
La Guardia Revolucionaria iraní lanza misiles y drones en represalia por los ataques estadounidenses, mientras los precios del petróleo y gas se disparan.
Irán atacó bases estadounidenses en Jordania, Kuwait, Irak y Bahréin con misiles y drones como represalia por los bombardeos de Washington, en una escalada que disparó los precios del petróleo por encima de los 90 dólares.
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Irán y Estados Unidos libran una escalada de ataques cruzados en medio de tensiones por el tránsito en el estrecho de Ormuz.
Irán volvió a atacar bases estadounidenses en Jordania, Kuwait, Irak y Bahréin entre la noche de este martes y la madrugada del miércoles como represalia por los bombardeos previos lanzados por Washington sobre el país persa, según informó la Guardia Revolucionaria.
El primer ataque se dirigió contra Camp Titin, una base estadounidense del Cuerpo de Marines en Jordania, y fue llevado a cabo con misiles balísticos pesados. Posteriormente, Irán también atacó con drones las instalaciones de la base estadounidense de Sheikh Isa, en Baréin.
Irán respondió así a los bombardeos estadounidenses lanzados este martes, en lo que supone el segundo ataque en menos de 48 horas, después de un mes sin que trascendieran nuevas agresiones cruzadas entre ambos países.
El martes, "las fuerzas estadounidenses atacaron objetivos de la Guardia Revolucionaria de Irán", en particular instalaciones de defensa aérea, sistemas de radar e instalaciones marítimas, escribió en la red social X el Comando para Oriente Próximo (Centcom), al anunciar el fin de la ofensiva. Por su parte, el cuerpo de élite iraní afirmó que los bombardeos alcanzaron una vivienda en Sirik, cerca del estrecho de Ormuz, causando varios muertos —sin especificar cuántos— y al menos 50 heridos.
El Ejército de Jordania aseguró en un comunicado que fueron interceptados diez de los misiles iraníes, mientras que otros tres impactaron en zonas "alejadas de centros poblados", sin provocar víctimas.
EEUU justificó su ataque para contrarrestar los "intentos de agresión" de Irán "contra el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz y contra los miembros del servicio militar estadounidense desplegados en la región".
La primera agresión, que tuvo lugar el pasado domingo, se dirigió contra la isla iraní de Larak, desde donde Teherán se preparaba para lanzar cohetes cargados con minas marinas hacia el estrecho de Ormuz, según Washington. En aquel ataque murieron dos personas.
Si Teherán "responde a este ataque perfectamente justificado, será golpeado nuevamente, mucho más duro y con mayor intensidad", había amenazado el presidente estadounidense, Donald Trump, en su plataforma Truth Social.
"No estoy intentando forzar a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones, como informó ABC Fake News. No me podría importar menos si firman un acuerdo que, para ellos, no vale nada", escribió después el mandatario republicano en Truth Social. "Ahora me gusta mucho más nuestra posición, con un control casi total del estrecho de Ormuz y con su economía colapsando por completo. Solo están prolongando lo inevitable. ¿Cuándo se levantará y luchará el pueblo iraní?", concluyó el mensaje.
Los medios estatales iraníes informaron de un saldo de al menos 11 muertos en estas ofensivas de Washington: cuatro en una boda en la región de Hormozgán (sureste), donde unas 50 personas resultaron heridas, y siete en la región de Juzestán (oeste), en ataques con misiles que también dejaron ocho lesionados.
Estas ofensivas estadounidenses comenzaron poco después de que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, pidiera un retorno a la diplomacia, que actualmente se encuentra estancada.
Al pedirle a Washington que respete un acuerdo firmado en junio y que se rompió casi de inmediato, argumentó: "Si Estados Unidos vuelve a cumplir con sus compromisos en virtud del memorando de entendimiento (...), la República Islámica de Irán tomará inmediatamente medidas recíprocas".
También en el ámbito diplomático, Perú informó la noche del martes que rompió relaciones con Irán, al criticarlo por incitar "a la escalada de conflictos" en Oriente Próximo y por sus "severas restricciones" al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, vía clave para el tráfico mundial de hidrocarburos. El nuevo gobierno de la derechista Keiko Fujimori, que asumió a fines de julio, es afín a la administración de Trump.
El martes, la televisión estatal iraní confirmó varias explosiones en el sur del país, cerca del importante puerto Bandar Abás y de la isla petrolera de Qeshm, en las proximidades del estrecho de Ormuz. También reportó estallidos en la isla de Lavan, ubicada en el Golfo y que alberga una de las terminales de exportación de crudo iraní.
Los ataques se produjeron además poco después de que dos petroleros fueran impactados por "proyectiles de origen desconocido" en Ormuz, según la agencia marítima griega Marisks.
Los precios de los combustibles se dispararon tras estas hostilidades: el barril de WTI estadounidense volvió a superar la barrera de los 90 dólares por primera vez desde finales de julio y el gas europeo se cotiza al precio más alto en más de tres años.
Irán quiere cobrar derechos de paso en Ormuz, donde la navegación era libre antes del inicio del conflicto.
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Nuevas represalias militares si continúan las hostilidades
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El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió a aerolíneas y aseguradoras que el espacio aéreo ruso será inseguro por el uso de drones. El Kremlin replicó acusándole de terrorismo de Estado.

Irán lanzó ataques con misiles balísticos y drones contra bases estadounidenses en Jordania, Irak y Baréin en respuesta a los bombardeos de EE.UU. sobre territorio iraní, que incluyeron ataques a instalaciones de defensa aérea y marítimas. EE.UU. justificó su acción como respuesta a intentos de agresión iraní en el estrecho de Ormuz, mientras que Irán reportó al menos 11 muertos en sus ataques y Perú rompió relaciones diplomáticas con Teherán. Los precios del petróleo subieron tras las hostilidades.

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Las fuerzas estadounidenses lanzaron ataques contra la Guardia Revolucionaria de Irán en respuesta a intentos de ataque contra buques comerciales y militares estadounidenses en el estrecho de Ormuz, según el Comando Central de EE.UU. Los medios estatales iraníes reportaron impactos en ciudades al este de Ormuz y en un aeropuerto de la provincia de Kermán. Es el segundo bombardeo estadounidense en Irán en una semana.