
El primer ministro francés Sébastien Lecornu anunció toques de queda en el norte de Francia y zonas de París tras los disturbios del 17 de octubre, mientras Marsella prohíbe manifestaciones y el ministro del Interior Laurent Nuñez asume responsabilidad por los saqueos y detenciones, con más de 2.300 arrestos y 2.000 comercios afectados.
AI-generated summary
Los disturbios comenzaron tras las manifestaciones del 17 de octubre, que derivaron en violencia y saqueos en múltiples ciudades francesas, incluyendo París, Marsella y Lyon, con más de 2.300 detenciones y daños a comercios.
La oficina del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha anunciado esta tarde los primeros toques de queda para las noches del lunes y el martes en el norte del país, en Lille, Douai, Wattignies y Denain. La misma medida afectará a algunas zonas de París a partir de las 23h y hasta las 6 de la mañana: en la Plaza de la República y en las calles de los alrededores de Les Halles.
Horas antes, Lecornu se mostró partidario de decretar el estado de emergencia en Francia "si es necesario", tras la explosión de actos de violencia y pillaje en las manifestaciones del 17 de octubre. "De momento, los toques de queda temporales y localizados me parecen la respuesta más adecuada a la situación", declaró Lecornu, tras dar carta blanca a los prefectos al término de la reunión de la célula interministerial de emergencia.
Marsella ha sido la primera ciudad en prohibir desde el lunes las manifestaciones entre las 12 y las 20 horas y en imponer controles policiales en el centro de las ciudades para prevenir saqueos y actos de violencia. Otras ciudades podrían seguir el ejemplo, incluida París, donde los "chalecos amarillos" han vuelto a convocar otra manifestación el próximo sábado.
Lecornu aprovechó su breve intervención ante la prensa para acusar "al movimiento de ultraderecha de organizar un desorden profundo del país hasta las elecciones presidenciales" de abril y mayo del 2027. "Existe toda una nebulosa de organizaciones que puede activarse incluso para cuestionar el calendario e incluso la celebración de la cita electoral", advirtió.
Emmanuel Macron rechazó, por su parte, la dimisión del ministro de Interior, Laurent Nuñez, que asumió la "total responsabilidad" del caos para contener la explosión de violencia tras las manifestaciones del 17 de octubre que se han saldado con 2.300 detenciones, más de 2.000 comercios saqueados y casi un millar de policías heridos en toda Francia.
El presidente francés, fustigado de derecha a izquierda por su tibio mensaje a la nación y la falta de medidas concretas, decidió mantener a Nuñez en su puesto ante la necesidad de "un mando continuo de las fuerzas de seguridad en el contexto actual", según especificó el Palacio del Elíseo en un comunicado.
Macron, que hoy inicia una gira de tres días por Oriente Próximo, ha pedido a Nuñez el despliegue inmediato de "nuevos modos de actuación contra los alborotadores". El presidente francés reconoció "las deficiencias de anticipación y de información" que contribuyeron al desbordamiento de las fuerzas del orden durante los disturbios del sábado en París, Marsella, Lyon, Nantes, Burdeos, Limoges y otras ciudades.
"Presenté mi dimisión porque soy responsable de todo lo ocurrido", admitió el propio Laurent Nuñez el lunes en declaraciones a France Inter. "La cuestión que se plantea ahora es cómo garantizar que esto no vuelva a suceder".
Saqueos
"Cientos de comercios fueron saqueados con la intervención de numerosos alborotadores", agregó Nuñez. "Nuestras previsiones sobre la participación en las manifestaciones (estimadas en 550.00 personas) fueron dos veces y media inferiores a la realidad".
"El dispositivo resultó desproporcionado con respecto al volumen de participantes·, reconoció el ministro de Interior. "Pero también el número de alborotadores, saqueadores y militantes de extrema izquierda que provocó que las situaciones degeneraran".
Nuñez, que tenía previsto visitar Marsella el lunes, admitió "la pérdida de control de la policía en algunas ciudades" y asumió la responsabilidad por "la falta de previsión en cuanto a las fuerzas disponibles".
En París entre tanto, el alcalde Emmanuel Grégoire denunció hasta 30 saqueos ocurridos el domingo por la noche, sobre todo en la zona de Les Halles, horas después de nuevos enfrentamientos con la policía en la plaza de la República que se saldaron con lanzamiento de gases lacrimógenos y casi un centenar de detenidos. Grégoire y otros alcaldes han convocado para el lunes al mediodía concentraciones de apoyo ciudadano ante los ayuntamientos tras el incendio que devastó la casa consistorial de Limoges.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, convocó a primera hora de la mañana una nueva célula interministerial de urgencia, mientras que el ministro de Justicia Gerald Darmanin admitía también su parte de responsabilidad en los incidentes y el fallo de los servicios de Inteligencia.
Darmanin informó que 2.331 personas están bajo disposición judicial tras los actos de violencia del sábado y domingo. "A diferencia de lo ocurrido hasta ahora, el 70% de los detenidos son mayores de edad, por lo que no se trata de estudiantes de secundaria", precisó. "Muchos de ellos son conocidos por los servicios policiales y judiciales".
AI outlook — possibilities, not facts
Se declarará el estado de emergencia en Francia si los disturbios continúan
Possible · Within weeks
Otras ciudades seguirán el ejemplo de Marsella y prohibirán manifestaciones en horarios específicos
Likely · Within days
Las fuerzas de seguridad desplegarán nuevos modos de actuación contra los alborotadores
Very likely · Within days

The Italian government of Giorgia Meloni has decided to deploy 500 soldiers in Milan to guarantee security after two consecutive nights of chaos and looting in the city center, announced by Matteo Salvini as part of a new security decree that includes extending preventive arrest to minors. The riots, carried out by groups of young people, many of the second generation, have caused destruction in luxury stores and commercial areas, with more than 270 detainees, 80% minors, and have generated concern about the lack of organization and clear motivation of the participants, mobilized through social networks such as TikTok and Telegram under the hashtag #italiainpiazza.
France is experiencing an intense political hangover after the weekend riots, with more than 3,000 businesses looted, public buildings burned and 2,400 arrested. The government has imposed partial curfews in several cities, including Paris, while the Interior Minister admits the loss of control and resigns. Marine Le Pen and Macron accuse the extreme left of the incidents, and a new demonstration is announced for next Saturday.

After the violent protests on October 17 in France, which left 2,300 detained and 2,000 businesses looted, the government is considering a state of emergency. Marseille has banned demonstrations and Macron retains the Minister of the Interior, Laurent Nuñez.

The Madrid president, Isabel Díaz Ayuso, has held the central government and Pedro Sánchez responsible for the protests and clashes suffered by members of her Executive within the framework of the indefinite teachers' strike that affects the capital.

The protests of teachers on indefinite strike in Madrid force the cancellation of institutional events. The regional president, Isabel Díaz Ayuso, blames the central government of Pedro Sánchez for promoting violence and riots.

Alberto Núñez Feijóo presented in Madrid his 'Contract with Spain', a personal commitment to national reconstruction based on four pillars: truth, law, effort and unity. The leader of the PP has promised institutional regeneration, cuts in bureaucratic spending and stopping the policies of the current Government.