Un estudio revela que uno de cada 13 jóvenes tiene aterosclerosis silenciosa
Una investigación liderada por el CNIC demuestra que la acumulación de placas en las arterias comienza de forma precoz y asintomática, lo que obliga a replantear la prevención cardiovascular.
Quick Look
Un estudio del CNIC publicado en The New England Journal of Medicine revela que el 7% de las mujeres y el 9% de los varones entre 18 y 29 años presentan aterosclerosis silenciosa, lo que evidencia la necesidad de cambiar los métodos de prevención cardiovascular.
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Why It Matters
La aterosclerosis es la acumulación de placas en el interior de los vasos sanguíneos que provoca su estrechamiento y endurecimiento progresivo.
Los infartos y los ictus parecen trastornos repentinos; ataques súbitos que aparecen sin avisar y pueden ser fulminantes. Sin embargo, estos problemas son en realidad el resultado de un daño en las arterias que ha ido gestándose durante años de forma silenciosa.
La aterosclerosis, esa acumulación de placas en el interior de los vasos sanguíneos que provoca su progresivo estrechamiento y endurecimiento, es un fenómeno mucho más frecuente de lo que se pensaba y puede detectarse ya en adultos jóvenes aparentemente sanos, tal y como acaba de demostrar un estudio liderado por científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).
Según los datos de este trabajo, uno de cada 13 jóvenes de entre 18 y 29 años tiene aterosclerosis en alguna arteria de su cuerpo de forma silente. "Es alarmante que, tal como hemos visto, casi un 9% de los varones analizados de esa edad y prácticamente un 7% de las mujeres jóvenes presenten aterosclerosis silentes. En general hemos visto porcentajes de afectados mucho mayores de lo que se pensaba", explica Borja Ibáñez, director científico del CNIC y líder de esta investigación cuyas conclusiones se presentan en una de las sesiones destacadas del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología y se publican simultáneamente en la revista The New England Journal of Medicine.
"Hoy en día la aterosclerosis se diagnostica y aborda cuando ya está muy avanzada. Lo que muestran los resultados de este trabajo es que tenemos que avanzar hacia una nueva forma de prevenir la enfermedad cardiovascular", expone Ibáñez, también cardiólogo del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid y jefe de grupo en el CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV).
Junto a Henning Bundgaard, profesor de Cardiología de Rigshospitalet de Copenhague (Dinamarca), Ibáñez ha coordinado esta ambiciosa investigación, denominada REACT, que ha analizado el caso de más de 16.000 pacientes de edades comprendidas entre los 18 y los 70 años para cartografiar la existencia de aterosclerosis silenciosa en la vida adulta.
El objetivo final del trabajo, tal como explicó Ibáñez a este periódico cuando el ensayo daba sus primeros pasos, es generar la evidencia necesaria para cambiar por completo la forma en la que se hace prevención cardiovascular, reorientándola para actuar de forma temprana.
«Según las guías clínicas actuales, la evaluación y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica se recomienda principalmente en personas mayores de 40 años, generalmente tras muchos años de exposición a factores de riesgo, como niveles altos de colesterol, presión arterial alta, tabaquismo u obesidad. Pero esa estrategia de prevención no está funcionando. Se necesita un cambio», explicó entonces Ibáñez.
Los resultados de la primera fase de la investigación han mostrado que la aterosclerosis silente es muy frecuente. El 57,1% de las personas estudiadas tenía placas de aterosclerosis en sus arterias pese a no presentar síntomas ni contar con un diagnóstico de enfermedad cardiovascular.
Los métodos de estimación de riesgo convencionales no son suficientes
Resultan llamativos los porcentajes de aterosclerosis detectados en personas de entre 18 y 29 años, con un 9% en varones y casi un 7% en mujeres, pero la proporción de afectados aumentaba progresivamente con la edad, hasta alcanzar a 9 de cada 10 personas entre los 60 y los 70 años.
El estudio también detectó diferencias importantes entre hombres y mujeres. Así, comprobaron que en los varones la enfermedad progresa bastante rápido en las primeras décadas de la edad adulta y aparece entre 5 y 10 años antes que en las mujeres. En ellas, sin embargo, el incremento más acusado se observa entre los 40 y los 60 años, un periodo que coincide con la menopausia. En el caso de las mujeres la aterosclerosis progresa más despacio en las primeras décadas de la edad adulta para luego mostrar un crecimiento muy significativo. "Vamos a llevar a cabo estudios concretos sobre los efectos de los cambios hormonales en enfermedad cardiovascular", avanza Ibáñez, quien hace hincapié en otro punto importante de la investigación.
"Hemos visto que más del 80% de los sujetos que presentan aterosclerosis en las coronarias, también las tienen en las carótidas o femorales, de tal forma que se comprueba que con un estudio de estos vasos, por ejemplo con un ecógrafo, se puede detectar si esa persona tiene enfermedad coronaria. Es un hallazgo que tiene importancia a nivel de cribado, porque el estudio de carótidas y femorales con una ecografía es fácil, rápido y no invasivo", señala el investigador.
Además, el estudio también mostró que los métodos que se emplean actualmente para estimar el riesgo cardiovascular -como las escalas de riesgo SCORE2- solo permiten identificar a una pequeña proporción de las personas que ya presentan aterosclerosis silenciosa.
"Es necesario cambiar el enfoque", señala el investigador, quien aclara que la segunda fase del proyecto, que arrancará en 2027 dará un paso más y estudiará si una estrategia de prevención guiada por técnicas de imagen es capaz de reducir de forma más eficaz la aparición de infartos, ictus otros problemas cardiovasculares.
"Poder intervenir mucho antes de lo que se hace ahora probablemente va a resultar en una reducción importantísima de la enfermedad cardiovascular", concluye Ibáñez.
Para Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), esta investigación "es el atlas de la aterosclerosis más relevante que tenemos en la actualidad. Por eso se publica en The New England Journal of Medicine, que es la revista médica más prestigiosa. Probablemente va a ser uno de los artículos más referenciados en los próximos años en relación a la patología cardiovascular porque todo el mundo va a tomar este estudio como un atlas de referencia", señala.
"Fundamentalmente lo que nos cambia a los cardiólogos a día de hoy es el hallazgo de que la enfermedad coronaria raramente es un hecho aislado y que la mayoría de los pacientes cuando tienen aterosclerosis la tienen en varios territorios de su organismo. Eso debería ser un mensaje no solo para los cardiólogos sino para neurólogos y cirujanos vasculares o médicos generales que atiendan a este tipo de pacientes para hacer un despistaje más activo de la aterosclerosis en varios territorios del cuerpo", apunta.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Arranque de la segunda fase del proyecto REACT
Very likely · Within months
Open Questions
- ¿Cómo afectarán los cambios hormonales a la progresión en mujeres?
- ¿Reducirá la nueva estrategia guiada por imagen los infartos?






