George Russell triunfa en el Gran Premio de Azerbaiyán en una carrera marcada por el control presupuestario
El piloto británico de Mercedes dominó la prueba en Bakú, recortando distancias con Kimi Antonelli en el campeonato mundial.
Quick Look
- George Russell ganó el Gran Premio de Azerbaiyán tras una actuación dominante, superando a Max Verstappen y a Isack Hadjar.
- La carrera, marcada por incidentes y una relanzada, permite a Russell recortar 15 puntos al líder del mundial, Kimi Antonelli.
AI-generated summary
Why It Matters
El límite presupuestario introducido en 2021 restringió el gasto de las escuderías a 127 millones de euros anuales. Esta medida busca equilibrar la competitividad en el campeonato de Fórmula 1.
El límite presupuestario introducido en el reglamento deportivo de la Fórmula 1 hace cinco años le dio la vuelta a un campeonato en el que había equipos que se quedaban sin dinero para desarrollar sus coches a partir de mitad de curso. A partir de ese 2021, las escuderías conocieron El Dorado. Sobre todo, las más poderosas, como Ferrari, Mercedes o Red Bull, que adjudicaban presupuestos de más de 300 millones de euros anuales, y que de sopetón se vieron obligados a no poder gastar más de 127 millones de euros, menos de la mitad. En ese nuevo paradigma, los constructores tuvieron que crear sus propios mecanismos de control para no pasarse de la raya.
Lo bueno del caso es que aquella restricción tan severa no tuvo aplicación en los patrocinadores, que siguieron pagando lo mismo para anunciarse en los coches, o incluso más, mucho más, a medida que la popularidad del certamen se fue disparando. En condiciones normales, las marcas asociadas a los monoplazas potencialmente ganadores son las que más tienen que soltar, y también las que más exposición tienen. Eso, si no pasan cosas como las de este sábado en Azerbaiyán, donde George Russell fue el gran protagonista del gran premio, pero apenas apareció en pantalla durante toda la carrera para desamparo de los sponsors de Mercedes.
El británico se soltó la melena en Bakú, en una prueba esperpéntica de por sí, adelantada un día respecto del programa convencional para que el país conmemore este domingo el Día del Recuerdo; que ofreció dos actos muy distintos y que Russell dominó en todas sus aristas. Desde la cronometrada del viernes, en la que se inventó un margen de más de ocho décimas sobre el segundo, a todas las grescas en las que se vio al día siguiente, que no fueron pocas en el último tercio de las vueltas, que concentraron varios accidentes y una relanzada tumultuosa. No fue hasta ese instante, en el 35º giro de los 51 totales, que la Flecha de Plata del líder comenzó a aparecer en pantalla después de que el coche de seguridad apelotonara el rebaño a raíz del trompazo de Alex Albon contra las barreras.
Russell había salido como un disparo y se había esfumado en el horizonte, provocando que la realización se centrara en las escaramuzas a su espalda. Las más vistosas, con los dos Red Bull como actores principales y Max Verstappen en plan estrella. El holandés, como siempre, lo hizo todo bien. No solo por remontar desde la octava plaza de la parrilla, sino también por saber sufrir con los compuestos medios; por no dejar escapar el tren de Oscar Piastri, a quien superó justo después de la neutralización; y por llegar a achuchar al ganador hasta la misma línea de meta, que cruzó solo una décima después. El podio lo completó Isack Hadjar que volvió a subirse al coche después de la lesión que sufrió en su muñeca, y que le llevó a causar baja en Zandvoort, Monza y Madring. Esta es la tercera victoria de la temporada para Russell, que recortó en 15 puntos la diferencia que le separa de Kimi Antonelli, su vecino en el taller del fabricante alemán. El italiano serpenteó desde la 16ª posición en la que comenzó, hasta la quinta en la que terminó, y permanece al frente del Mundial con un cojín de 66 puntos, con ocho paradas del calendario todavía por disputarse. Carlos Sainz volvió a puntuar 10 pruebas después de la última vez (Canadá), subido a un Williams más ligero, mientras que Fernando Alonso volvió a vivir el día de la marmota de Aston Martin; esto es, volvió a abandonar por una avería (vuelta 22).
“El equipo ha seguido creyendo en mí en los momentos duros”, agradeció Russell, que no se imponía desde el paso de la caravana por Austria, a finales de junio, y que en una misma carrera pasó de verlo todo hecho a tener que tragar saliva, al sentir el aliento de Mad Max en su cogote.
Open Questions
- ¿Logrará Russell alcanzar a Antonelli en el campeonato?
- ¿Continuará la racha de averías de Aston Martin?







