La Fed mantiene los tipos de interés y avanza cambios en su comunicación
Quick Look
- La Reserva Federal de EE.UU. mantiene los tipos de interés en el 3,5%-3,75% por unanimidad.
- El nuevo presidente, Kevin Warsh, anuncia cambios en la comunicación y la creación de grupos de trabajo para abordar la inflación persistente.
AI-generated summary
Why It Matters
La Reserva Federal de EE.UU. ha mantenido los tipos de interés sin cambios en la horquilla del 3,5% al 3,75% en la primera reunión presidida por Kevin Warsh. La decisión fue unánime y se produce en un contexto de alta inflación y tensiones geopolíticas.
La Reserva Federal estadounidense ha optado este miércoles por mantener los tipos de interés sin cambios en la horquilla del 3,5% al 3,75%, un resultado previsible pero aun así cargado de simbolismo (y quizás de consecuencias) en la primera reunión presidida por Kevin Warsh.
A diferencia de lo ocurrido en los últimos encuentros, la decisión ha sido adoptada por unanimidad, sin voces abogando por bajadas. Y hasta nueve miembros del Comité Abierto han indicado, además, que ven muy probable que este año vaya a haber una subida debido a la presión de los precios.
La decisión era ampliamente esperada por los mercados, pero el verdadero interés de la cita no estaba en el resultado, sino en el mensaje: cómo iba a presentarse el hombre elegido por Donald Trump para sustituir a Jerome Powell y qué señales enviaría sobre el rumbo de la política monetaria estadounidense, la inflación y el crecimiento, apenas unas horas después de que la Casa Blanca e Irán llegaran a un acuerdo para parar la guerra.
Su primera decisión evidente se ha producido en la forma de comunicar. Warsh llegó al cargo con fama de heterodoxo tras criticar durante años no sólo lo que consideraba excesiva dependencia de la Fed de las proyecciones económicas y de la llamada forward guidance, la práctica de anticipar al mercado los movimientos futuros de los tipos, sino su política de comunicación. Ha anunciado que quiere menos intervenciones, menos discursos, menos presencia. Hoy sí compareció, por ser la primera vez, pero quizás no lo haga siempre, rompiendo una larga tradición.
Warsh, que en ningún momento ha aludido a la necesidad de bajar los tipos, como muchos pensaban que podía ocurrir por la presión del Gobierno, ha dejado claro que no tiene intención de mantener una línea continuista, sino aplicar cambios de calado, más allá de las decisiones monetarias. Así, ha dicho que creará cinco nuevos grupos de trabajo para examinar los aspectos que desde hace tiempo son su obsesión, como dejó claro en las audiencias del Senado: la comunicación, el Balance de la Fed, Datos Económicos, Productividad y empleo, y Marcos de Inflación. El nuevo presidente cree que el problema de la institución viene de lejos, de muchas malas decisiones. "La inflación lleva por encima del objetivo más de cinco años", ha recalcado para incidir en que no es sólo un problema de Irán. Y para abordar lo que considera que subyace, necesita cambios.
Para empezar, la comunicación del banco central explicando la decisión ha sido hoy mucho más breve y escueta, prescindiendo de introducciones y de pistas sobre los próximos pasos. Esa es su primera aportación. "El nuestro no es un negocio de forward guidance", ha dicho en la rueda de prensa. Quiere ceñirse a la decisión, lo que complicará más la vida de analistas e inversores para anticipar los próximos pasos. Muchos no ven problemas en evitar compromisos concretos, como que no tocar los tipos hasta que se alcancen cifras específicas, pero sí esperan lo que se conoce como "función de reacción" para entender por qué se han tomado las decisiones. Qué es lo que motiva o preocupa a los gobernadores.
"El Comité Federal de Mercado Abierto aprobó la siguiente declaración por unanimidad (12-0): mantener el rango objetivo para la tasa de fondos federales entre el 3,5 % y el 3,75 %, en apoyo del doble mandato de la Reserva Federal. El Comité reafirmó su política de mantener amplias reservas en el sistema bancario. La actividad económica se expande a un ritmo sólido a pesar de la elevada incertidumbre, debida en parte al conflicto en Oriente Medio. La creación de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo se ha mantenido prácticamente sin cambios. La inflación sigue siendo elevada en relación con el objetivo del 2 %, lo que refleja, en parte, las perturbaciones de la oferta que han impulsado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el energético. El Comité garantizará la estabilidad de precios", dice el texto, con la mitad de palabras que el último de Powell.
El debut de Warsh llega en uno de los momentos más incómodo posibles y sabiendo que Donald Trump va a enfadarse. Su gran obsesión son los tipos de interés, lleva un año y medio exigiendo que bajen y lo hagan mucho, pero ahora tendrá que asumir que la situación está peor que antes. La razón es muy evidente: la inflación ha vuelto a acelerarse hasta el 4,2% en mayo, desde un elevadísimo 3,8% en abril. Y se debe, en un 90%, al coste de la energía, que a su vez es consecuencia de la guerra en Irán y la política exterior y económica de la administración.
En la comparecencia, Warsh no ha querido aclarar si había hablado con Trump desde que juró el cargo, pero ha explicado que se ve semanalmente con el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Hace apenas unos meses, los inversores daban por hecho que 2026 sería el año de los recortes, y los gobernadores veían muy clara la sede. Pero la guerra con Irán, el repunte de los productos energéticos y la persistencia de las presiones inflacionistas han cambiado completamente el panorama. El debate ya no es si habrá una o dos bajadas, sino si la próxima decisión de la Fed será una subida, dado que el ambiente está ahora mismo mayoritariamente decantado del lado de los halcones. Trump no tiene ya siquiera al que ha sido su principal activo en la institución, Stephen Miran, nombrado temporalmente y de vuelta en la Casa Blanca.
Más allá de la decisión concreta, la sensación en Washington es que comienza una nueva etapa. Warsh, que ya fue gobernador de la Fed entre 2006 y 2011 y que estaba en contra de políticas expansivas incluso en lo peor de la crisis financiera, ha prometido una institución más austera, menos predecible y con una comunicación más limitada. Hoy ha sido su presentación en sociedad, y lo principal es dejar claro que la inflación no está fuera de control, que la institución está preparada e incluso que hay un mensaje único. La última cita, en la despedida de Powell, se saldó con cuatro votos discrepantes, algo inédito en décadas.
Igualmente, el nuevo presidente ha señalado que gran parte de los datos económicos oficiales que se usan para tomar decisiones se basan en encuestas históricas pero que cada vez tienen menos porcentaje de respuesta y por eso ha abogado por nuevos métodos de recopilación de datos y nuevas fuentes de información que vengan del sector privado, que podrían estar disponibles casi en tiempo real.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Subida de tipos de interés este año debido a la presión de precios.
Likely · Within months
Open Questions
- ¿Cómo afectarán los cambios en la comunicación de la Fed a los mercados?
- ¿Serán efectivos los nuevos grupos de trabajo para controlar la inflación?
- ¿Cuál será la reacción de Donald Trump a la decisión de no bajar los tipos?






