Un análisis crítico sobre la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, el papel del Gobierno y los nuevos desafíos geopolíticos.
La gestión gubernamental de la crisis migratoria en Ceuta es calificada de insuficiente ante un ataque híbrido que utiliza la demografía como arma política, exigiendo mayor firmeza institucional y un cambio de estrategia.
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La crisis en Ceuta se ha prolongado durante un mes sin una resolución clara ni una respuesta integral por parte del Ejecutivo.
Lo de Ceuta es el agujero negro de Gargantúa en el planeta Miller. Cuando le dicen a Cooper: “No son montañas, son olas”. Es la Ola de la película Interstellar en la que tan sólo una hora en su superficie equivale a siete años en la Tierra. “Espacio y tiempo” como en Ceuta, donde la gestión del Gobierno en este crisis sin portavoz único, cuadro de mando, falto de reflejos y sin respuesta integral ante un ataque híbrido, ha confundido por completo a los ciudadanos. Con las tres fases clave de cualquier crisis –alerta, respuesta y reconstrucción sin estar resueltas desde hace un mes hasta hoy. Con un agravante: el Ejecutivo no puede ni debe ni es bueno que haga de portavoz directo o indirecto de Marruecos en sus declaraciones, mucho más al no poder confirmar lo que no sabe.
Es un error mayúsculo asimismo no citar la palabra Marruecos como cualquier otro país, emulando aquello del Zapatero que no pronunciaba la palabra crisis. Ha desalineado por completo con ello a su propio electorado, como se aprecia en multitud de perfiles progresistas en las redes sociales. En un contexto en el que más del 80% de los españoles creen precisamente que Marruecos ha utilizado deliberadamente la presión migratoria como arma política. Ésta es una convicción transversal en la que no hay ejes ni de izquierda ni derecha, ni arriba ni abajo, ni dentro ni fuera. El veredicto en la gestión del Gobierno, por tanto, solo puede ser severo tanto en lo institucional y lo político como en lo comunicativo.
El clima mayoritario en España es de máxima dureza migratoria por no atajar esta crisis a tiempo. Y Sánchez debe tomar por ello las riendas de esta crisis liderando sobre el terreno el comité de situación y mostrando firmeza exterior y en la frontera. Asegurando que se va a restablecer el orden en Ceuta con la máxima celeridad, cuales quiera sean las condiciones necesarias y medios para ello y recordando a Marruecos, sean responsables o no, que seremos firmes para garantizar la seguridad de Ceuta y Melilla ante cualquier desafío, ante cualquier eventualidad y bajo cualquier circunstancia. Lo repito: firmes ante cualquier desafío, eventualidad y circunstancia. La comunicación con el rey Felipe VI, así como todas las autoridades europeas tanto del Consejo como de la Comisión y con Feijóo como líder de la oposición, tiene que ser permanente hasta que la tranquilidad haya vuelto a Ceuta. Empleando para ello todos los medios necesarios del Estado para solventar el colapso humanitario que suponen las personas que están todavía en Ceuta y procediendo a la devolución inmediata de todo aquel que haya entrado irregularmente, tal y como está previsto en los acuerdos que España tiene firmados con Marruecos desde hace años. La respuesta debe ser total: con determinación, sin eufemismos, sin complejos. Entraron por Marruecos, salen por Marruecos. Exactamente la misma que si el colapso se hubiera producido en Madrid, Barcelona, Vitoria, Valencia o Sevilla. Ni marcha verde ni marcha atrás. Hacia delante.
Esta Ola ha redefinido todo el paisaje a su paso. Se ha perdido el contexto global (claramente autoritario), toca política interior y vienen presupuestos, amnistía y elecciones. Lo de Ceuta va más allá de la geopolítica, de la guerra cultural y las ideologías del siglo XX. Es una guerra cognitiva de nuevo cuño para la cual la izquierda, y Sánchez como último mohicano, no está lo suficientemente equipado todavía. En el corazón mismo de la UE, en todos los principales centros de poder se ha apostado a la caída del presidente Sánchez. Desde Weber hasta Trump , desde Meloni hasta Le Pen . La crisis humanitaria de Ceuta es un golpe híbrido en el que la demografía es la nueva arma para arrinconar al último dirigente que defiende los valores fundacionales de la UE.
Ya no da con lo de ser el gran líder internacional de las izquierdas. No es suficiente lo externo para afrontar lo interno. El último curso político antes de que se vote –el de la campaña de todas las campañas que viene– no empieza con buen pie, vista la reacción del gobierno y los silencios de la mayoría de investidura ante el colapso humanitario y de tantos presidentes autonómicos. Hacer entrevistas y la comparecencia del jueves en el Congreso son el primer paso necesario. De la Ola del planeta Miller se sale con audacia y ocupando todo el espacio-tiempo.
Next week
La ley de la frontera
Lo de Ceuta nos adentra en la nueva cartografía cognitiva por la que la vieja confrontación entre derecha e izquierda, con sus viejos valores, no sirve de brújula sino de trampa frente a la Ola. Esta crisis recupera marcos, con influencia en todo el país, como el de “la ley de la frontera”, que es más vieja que la Carta de los Derechos Humanos. Y cuando se trata de la frontera y su protección, que es la obligación de un Estado, todo coge otro cariz cognitivo, porque nos remite directamente a identidad y seguridad desactivando cualquier otro debate ideológico.
El hojo de halcón
La nueva demografía
Los nuevos lenguajes autoritarios no estaban presentes, o tan en boga, cuando el Aquarius, antes del Covid, la guerra de Ucrania, la invasión de Gaza y el segundo mandato de Trump. Pero hay que dominarlos para darles la vuelta y desenmascararlos. Este mundo ha llegado para quedarse. No se trata del reto de la inmigración, pues ni haciendo las fortalezas más altas en el Mediterráneo se solventará. La Unión Europea, como lugar de acumulación de riqueza, siempre será objetivo de la Ola, es decir, de la nueva demografía que es imparable.
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Comparecencia del presidente del Gobierno en el Congreso el jueves
Very likely · Within days

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha adelantado que el rey Felipe VI visitará Ceuta y Melilla cuando se den las condiciones, remitiendo a la Casa Real para la fecha y destacando que el monarca aún no ha visitado ambas ciudades autónomas desde 2014.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exculpado a Marruecos de la entrada masiva de personas a Ceuta, ha señalado a una internacional ultraderechista por propagar bulos y ha afirmado que el CNI no informó de la gravedad de la crisis.

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, propondrá acelerar la agenda verde mediante deuda común y gravámenes a las petroleras tras un verano extremo de sequías e incendios en Europa.

En su reaparición, Pedro Sánchez ha exculpado a Marruecos de la crisis migratoria en Ceuta, defendiendo la cooperación bilateral y descartando indicios de la participación del país vecino en la avalancha que cruzó la frontera.

El presidente estadounidense Donald Trump compartió un video generado por inteligencia artificial que simula la destrucción de la isla iraní de Jarg, principal terminal petrolera del país, tras un reciente ataque real de EE. UU. en el estrecho de Ormuz.

Pedro Sánchez descarta la participación de Marruecos en la crisis migratoria de Ceuta y atribuye el origen a bulos en redes sociales asociados a Rusia, Israel y la ultraderecha. Además, anuncia una visita del rey Felipe VI.