Catastrófica riada en el norte de Nepal: al menos 162 muertos y cientos de desaparecidos
Una avalancha de hielo y roca en la frontera con el Tíbet provocó una crecida repentina en los valles del Himalaya, dejando un rastro de destrucción en infraestructuras y poblaciones.
Quick Look
- Una devastadora riada en el norte de Nepal, causada por una avalancha de hielo y roca en el afluente Lhende Khola, ha dejado 162 fallecidos y casi mil desaparecidos.
- La topografía de valles estrechos y la inestabilidad glaciar agravaron la magnitud del desastre.
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Why It Matters
Nepal alberga más de 2.000 lagos glaciares, de los cuales 21 son considerados potencialmente peligrosos. La región ha experimentado desastres previos relacionados con la inestabilidad de la criosfera.
La enorme riada que ha golpeado el norte de Nepal, en la frontera con el Tíbet, ha causado al menos 162 muertos y ha dejado a casi un millar personas desaparecidas, según el último balance de Nepal y China. La magnitud de la catástrofe responde a una combinación de factores como la inestabilidad de los glaciares, la fuerte pendiente de los valles del Himalaya, la estrechez de los cauces y la presencia de carreteras, pueblos e infraestructuras junto a los ríos.
¿Qué ha provocado la riada?
El origen exacto de la catástrofe todavía está bajo investigación, pero las primeras evaluaciones apuntan a una avalancha de hielo y roca que cayó sobre el Lhende Khola, un afluente del Bhote Koshi.
Ese desprendimiento habría bloqueado temporalmente el cauce y formado una presa natural de escombros. La acumulación de agua terminó liberándose de forma repentina y generó una enorme avenida río abajo cargada de agua, barro, hielo, rocas y otros sedimentos.
Los científicos analizan, además, una señal sísmica equivalente a una magnitud 4,4 registrada en la zona. Por ahora, no está claro si se trató de un terremoto que desencadenó el colapso o si fue la propia avalancha la que produjo esa señal.
Una crecida extremadamente rápida
Una de las claves para entender la capacidad destructiva de la riada está en la velocidad con la que aumentó el caudal. En algunos puntos del río Trishuli, el nivel del agua llegó a subir hasta nueve metros en apenas 30 minutos, según datos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD, por sus siglas en inglés). Esa subida repentina dejó muy poco margen de reacción a las poblaciones situadas aguas abajo.
La riada no transportó solo agua sino que arrastró grandes cantidades de barro, piedras y hielo, lo que aumentó su fuerza y su capacidad para destruir viviendas, puentes, carreteras e infraestructuras.
El problema de los valles estrechos
La topografía de la zona también ha contribuido a la violencia de la avenida. Los ríos discurren por valles estrechos y de fuertes pendientes, mientras pueblos, carreteras e infraestructuras se concentran junto a sus cauces. Esa configuración puede generar un efecto embudo, al concentrar el agua y los materiales arrastrados en corredores muy estrechos y aumentar así su velocidad y capacidad destructiva.
ICIMOD analiza además si los materiales desprendidos llegaron a bloquear temporalmente el río en uno de estos tramos estrechos, formando una presa natural cuya posterior ruptura habría contribuido a la crecida repentina.
En el distrito de Rasuwa, uno de los más afectados, muchos pueblos, carreteras, centrales hidroeléctricas y pasos fronterizos están situados precisamente en el fondo de esos valles.
Cuando una gran masa de agua desciende por uno de estos corredores naturales, apenas tiene espacio para expandirse y puede arrasar todo lo que encuentra junto al cauce.
Nepal y la amenaza de los lagos glaciares
Nepal alberga 2.070 lagos glaciares, según un inventario elaborado por ICIMOD y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. De ellos, 21 han sido identificados como potencialmente peligrosos.
El estudio contabiliza 3.624 lagos glaciares en el conjunto de las grandes cuencas del Koshi, Gandaki y Karnali, pero esa cifra incluye también los situados en el Tíbet y en India.
Muchos de estos lagos se forman a medida que los glaciares retroceden y el agua de deshielo queda acumulada en depresiones o retenida por hielo, roca y sedimentos. Algunas de estas barreras naturales pueden romperse de forma repentina y liberar grandes cantidades de agua
¿Ha causado un lago glaciar esta tragedia?
Por ahora, no está confirmado. Aunque en las primeras horas se apuntó a la posibilidad de que se hubiera producido una inundación por desbordamiento de lago glaciar, las observaciones preliminares apuntan a una avalancha de hielo y roca habría bloqueado directamente el Lhende Khola y generado una presa natural que posteriormente cedió.
Por tanto, los lagos glaciares forman parte del riesgo estructural de Nepal y del conjunto del Himalaya, pero no puede afirmarse que uno de ellos haya sido el responsable directo de esta riada.
Un precedente en la misma zona
La cuenca del Bhote Koshi ya sufrió una importante riada glaciar en julio de 2025. En aquella ocasión, los análisis posteriores concluyeron que el desastre estuvo relacionado con el vaciamiento repentino de un lago supraglaciar situado en el Tíbet, que provocó una gran avenida y destruyó el Puente de la Amistad de Rasuwagadhi, entre Nepal y China.
El precedente demuestra la elevada exposición de esta zona a fenómenos relacionados con la inestabilidad del hielo, los glaciares y las grandes acumulaciones de agua en alta montaña.
El cambio climático aumenta la vulnerabilidad
El calentamiento está acelerando el retroceso y adelgazamiento de los glaciares del Himalaya y favorece la formación y expansión de lagos glaciares.
Ese proceso puede aumentar la inestabilidad de algunas masas de hielo y de las laderas de alta montaña y, con ello, el riesgo de avalanchas, desprendimientos y grandes avenidas repentinas.
Sin embargo, los científicos advierten de que atribuir esta catástrofe concreta directamente al cambio climático requiere estudios específicos. Lo que sí está documentado es que el calentamiento está transformando rápidamente la criosfera (agua congelada) del Himalaya y aumentando algunos de los factores que hacen más vulnerable a la región.
El reto de las alertas tempranas
La rapidez con la que se producen estas avenidas convierte los sistemas de alerta temprana en una herramienta clave.
Una riada originada a gran altitud puede recorrer decenas de kilómetros en poco tiempo y alcanzar poblaciones situadas aguas abajo antes de que sus habitantes tengan margen suficiente para reaccionar.
Open Questions
- ¿Fue la señal sísmica causa o consecuencia de la avalancha?
- ¿Se pudo haber evitado el impacto con sistemas de alerta temprana?





