Trump nombra al arquitecto de su política migratoria, Stephen Miller, como nuevo jefe de gabinete de la Casa Blanca
Miller sustituye a Susie Wiles en un giro hacia posiciones más duras en inmigración y política exterior
Quick Look
- Donald Trump nombra a Stephen Miller como nuevo jefe de gabinete de la Casa Blanca, sustituyendo a Susie Wiles, tras la derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato.
- Miller, conocido por sus posiciones extremadamente duras en inmigración, asumirá el cargo el lunes 9 de noviembre de 2026.
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Why It Matters
El anuncio del relevo se produce tres días después de que los votantes propinaran una sonora bofetada a los republicanos en los comicios que han dado a la oposición demócrata su mayoría más grande en décadas en el Congreso. Susie Wiles había sido objeto de polémica después de que saliera a la luz que su hija Katie trabaja para una firma de cabildeo estadounidense que firmó un contrato de 35.000 dólares al mes para representar a la República Srpska.
Primer relevo en la Casa Blanca tras las desastrosas elecciones de mitad de mandato para el Partido Republicano. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este viernes el nombramiento de uno de sus asesores más despiadados en materia de inmigración, Stephen Miller, como su nuevo jefe de gabinete. Miller sustituye a Susie Wiles, en lo que parece indicar un giro del mandatario hacia posiciones más duras aún en la nueva etapa de su mandato.
Miller, asesor de Trump para política interna, “número dos” de Wiles y uno de los hombres que ha estado siempre del lado del mandatario desde la primera campaña electoral de Trump, mantiene unas posiciones extremadamente duras en cuestión migratoria, hasta el punto de que el mandatario había llegado a bromear que eran demasiado radicales hasta para él.
Wiles, a la que se otorga el mérito de haber mantenido el funcionamiento de la Casa Blanca como una operación muy disciplinada a lo largo del último año y medio, había sido objeto de polémica en las últimas semanas, después de que saliera a la luz que su hija Katie trabaja para una firma de cabildeo estadounidense que firmó en febrero un contrato de 35.000 dólares al mes para representar a la República Srpska, una entidad territorial de mayoría serbia en Bosnia-Herzegovina.
Otros dos altos cargos de la campaña de Trump y que habían colaborado con Susie Wiles, James Blair y Chris LaCivita, viajaron a principios de octubre a Bosnia-Herzegovina para ayudar el pasado domingo en la victoria de la Alianza de los Socialdemócratas Independientes (SNSD, por sus siglas en serbio), que lidera el prorruso Milorad Dodik. El episodio abrió una tormenta política entre los republicanos en Estados Unidos a solo cuatro semanas de las elecciones. El separatista Dodik es el hombre fuerte de la República Srpska.
El anuncio del relevo se ha producido tres días después de que los votantes propinaran una sonora bofetada a los republicanos en los comicios que han dado a la oposición demócrata su mayoría más grande en décadas en el Congreso. Lo ha dado a conocer el propio Trump a través de su medio de comunicación favorito, su red social Truth.
“Me complace anunciar que el Sr. Stephen Miller, actual Jefe Adjunto de Gabinete de la Administración Trump y uno de mis asesores de mayor confianza, asumirá el cargo de Jefe de Gabinete a partir del lunes 9 de noviembre de 2026. Susie Wiles, quien ha realizado un trabajo excepcional, pasará a formar parte del equipo de Operaciones Políticas de Trump. Quiero agradecerle su servicio como Jefa de Gabinete; ha hecho un gran trabajo”, ha escrito el mandatario.
De apenas 40 años, Miller ha sabido ganarse la confianza del presidente estadounidense a lo largo de una década de colaboración. Es su ideólogo de cabecera, su asesor en política interna y el autor de algunas de sus iniciativas más duras, incluida su estrategia de deportaciones masivas a toda costa contra la inmigración. Y su mano se extiende, cada vez más, también a la política exterior.
Sus ideas ultranacionalistas encajan como un guante con la visión del mundo de Trump, en la que Estados Unidos dicta los términos mediante la transacción o la coerción —la primera para los países amigos, la segunda para los gobiernos más díscolos—, mientras se respeta el espacio vital de otras grandes potencias y el resto de países se convierten en meros vasallos que acatan las directrices sin derecho a opinar.
La marcha de Wiles parece relacionada con ese sonoro rechazo estadounidense al trumpismo. La hasta ahora jefa de Gabinete presentó su dimisión al mandatario en la noche del jueves, según ha apuntado un alto cargo de la Casa Blanca. «Hoy es mi último día como jefa de gabinete de la Casa Blanca», ha escrito la exasesora en la red social X. «Servir al presidente Trump en la Casa Blanca ha sido el honor de mi vida. Me siento muy orgullosa de haber formado parte de lo que hemos logrado juntos: desde asegurar nuestra frontera y reducir los impuestos, hasta fortalecer nuestra economía y priorizar a Estados Unidos. Más que nada, estoy agradecida por las personas extraordinarias con las que he tenido el privilegio de trabajar. Aunque mi función pueda cambiar, mi compromiso con el presidente y con la misión nunca lo hará».
Miller es uno de los personajes de la Administración Trump más detestados por los legisladores demócratas por sus posiciones de extrema dureza. Después de que hayan ido dando a conocer los resultados de los comicios del martes, y han quedado claras las dimensiones del rechazo a sus políticas, el presidente estadounidense había apuntado la posibilidad de colaborar con la nueva legislatura demócrata. Pero el nombramiento del asesor radical puede sentar las bases para una relación mucho más contenciosa.
“Vivimos en un mundo en el que podemos hablar todo lo que uno quiera sobre sutilezas internacionales y demás, pero vivimos en un mundo, el mundo real, que está gobernado por la fuerza, gobernado por la dureza, gobernado por el poder”, sostenía en enero en una entrevista para la cadena CNN en la que defendió que Estados Unidos podía hacerse con Groenlandia porque “somos una superpotencia”. “Estas son las férreas reglas del mundo desde el principio de los tiempos”, remachaba. La Administración republicana acabó llegando a un acuerdo con el territorio autónomo bajo soberanía danesa y con Copenhague para aumentar su presencia en la isla, pero sin llegar a controlarla o comprarla, como Trump había exigido en los primeros meses de su mandato.
Esta visión de Miller empapa la nueva política exterior de Trump expuesta en la Estrategia de Seguridad Nacional del pasado diciembre, en la que la Casa Blanca declara el continente americano su gran prioridad. También establece como los principales riesgos internacionales que afronta la inmigración y el narcotráfico, las grandes fobias de Miller.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Miller implementará políticas de inmigración más duras, incluidas deportaciones masivas, como jefe de gabinete
Very likely · Within months
La relación entre la Administración Trump y la nueva legislatura demócrata será contenciosa
Likely · Within months
Open Questions
- ¿Qué cambios específicos implementará Miller en la política de inmigración como jefe de gabinete?
- ¿Cómo afectará el nombramiento de Miller a las relaciones entre Estados Unidos y los países europeos?
- ¿Qué papel desempeñará Susie Wiles en el equipo de Operaciones Políticas de Trump?
- ¿Cuál será la respuesta de los legisladores demócratas al nombramiento de Miller?







