
El equipo blanco se impone 2-3 en la Champions League con goles de Bellingham, Mbappé y Valverde
El Real Madrid remonta al AEK de Atenas en la Champions League y gana 2-3 gracias a los goles de Bellingham, Mbappé y Fede Valverde, en un partido marcado por las rotaciones y la intensidad del equipo griego.
AI-generated summary
El Real Madrid visitó al AEK en Atenas en un partido de la Champions League, con rotaciones en el once y varios jugadores ausentes como Tchouaméni y Güler.
Con el tacón y el cañón sale adelante un Madrid de alma, no de orden. No esta vez. Como en Roma, la Champions devuelve la versión de las remontadas. Es pronto para saber si es algo premonitorio, pero es mucho si hablamos del Madrid, pese a estar desfigurado por las rotaciones de su entrenador, con un Militao titular pero lejos de Militao, un Vinicius desconocido y sin Tchouaméni ni Güler. Atenas parecía el lugar para hacerlas, pero no hay plaza fácil en Europa. El AEK fue un equipo entero, de arriba a abajo. Lo derrumbó finalmente Fede Valverde para dejar el definitivo 2-3, como el padre que da un golpe en el tobogán donde todos subían y bajaban.
Antes de su entrada desde el banquillo, necesitaba el Madrid a quien subiera la energía con la que estaba en el campo, escasa. Fue Bellingham. La desproporción con el AEK hizo algo más que igualar un duelo desigual desde los nombres. Es una enseñanza constante del fútbol. Los cambios introducidos por Mourinho no lo justificaban, porque más allá de errores de coordinación en las líneas, como entre Camavinga y Bernardo Silva, pareja en el mediocentro, los problemas estaban en la diferencia en la intensidad, el ritmo de juego y la agresividad en los duelos. Los de Marko Nikolic eran mejores.
El AEK dejaba sin espacio al Madrid y, en cambio, lo encontraba en las transiciones. La primera la realizó un conocido del Madrid. Jovic parecía un jugador distinto al que pasó por el Bernabéu confundido, sin capacidad de adaptarse en un tiempo extraño, en pandemia. Mala cosa. Es difícil recordar una conducción del serbio de blanco como la que hizo para provocar la primera ocasión y actuación de Courtois. Cabalgó con la pelota desde el centro para ganar el balcón del área y ceder a Majer, en la banda. El centro del croata lo remató Gacinovic y el belga lo sacó con el pie. Una parada muy suya, como el sabor específico de un chef. El propio Jovic pudo batirle minutos después, ya desde su lugar natural, la tierra del nueve. Courtois paró como no pudo hacerlo ante Koita, en una acción de superclase por parte de este jugador mauritano, de lo mejor del partido. Una exquista y sutil maniobra le dio el espacio justo para el disparo, a quemarropa.
Cucurella, una lapa
Es difícil hacer eso y es complicadísimo realizarlo frente a Cucurella, una lapa. Crece un lateral durísimo, a la antigua cuando marca, con muy buenas lecturas, como demostró en el clásico ante Lamine, y consciente de la jerarquía adquirida para ir al límite. Cuando se despliega, vuela como su pelo. El empate de Belligham, enter el tacón y la espuela, llegó después de un centro tenso de Cucu. Tuvo, ya en la segunda parte, el gol de la victoria en una llegada limpia al área, pero un rival rechazó su disparo.
Para Cucurella, no obstante, había un cambio. Por delante no estaba Diomande, sino Vinicius, que regresaba en la Champions. No era el Vini de antes, confuso, lento, sin capacidad para desbordar, siempre en ataques sucios. El marfileño actuó por la derecha, activo pero menos clarividente que en la izquierda.
Sin Güler, sin visión
La posición de Diomande era en la que últimamente ha jugado Güler, que, hoy, es como la mirilla del Madrid. El equipo blanco echó en falta la visión del turco, la capacidad de poner en valor a los atacantes en situaciones de ventaja. En este Madrid, con déficits en la creación de juego, es necesario. Lo mismo que Tchouaméni, otro de los ausentes en Atenas, para ofrecerle equilibrio, algo que el equipo perdió en la segunda mitad, partido. Camavinga trabaja y conduce en ataque, pero no le da la estabilidad.
El empate de Bellingham llegó con un escenario distinto, en el que el Madrid había igualado el choque en intensidad, aunque sin la claridad para inclinar defintivamente el partido. Vinicius se vencía en el pulso con los rivales, como hizo en una carrera al área, y Mbappé se desesperaba. Le sobraba siempre una décima, le faltaba un metro, hasta que lo encontró en la segunda igualada del partido. La acción fue iniciada por Bellingham, que encontró a Dumfries en el espacio. El centro del neerlandés descubrió, esta vez sí, a Mbappé en el sitio del killer.
Un gol de alivio porque el Madrid había sido incapaz de sostener la tendencia con la que había acabado el primer tiempo. El AEK, bien manejado por su técnico, con Koita en la banda opuesta, no sólo se sostenía en pie, sino que amenazaba a un Madrid descompuesto cuando debía correr hacia atrás. Le sucedió en un ataque excepecionalmente llevado por el equipo griego, con el mauritano, cómo no, en la intermediación, para que Pilo descubriera la condición humana de Courtois, al batirlo bajo sus piernas.

Real Madrid fell at the WiZink Center against Zeljko Obradovic's Panathinaikos in extra time (101-101 in regulation time), breaking their streak of 19 consecutive European victories at home. Nunn led the Greek team with 33 points, while Abalde (23) and Feliz (27) led the Madrid resistance without Campazzo, Maledon, Jantunen, Deck or Garuba.

Real Madrid lost 112-115 in extra time against Zeljko Obradovic's Panathinaikos at the Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid. Despite numerous losses (Maledon, Campazzo, Jantunen, Deck and Garuba), the white team came back with outstanding performances from Damian Jones, Andrés Feliz, Alberto Abalde and Luigi Procida. Kendrick Nunn led Panathinaikos with 33 points, including 23 in the fourth quarter, a competition record. Madrid ended a streak of 11 wins and a year without losing in Europe on their home court.

Real Madrid came back from AEK in Athens with a goal from Fede Valverde in the 92nd minute, achieving their fifth victory in the final minutes. Mourinho secured the playoff and praised Vinicius' performance, whom he described as acceptable.

Carlos Alcaraz advances in the Paris Masters 1000 and keeps his options alive for the ATP Finals in Turin (November 15-22). Taylor Fritz and Tommy Paul are the only remaining obstacles. Novak Djokovic, Daniil Medvedev and Alexander Zverev have already been eliminated.

Real Madrid came back from AEK in Athens to maintain their record of victories in the Champions League. Vinicius, Bellingham and Mbappé participated in the reaction, and Fede Valverde sealed the game in added time with a shot from outside the area.

Real Madrid came back against AEK Atenas on matchday four of the Champions League. Koita and Pilios put the Greek team ahead, while Bellingham and Mbappé tied for the whites. Fede Valverde scored the winning goal in added time. Mourinho has 87 victories in the competition and Koita became the first Mauritanian to score in the Champions League before being sent off after the final whistle.