
El presidente polaco acusó al primer ministro de “cometer un crimen contra la Constitución” y le dio un ultimátum antes del Día de la Independencia
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Tras el fin de semana de Todos los Santos, se desató una crisis por la toma de control del Tribunal Constitucional. Nawrocki se presentó en la sede del TC y forcejeó con jueces para entrar por la fuerza. Ocho jueces elegidos por la mayoría de Tusk aprobaron el presupuesto y el comité disciplinario, mientras el Tribunal Supremo no alcanzó quórum.
El primer ministro polaco, el conservador Donald Tusk y el presidente, el ultranacionalista Karol Nawrocki, han acordado reunirse cara a cara para abordar la crisis desatada por la toma de control del Tribunal Constitucional (TC), según ha afirmado el jefe de Gobierno. Antes, el dirigente ha tenido que aguantar sin posibilidad de réplica, ante las cámaras y ante los participantes de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, que el jefe del Estado le acusase de “cometer un crimen contra la Constitución”. Nawrocki ha dado un ultimátum a Tusk para que “entre en razón” antes del Día de la Independencia, que se celebra el 11 de noviembre.
Tusk había afirmado por la mañana en una comparecencia ante la prensa antes del Consejo de Ministros que “la defensa del Tribunal Constitucional y de las condiciones de trabajo de los jueces es un deber del poder ejecutivo. Y nadie del poder ejecutivo tiene derecho a irrumpir violentamente en el recinto del TC, como lo hizo el presidente”. Nawrocki se presentó en la sede del Constitucional en la madrugada del sábado y forcejeó con varios jueces para abrirse paso a la fuerza.
Tras el Consejo de Ministros, Tusk ha acudido junto a varios miembros de su equipo y representantes de las fuerzas políticas y servicios de seguridad a la reunión del Consejo de Seguridad Nacional convocada por el presidente. La cita estaba prevista antes de la crisis, para hablar sobre la posible instalación de una base militar permanente de EE UU, pero la situación del TC adquirió protagonismo en el encuentro, que duró cinco horas.
Al inicio, Nawrocki tomó la palabra para cargar contra Tusk y su Gobierno. Acusó al primer ministro de decidir “tomar por la fuerza una institución del Estado polaco en vísperas de una festividad” y de pretender “restablecer el Estado de derecho mediante métodos que, a su vez, vulneran de forma flagrante la ley”, como recoge Rzeczpospolita.
En un mensaje muy duro, el presidente ha advertido de que “no dejará pasar esto” y que “utilizará todas sus prerrogativas”. “Espero que el primer ministro entre en razón, rectifique y devuelva los asuntos de Polonia a los polacos”, ha insistido, y ha apuntado a que espera cambios antes del Día de la Independencia. La fecha no parece neutral. Ese día suele recorrer la capital una multitud de extrema derecha nacionalista.
Pese al tono de confrontación, Tusk ha declarado en una rueda de prensa que ha propuesto un encuentro cara a cara, del que no informará a la prensa con antelación para evitar presiones. El primer ministro, que este fin de semana afirmó que no había espacio para el compromiso en este asunto y también dedicó palabras duras al presidente, ha reiterado su postura. Los jueces en el centro de la disputa que ahora conforman la mayoría del tribunal han sido elegidos por el Parlamento de acuerdo con la Constitución y tienen derecho a ejercer.
Asamblea general
Después de unos días de relativa calma por el fin de semana de Todos los Santos, muy celebrado en Polonia, los jueces del TC estaban llamados a una Asamblea General este martes. La convocó la jueza Anna Korwin-Piotrowska, que el viernes asumió el mando del TC tras suspender temporalmente al presidente y al vicepresidente, Bogdan Swieczkowski y Bartlomiej Sochanski.
En la reunión han participado solo ocho de los 15 jueces del tribunal. Son los ocho magistrados elegidos por la mayoría parlamentaria del Gobierno de coalición de Tusk, cinco de los cuales no han recibido juramento por parte del presidente, como marca la ley, porque Nawrocki se niega.
Los otros siete son jueces elegidos en su momento por el partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS). Entre ellos están Swieczkowski y Sochanski, además de un magistrado de los conocidos como “jueces dobles”. Estos son tres jueces que PiS nombró en un anterior mandato para cubrir unas vacantes que ya estaban ocupadas por jueces elegidos legalmente. Por eso, para los defensores del Estado de derecho y el bando liberal, no son jueces legítimos. De ellos, queda uno en servicio.
El quórum para tomar decisiones en la asamblea de jueces es de dos tercios de los magistrados, es decir, 10 jueces de 15. Pero la jueza Korwin-Piotrowska y el Gobierno han calculado que, si se descuentan los jueces suspendidos y el llamado “doble”, el mínimo de jueces necesarios para decidir es ocho, una decisión que se suma a otras controvertidas interpretaciones de la ley. Así que los nuevos magistrados han aprobado el presupuesto del tribunal. También han elegido por sorteo a los miembros del comité disciplinario que deberá decidir si se levanta la inmunidad a Swieczkowski y Sochanski. La Fiscalía elevó esa solicitud al TC para poder presentar cargos contra ellos por incumplimiento del deber si así lo aconseja la investigación que ha iniciado.
El Tribunal Supremo, compuesto en su mayoría por jueces nombrados por PiS que el Ejecutivo considera ilegítimos —se les llama neojueces y están en el centro de otra de las grandes disputas sobre el Estado de derecho en el país—, también tenía convocada una asamblea general, a petición del presidente, Zbigniew Kapinski, afín a PiS. No se ha podido celebrar por falta de quórum.
El entorno de Coalición Cívica, el partido de Tusk, llamó a manifestarse este martes frente al palacio presidencial. La protesta se ha celebrado con velas y linternas llamando a defender la legalidad frente a lo que consideran un atropello de Nawrocki en la crisis. Frente al TC, también se han concentrado simpatizantes de la derecha que consideran que el Gobierno ha llevado a cabo un golpe de Estado al tomar el control del TC, suspender a su cúpula y enviar a la policía a guardar el perímetro del edificio.
AI outlook — possibilities, not facts
Tusk y Nawrocki se reunirán cara a cara antes del 11 de noviembre
Likely · Within days
Se celebrarán manifestaciones frente al palacio presidencial y el Tribunal Constitucional
Likely · Within days
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