
Pedro Sánchez, en una extensa entrevista con la Cadena Ser, rechazó cualquier autocrítica por la gestión de Ceuta, acusó a Rusia e Israel sin pruebas, atacó al Rey Felipe VI y planteó las próximas elecciones como una elección entre democracia e 'involución', profundizando la polarización política.
AI-generated summary
El artículo se refiere a la entrevista de Pedro Sánchez con la Cadena Ser al inicio del curso político, tras los acontecimientos en Ceuta durante el verano y críticas por su gestión y falta de respuesta ante la crisis migratoria en la ciudad autónoma.
Si alguien pensaba de que el desastre de Ceuta o el evidente colapso del Gobierno durante este verano iba a hacer cambiar el rumbo de Pedro Sánchez, siquiera un poco, la respuesta la tiene en la hora y pico de entrevista que concedió ayer a la Cadena Ser para dar la bienvenida al nuevo curso político: más polarización, más confrontación y más división. Sanchismo duro hasta el minuto final.
Ocurre con Sánchez que argumentos que suenan ridículos la primera vez que se formulan terminan incorporándose a la normalidad de la conversación mediante la técnica de repetirlos una y otra vez. Solo así se explica que un presidente que no ve en Marruecos indicio alguno de responsabilidad en el asalto a Ceuta perciba en cambio pruebas claras que le permiten señalar a Rusia e Israel en pleno prime time radiofónico. Y solo así se atisba a comprender que con todo el sufrimiento acumulado por la población ceutí durante más de un mes no admita ni un solo error, defienda su desconexión vacacional y se ponga a hablar de los bulos y las redes sociales.
Hubo dos momentos particularmente agresivos en la entrevista. Uno fue la hostilidad indisimulada con el Rey, con un reproche insólito a que no haya visitado Ceuta y con esa fake news de que Felipe VI, proclamado en 2014, "lleva reinando más de 20 años". Pero sobre todo, por el afán en la comparación: entre el Rey y yo, el mejor soy yo. La Presidencia del Gobierno contra la Jefatura del Estado, en un esquema mental bastante revelador.
El ataque estival de Óscar Puente contra el monarca era así la avanzadilla de algo más, ahora lo sabemos. Y no se trata tanto de cuestionar a la Corona, aunque algo de eso siempre haya en la izquierda irredenta, como de mantener una presión constante sobre las instituciones que escapan a su control. Un presidente que ha fulminado cualquier signo de imparcialidad en las instituciones y los organismos públicos no duda en intentar amedrentar a quienes no puede llegar, se llamen Casa Real o Tribunal Supremo.
Lo segundo definitorio que dijo ayer Sánchez fue plantear las elecciones del año que viene no como unos comicios ordinarios de un país occidental, ni siquiera como un plebiscito sobre su gestión y su persona, sino como una elección entre democracia o «involución», según el término que empleó.
La alternancia política es uno de los fundamentos democráticos más básicos, no debería ser necesario decirlo. Reconocer al adversario, considerarle como una opción legítima y desarrollar la confrontación política con unas reglas compartidas son pilares inamovibles de las sociedades libres y, en España, una de las grandes conquistas de nuestra historia tras siglos de guerras civiles. Cuando Sánchez dice que «hoy no tenemos una propuesta de alternancia, sino de involución», está dinamitando el consenso más primario sobre el que se construyó nuestra democracia.
Es en este clima de excepcionalidad en el que Sánchez quiere que se celebren las elecciones del año que viene y a ello se entregarán él y su partido lo que queda de legislatura. Más que hasta ahora, quiero decir. Es realmente duro comprobar que el PSOE no tiene nada más que ofrecer a los españoles, pero la situación es esta y ha quedado formulada desde el primer día del curso político.
Todo queda supeditado a esta estrategia. También la política exterior. También Ceuta. Ayer, durante más de una hora, a Sánchez no se le escuchó ni una mínima disculpa con los ceutíes. Ni un tímido gesto de comprensión con su angustia, ni una muestra de calidez, ni un mensaje de aliento. Nada de eso se puede permitir un presidente que no quiere serlo de todos los españoles, sino solo de sí mismo.
AI outlook — possibilities, not facts
Sánchez mantendrá su estrategia de confrontación con la monarquía y las instituciones hasta las elecciones
Likely · Within months
El PSOE no modificará su discurso y seguirá enfocándose en la polarización como eje central de campaña
Very likely · Within months
Pedro Sánchez respondió a los ataques de Isabel Díaz Ayuso acusándola de querer comprar un ático de lujo con dinero público y vinculó la polémica con una supuesta sensación de impunidad en la derecha, cuestionando la igualdad ante la justicia y exigiendo transparencia y rendición de cuentas al PP.

Pedro Sánchez acusó a Isabel Díaz Ayuso de intentar adquirir un ático premium en Chamberí con fondos de la Comunidad de Madrid para usarlo como residencia oficial, mientras Ayuso y su equipo niegan el uso residencial y afirman que la compra fue una oportunidad de mercado para mejorar el patrimonio regional, vinculando el inmueble a futuros usos como despacho tras obras en la Real Casa de Correos.

El Rey Felipe VI y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se han reunido tras el parón estival, horas después de que Sánchez anunciara una futura visita del monarca a Ceuta y Melilla, defendiendo la necesidad de dicho viaje tras la crisis migratoria de más de 70.000 entradas a Ceuta, mientras niega implicación marroquí y el PP acusa a Sánchez de 'conspiranoia'.
La ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego, ha insistido en la necesidad de trasladar a la Península a los menores migrantes en Ceuta, señalando que hay 1.478 identificados en centros de protección y 1.200 más por filiar, y que el Gobierno trabaja en el traslado de 500 niñas vulnerables, incluyendo víctimas de violencia sexual, matrimonios forzados y LGTBI+, mientras Marruecos mantiene el silencio ante los expedientes enviados para verificar su situación.

Sumar ha manifestado su rechazo a los anteproyectos de ley del Ministerio del Interior para agilizar las devoluciones de inmigrantes irregulares y ha criticado al PSOE por exculpar a Marruecos del asalto fronterizo a Ceuta, mientras exige el traslado de migrantes a la Península y denuncia presiones de la Comisión Europea.

La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha denunciado la nula respuesta de Marruecos a los 600 expedientes enviados para verificar la situación de menores no acompañados en España, impidiendo su devolución y reagrupamiento familiar. Rego afirma que hay más de 2.000 menores en Ceuta tras la entrada masiva del 30 y 31 de julio, de los cuales 760 son niñas, muchas menores de 13 años y en situación de vulnerabilidad. Contradice las afirmaciones de Pedro Sánchez sobre una cooperación 'francamente positiva' de Rabat.