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Junts per Catalunya ha estado evaluando su posicionamiento sobre los decretos de vivienda del Gobierno, considerando el asunto altamente sensible. La decisión se produce en un contexto de tensión política, nueve años después del intento de referéndum de independencia del 1 de octubre, y mientras Carles Puigdemont espera beneficiarse de la ley de amnistía para regresar a España.
Junts per Catalunya rechaza validar los dos decretos de vivienda que el Gobierno llevará al Congreso de los Diputados este viernes. Revés seco para el Ejecutivo. El partido independentista catalán ha estado evaluando internamente qué posicionamiento adoptaba en un asunto que tiene la consideración de material altamente sensible y ha hecho público el desenlace entrada la noche de este jueves. En la formación se da por sentado que el posicionamiento acarreará consecuencias. “No tenemos miedo de quemarnos para continuar defendiendo los intereses de las familias catalanas”, había avanzado la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras.
Otra vez en un 1 de octubre, nueve años después del intento de referéndum de independencia, Carles Puigdemont tenía en su mano una decisión con capacidad para marcar un punto de inflexión en la política española. La decisión de Junts se ha hecho pública tras una reunión telemática de su ejecutiva, convocada de urgencia este mismo jueves por el secretario general Jordi Turull. La formación independentista se había blindado durante toda la jornada, para no dar ninguna pista de cual iba a ser el sentido de su voto. Al consultar a fuentes del partido, trascendía que uno de los extremos que más reticencias generaba era la idea de que los decretos no son más que un “parche” en un tema, la vivienda, que es crítico.
“Es un asunto delicadísimo porque, en función de lo que se apruebe, se puede reducir aún más el mercado y aumentar más los precios”, apuntaba un cargo muy cercano al grupo parlamentario de Junts en el Congreso. La misma voz insistía en poner en duda la utilidad práctica de los decretos para resolver las causas de fondo de la problemática habitacional, y advertía que si erraban el tiro en este sentido estaban dando alas a fuerzas de ultraderecha como Aliança Catalana y Vox “porque la gente ve como el cortoplacismo político les ha arrebatado la sociedad que tenían”.
Junts pone de relieve que las medidas intervencionistas sobre el mercado logran mucho escaparate, pero propician poca ganancia. Sobre todo, a ojos de su electorado más conservador. El partido heredero de Convergència trata de mimar los intereses de su votante medio, identificado como clase media-alta catalana y que tradicionalmente ha visto en el mercado inmobiliario un activo donde pescar generosas rentabilidades.
Junts no esconde que siempre puso como prioridad “proteger al pequeño propietario”. En este sentido, dentro del equipo de diputados que comanda Míriam Nogueras ha florecido un debate en torno al convencimiento que, quien posee una vivienda, “le disgusta que alguien de fuera le imponga qué puede hacer con ella y qué no puede hacer”.
El presidente de Junts, Carles Puigdemont, pendiente de poder beneficiarse a partir del martes del despliegue completo de la ley de amnistía, lo que abre la puerta a su retorno a España, escribió la semana pasada un texto en las redes sociales, buscando aportar un análisis sobre la vivienda. Puigdemont criticó a quienes prefieren “los eslóganes antes que el discurso”.
El martes, el Consejo de Ministros aprobó los dos reales decretos sobre vivienda, con la expectativa de que este viernes pudieran ser convalidados en el Congreso. El Gobierno aparenta estar acostumbrado a vivir en el alambre y asume que cada vez que necesita apoyos los tiene que sudar. Pese a todo, el presidente Pedro Sánchez anunció el miércoles que se sentía “razonablemente optimista” sobre la convalidación.
Tras el estallido de una tormenta de crispación por el caso Maricarmen, la activación de un marco normativo para ayudar a paliar la problemática de acceso a la vivienda se ha presentado como un asunto acuciante para el Ejecutivo. Con el fin de la legislatura merodeando sobre su cabeza, Sánchez trata de sacudirse los agobios por poder lucir una lista con algunos deberes hechos.
El anuncio de Podemos, primero, del PNV, luego, y también de Coalición Canaria, anticipando que iban a permitir la aprobación de por lo menos uno de los decretos del Ejecutivo, el que veta la compra de inmuebles a fondos buitres y prorroga hasta 2030 la prohibición desahucios a personas vulnerables, fijaba todos los ojos en la balanza de Junts.
Ione Belarra, secretaria general de Podemos, durante una entrevista en TVE ha llegado a referirse a los decretos como “migajas”. Pese a ello, ha querido dejar clara su posición: “Vamos a votar sí”, ha añadido. El PNV, por su parte, habla de apoyo “crítico” al decreto de vivienda porque no deja de ser “un parche puntual, con muchas carencias”, pero se observa una protección para las personas vulnerables y mejora la situación de los pequeños propietarios.
Por su parte, el partido independentista catalán ha tratado de aparentar que vivía ajeno a las urgencias que pudiera tener el Gobierno. “Estamos acostumbrados a ello. Otra más”, resumía este jueves una fuente de Junts cuando se preguntaba si la creciente expectación depositada sobre su decisión podía llegar a condicionar el veredicto final.
AI outlook — possibilities, not facts
El Gobierno tendrá dificultades para conseguir la convalidación de los decretos de vivienda en el Congreso sin el apoyo de Junts per Catalunya.
Likely · Within days
El debate sobre la vivienda intensificará la tensión entre Junts y el Gobierno, afectando otras negociaciones políticas.
Possible · Within weeks

The extraordinary plenary session of Congress seeks to validate two decree laws on housing after the eviction of Maricarmen Abascal, an 87-year-old woman, which has generated social outrage. A 40dB survey. shows that access to housing is the second concern of Spaniards, only behind inflation. The eviction has catalyzed a consensus between parties that was previously impossible, but the rejection of Junts could wreck the initiative and return the situation to the starting point.

Junts has decided to overturn the Government's two housing decrees if Pedro Sánchez does not withdraw them before the vote scheduled for this Friday in Congress, after an extraordinary meeting of its executive. The independence party demands to withdraw the decrees and approve new regulations in a Council of Ministers to obtain their affirmative vote, while the Government refuses to withdraw them and accuses Junts of allying with the right on the housing issue.
The Spanish Government maintains the two housing decrees and challenges PP, Vox and Junts to vote against them to demonstrate whether they are with the citizens or with the speculators, while protesters in Madrid and Barcelona demand to maintain the encampments for the right to housing.

Junts has agreed to overturn the housing decree that is still in force if the Government does not remake it and presents a new one that the independence party can validate in a plenary session scheduled for next week, after an extraordinary meeting of its executive.

Gonzalo Sanz, former chief of staff of the Government Delegation in Ceuta, declared before the National Court that he warned the Ministry of the Interior and other departments about a possible massive entry through messages from the CNI about appeals on social networks with 180,000 participants, but assured that the response received was not what was expected and they urged them to wait; He also detailed failed attempts to contact Fernando Grande-Marlaska and Pedro Sánchez, and defended the actions of Miguel Ángel Pérez Triano.

The Government of the Valencian Community has initiated the procedures to consider families with two children as large families. The measure seeks to expand tax, educational and transportation benefits, being implemented progressively.