Exmilitar y pareja, investigadas por maltrato continuado a sus hijos adoptivos
Quick Look
- Dos hermanos adoptados en Uganda denuncian a sus madres, la expiloto Patricia Campos y su pareja, por maltratos continuados.
- La Guardia Civil investiga un presunto delito de maltrato familiar tras las declaraciones de los menores sobre castigos físicos, humillaciones y privación de comida.
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Why It Matters
Dos hermanos adoptados en Uganda denuncian a sus madres adoptivas, la expiloto Patricia Campos y su pareja, por presuntos malos tratos continuados. La investigación judicial está en curso.
Si no aparece el altavoz, te cojo y te tiro por el balcón". Esta es una de las amenazas que, según relataron dos hermanos de 12 y 15 años ante la Guardia Civil, escucharon durante su convivencia con sus madres adoptivas, la exmilitar Patricia Campos y su pareja, según ha publicado Las Provincias.
Las declaraciones de los menores forman parte de la investigación abierta por un presunto delito continuado de malos tratos en el ámbito familiar. A principios de junio, la Guardia Civil detuvo a Patricia Campos, conocida como la "Top Gun valenciana" por haber sido la primera mujer piloto de reactor de la Armada española, y a su pareja. Ambas quedaron investigadas tras la denuncia presentada por los adolescentes, adoptados en Uganda en 2019. El juzgado les prohibió acercarse o comunicarse con los menores, que actualmente permanecen bajo protección de la Generalitat Valenciana.
Según el testimonio prestado por los hermanos ante los agentes, los supuestos malos tratos se prolongaron durante años. Los menores aseguraron haber sufrido castigos físicos, golpes con cinturones, chanclas y las manos, así como humillaciones y amenazas constantes. También denunciaron que la comida era utilizada como método de castigo.
Privados del desayuno, comida o cena como castigo
De acuerdo con el atestado, los adolescentes afirmaron que debían pedir permiso para acceder a los alimentos y que, en numerosas ocasiones, fueron privados del desayuno, la comida o la cena. Incluso relataron periodos en los que únicamente recibían un sándwich al final del día como castigo.
Las declaraciones describen además un ambiente de miedo permanente. Los menores sostienen que eran amenazados con ser devueltos a Uganda si no cumplían las normas impuestas en casa. Según su versión, escucharon conversaciones sobre su posible regreso al país africano y temieron que la amenaza llegara a hacerse realidad.
Uno de los episodios más graves recogidos en las diligencias se refiere a una supuesta caída por las escaleras tras un empujón. El menor aseguró que sufrió lesiones en la cabeza y que permaneció varios días en cama sin recibir asistencia médica.
Preocupación en el entorno escolar
La situación también despertó preocupación en el entorno escolar. Profesores y responsables del centro educativo detectaron que ambos acudían a clase con signos de hambre y consumían con ansiedad los alimentos repartidos en programas escolares. Según declararon a los investigadores, compañeros y docentes llegaron a facilitarles comida de forma habitual.
Los adolescentes también denunciaron restricciones en su vida cotidiana. Aseguran que tenían prohibido acudir a excursiones, celebraciones escolares o actividades de ocio y que asumían gran parte de las tareas domésticas del hogar.
Patricia Campos y su pareja niegan las acusaciones
Frente a estas acusaciones, Patricia Campos y su pareja mantienen su inocencia. La exmilitar ha negado de forma rotunda cualquier maltrato físico o psicológico y sostiene que el modelo educativo de su familia es incompatible con las conductas que describen los menores.
"Desgraciadamente, a lo largo de los años de convivencia en casa se han producido numerosos episodios ante los que nosotras, las dos acusadas, hemos sido en realidad las víctimas. Algunos hechos constan desde hace tiempo en la Justicia, y otros por vergüenza propia han sido silenciados, pero todos ellos demostrarán la inocencia que hoy proclamamos de forma categórica", aseguró en un comunicado.
"Como ya sostuve en mi declaración" judicial, asegura la expiloto del Ejército español, "niego rotundamente haber ejercido cualquier tipo de maltrato físico o psicológico hacia mis hijos. Nos acusan de unos hechos que son absoluta y radicalmente falsos, así como totalmente contrarios a la realidad del entorno familiar que les hemos procurado desde su llegada en el año 2021".
La investigación judicial, iniciada en un juzgado de Massamagrell (Valencia) continúa abierta mientras la Guardia Civil analiza la documentación aportada y las declaraciones de los distintos testigos para esclarecer los hechos.
Open Questions
- ¿Cuál será el desenlace judicial de la investigación?
- ¿Qué medidas de protección se mantendrán para los menores?
- ¿Se presentarán más testimonios o pruebas?





