La violencia callejera cambia el foco de la precampaña ideada por Moncloa: "Nos preocupa siempre toda violencia"
El Gobierno intenta mantener el foco en medidas socioeconómicas mientras los disturbios en Barcelona y Bilbao marcan la agenda política
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Los disturbios recientes en Barcelona y Bilbao han desplazado el foco de la precampaña electoral del Gobierno, obligando al Ejecutivo a condenar la violencia callejera mientras intenta mantener su agenda sobre pensiones y vivienda frente a las críticas de la oposición.
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Why It Matters
El Gobierno español se prepara para las elecciones del 29 de noviembre, centrando su discurso en políticas sociales y datos económicos.
Hasta ahora, el camino hacia las elecciones del 29 de noviembre transitaba por un empedrado que no desgastaba mucho el calzado del Gobierno: pensiones, vivienda, bailes, besos, ataques de Milei, victoria de Lula en Brasil... La Moncloa estaba a gusto en ese andar y lo fomentaba, de hecho: segundo Consejo de Ministros consecutivo llevando medidas e inversiones en materia de Vivienda o anuncio de Pedro Sánchez de blindar constitucionalmente la subida de la pensiones. Pero los disturbios de los últimos días en Barcelona y Bilbao y el anuncio de nuevas movilizaciones cambian el foco y tono de la precampaña.
Aunque en el Gobierno el propósito sigue siendo bajar la pelota al terreno de juego de los servicios públicos, de medidas socioeconómicas, la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, tuvo que comenzar su comparecencia tras la reunión del gabinete aludiendo a la violencia callejera de los últimos días: "Condenamos los actos vandálicos y violentos en Cataluña y País Vasco. En democracia, la violencia no tiene cabida". Es habitual que Saiz arranque siempre recordando algún buen dato macroeconómico o una buena previsión de un organismo internacional. Este martes, por ejemplo, se ha conocido, según datos del INE, que el empleo marca récord de 22,8 millones de ocupados. No hubo mención.
"Nos preocupa siempre toda violencia", es el mensaje que sale desde La Moncloa tras ver las imágenes de estos días en Barcelona y Bilbao. La percepción que tienen en el complejo presidencial es que el PP y Vox van a querer girar el debate hacia este asunto, hacia la seguridad y la violencia callejera, porque consideran que les beneficia más, pero su planteamiento es tratar de evitarlo, primero manteniendo su hoja de ruta y después confiando en que las investigaciones y las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad den sus frutos.
En el Ejecutivo hay mucho malestar con las críticas del PP, con frases como que "Sánchez ya tiene su kale borroka". Públicamente se muerden la lengua para evitar una multa de la Junta Electoral Central, pero en privado hablan de "barbaridad" y de que "han traspasado todas las líneas rojas".
"Nuestra condena rotunda, no podemos permanecer impasibles, pero ahora toca responsabilidad de los líderes políticos. Unos somos responsables; otros con sus declaraciones no lo son. Lo que no podemos hacer nunca es fomentar el odio", ha sido la respuesta de Saiz hacia las críticas del PP y Vox, en un mensaje medido, sin citarles, para evitar posibles sanciones.
Open Questions
- ¿Qué impacto tendrán los disturbios en los resultados electorales?
- ¿Cómo responderán las fuerzas de seguridad a futuras movilizaciones?







