la tripulación estaba a salvo.
“Que el mensaje quede claro: si disparáis contra dos de nuestros buques, os impondremos un coste económico aún mayor, hundiendo tres de los vuestros”, dijo en X Brad Cooper, comandante del CENTCOM, con influencia en la zona de Oriente Próximo. “No dudaremos en defender a las fuerzas estadounidenses y, si es necesario, destruir la limitada y vulnerable flota petrolera de Irán”, agregó.
El mensaje se acompañó de un vídeo de lo que parecen ser imágenes de los tres ataques, con un rótulo que dice “Desclasificado”.
Por ahora no ha habido ningúna confirmación oficial iraní al respecto. La isla de Jarg gestionaba el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán antes de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, hace ya más de medio año, y sin una salida a la vista. Una ofensiva sobre sus instalaciones afectaría gravemente a su economía, ya perjudicada por el bloqueo y las sanciones de Washington.
Amenazas cruzadas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado en varias ocasiones en estos meses con arrasar Jarg. En una provocación habitual en él, publicó en su red social, Truth, un vídeo fabricado con inteligencia artificial que muestra la ficticia destrucción de la isla. El régimen iraní ha asegurado repetidamente que responderá con firmeza cualquier ataque contra la isla.
El viernes, en un encuentro con la prensa destacada en la Casa Blanca, Trump también amenazó de nuevo con atacar la montaña Pickaxe, en Irán, situada cerca del complejo de enriquecimiento de uranio en Natanz. Se trata de una instalación subterránea y muy protegida donde, según Estados Unidos, Irán se dedica al enriquecimiento para fines militares.
Natanz fue en junio del año pasado, junto con Fordo e Isfahan, uno de los tres objetivos, del primer ataque de la Administración de Trump contra Irán, en el que también estuvo implicado Israel y que rompió décadas de política de contención de Washington con el viejo rival. Entonces, el presidente de Estados Unidos defendió que esos bombardeos habían servido para “aniquilar” el programa nuclear iraní, afirmación quedó rápidamente desmentida.
El incidente del sábado en Jarg sigue a una semana de ataques cruzados entre los dos países. El lunes, Washington atacó Irán por primera vez desde julio con el objetivo de contrarrestar los “intentos de agresión” contra el transporte marítimo comercial en el crucial estrecho de Ormuz, por el que antes de la guerra transitaba un quinto de comercio mundial de hidrocarburos. Ese cuello de botella se ha convertido para Teherán en la principal medida de presión, ya que ha logrado paralizar gran parte de las exportaciones de petróleo de del golfo Pérsico. Entre tanto, la Armada Estados Unidos ha estado ayudando a los barcos a navegar por una ruta meridional a través del estrecho, cerca de la costa de Omán.
El vicepresidente de Estados Unidos, J. D Vance, subió el jueves al podio de la sala de prensa de la Casa Blanca, vacante desde la renuncia de la portavoz Karoline Leavitt, para advertir de que el diálogo no será posible hasta que Irán “deje de atacar barcos comerciales”. Vance también culpó exclusivamente a Irán (y no a la falta de cálculo de su Administración) del alto precio de la gasolina en Estados Unidos, que amenaza con complicar las elecciones legislativas del próximo noviembre al Partido Republicano.
Al menos una veintena de iraníes han muerto en diversos bombardeos estadounidenses esta semana, entre ellos al menos cuatro civiles que asistían a una boda el martes en la pequeña población costera de Kuhestak, en la provincia de Hormozgan, frente al estrecho de Ormuz. Teherán respondió a estos ataques y anunció bombardeos contra varios de los países del Golfo Pérsico que albergan instalaciones o personal militar estadounidense como Jordania, Bahréin y Kuwait.
AI outlook — possibilities, not facts
Irán responderá con ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania, Bahrein o Kuwait.
Likely · Within days
Estados Unidos realizará nuevos ataques contra objetivos estratégicos en Irán si continúa la agresión contra sus buques.
Likely · Within weeks
Los precios de la gasolina en Estados Unidos seguirán subiendo debido a las tensiones en el Golfo Pérsico.
Possible · Within weeks

The United States attacked three Iranian oil tankers after Iran launched ballistic missiles against two American warships, including an aircraft carrier, according to Centcom, marking an escalation in the conflict for control of the Strait of Orzum, with blockades, ship diversions and attacks on Iranian infrastructure.
Russian President Vladimir Putin receives US envoys Steve Witkoff and Jared Kushner this Saturday in Moscow, who carry a proposal from Donald Trump to end the war in Ukraine. The mission includes a subsequent visit to Kyiv to meet with Volodymyr Zelensky, following a temporary ceasefire agreed upon by both sides to facilitate negotiations.

The coffin of Ratko Mladić, convicted of genocide in Srebrenica, was transferred from The Hague to Belgrade on an official Serbian plane, accompanied by Minister of Justice Nenad Vujic and received by family and supporters. European Commissioner Marta Kos canceled her visit to Serbia after criticizing the glorification of the war criminal, while President Vucic defended the act as dignified and accused Kos of meddling. Experts warn that the tribute hinders reconciliation and Serbia's path towards the EU.

Donald Trump's special envoys, Steve Witkoff and Jared Kushner, arrived in Moscow to try to revive peace talks with Ukraine, following an order from Putin to suspend attacks on kyiv for three days. Zelensky also announced a pause in bombing until Monday. Witkoff and Kushner will travel to kyiv on Sunday to present a peace proposal, while Russia continues its offensive and has bombed the SBU headquarters on the eve of the meeting.

Explosions have been reported near the island of Jarg, Iran, following an alleged US attack on an oil tanker. The incident occurs in a context of increasing hostilities, mutual bombings and threats from Washington against strategic Iranian facilities.

US envoys Steve Witkoff and Jared Kushner arrived in Moscow to present a peace proposal. The mission seeks to break the diplomatic deadlock in the conflict between Russia and Ukraine, with a visit planned to kyiv on Sunday.