La Eurocámara carga contra los recortes que se barajan en el próximo presupuesto europeo
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Irlanda, país que preside el Consejo de la UE, presentó un proyecto de presupuesto para 2028-2034 con recortes desiguales que fueron rechazados por el Parlamento Europeo y generaron críticas en la Comisión y varios Estados miembros por reducir flexibilidad y no cumplir con las expectativas de gasto.
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Why It Matters
Irlanda, como país que preside el Consejo de la UE en este semestre, presentó un proyecto de presupuesto para el periodo 2028-2034 que incluye recortes desiguales en distintas partidas, lo que ha generado rechazo en el Parlamento Europeo y críticas en la Comisión y varios Estados miembros.
El recorte en el proyecto de presupuestos que el sábado presentó Irlanda, país que preside el Consejo de la UE en este semestre, no ha gustado a nadie. El Parlamento Europeo lo rechaza porque va en una dirección completamente opuesta a lo aprobado hace meses por los eurodiputados que forman la mayoría que suele respaldar a la Comisión, compuesta por el PP europeo, los socialdemócratas, los liberales y Los Verdes. “Es una propuesta que no puede constituir la base de la negociación del próximo presupuesto plurianual de la UE”, señala un texto suscrito por los líderes de esos cuatro grupos.
“Este pondría en peligro la capacidad de la UE para responder a los retos que tiene delante y reafirmar el papel de Europa frente a las crecientes turbulencias en todo el mundo”, apunta el texto de la mayoría proeuropea de la Eurocámara. El argumento se parece a la advertencia que, preventivamente, lanzó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el lunes pasado ante los eurodiputados. De ese discurso de hace siete días, puede inferirse claramente que tampoco al Ejecutivo de la UE le ha gustado el planteamiento irlandés para negociar el próximo presupuesto de la UE, cuyo acuerdo debería estar cerrado antes de acabar el año.
El rechazo de los parlamentarios no ha sido el único que ha cosechado Dublín desde que presentó el recorte 141.000 millones distribuidos de forma desigual en las diferentes partidas que componen el proyecto presupuestario. Tampoco gustó a los países que, como España, aspiraban a unas cuentas más ambiciosas entre 2028 y 2034. Ni siquiera gustó a los Estados miembros que quieren aún más austeridad: Alemania, Austria, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos y Suecia.
A este grupo, el tajo planteado por Dublín les pareció insuficiente, como ya dejaron claro el mismo sábado. Pero casi puede decirse que les molestó más la desigualdad en los recortes. Irlanda apenas recortó del capítulo de gasto dedicado a la Política Agraria Común y la Cohesión: un 3,2% menos. En cambio, la reducción en las políticas de Competitividad y Defensa han llegado al 13% y todavía más, un 17,5% en la acción exterior. Y así se lo han hecho saber al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en un texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, que han remitido los negociadores de este sexteto. El portugués será quien se ponga al frente de las negociaciones a partir de ahora para cerrar un acuerdo que todos dicen querer tener listo antes de Navidad.
La mayor reducción en los capítulos de Defensa o Competitividad es uno de los elementos que también han disgustado en la Comisión, apuntan fuentes europeas a este periódico. En Bruselas tampoco ha sentado bien que todos los apartados destinados a que el presupuesto fuera más flexible o tuviera más margen ante imprevistos hayan sufrido menguas del 50% o más. Cuando el Ejecutivo de la UE lanzó su propuesta de presupuestos para el periodo 2028-2034, su presidenta hizo mucho hincapié en que se trataba de un proyecto con márgenes de flexibilidad amplios para poder responder a un mundo cambiante.
Al ser un presupuesto para siete años, algo extraordinario en todo el mundo, resulta difícil prever cómo van a evolucionar determinados escenarios, más todavía si se tiene en cuenta el tiempo que transcurre desde desde que se presentan las cuentas (2025) hasta que finalizan (2034). Por eso, lo planteado por Irlanda en este punto es uno de los elementos que se lamentan en la Comisión.
Pero desde luego la institución europea que tiene más elementos para sentirse desairada es el Parlamento. Cuando los eurodiputados aprobaron su posición sobre el proyecto de presupuestos, reclamaron un incremento del 10% sobre los 1,76 billones de euros que ponía sobre la mesa la Comisión. Ahora, en cambio, se encuentra que el Consejo baraja un recorte de, al menos, el 8%. De ahí que este lunes, los cuatro grupos proeuropeos hayan lanzado este lamento subrayando que “un presupuesto más pequeño no hará que desaparezcan los retos de la UE”.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Las negociaciones del presupuesto plurianual de la UE continuarán bajo la presidencia de António Costa con el objetivo de alcanzar un acuerdo antes de Navidad.
Likely · Within weeks
Open Questions
- ¿Se alcanzará un acuerdo antes de fin de año?
- ¿Cómo afectarán los recortes a la capacidad de respuesta de la UE ante crisis globales?
- ¿Qué compromisos asumirá António Costa como nuevo presidente del Consejo Europeo en las negociaciones?







