Junts y PSOE negocian un decreto de vivienda tras el impacto social del desahucio de Maricarmen Abascal
Las propuestas de la formación independentista incluyen desgravaciones fiscales y la suspensión de desahucios en manos de fondos buitre
Quick Look
- Junts y el PSOE negocian un real decreto ley sobre vivienda tras el gran impacto social generado por el desahucio de una anciana de 87 años en Madrid.
- El Ejecutivo estudia medidas fiscales y restricciones a los fondos buitre.
AI-generated summary
Why It Matters
El desahucio de una mujer de 87 años ha generado un fuerte rechazo social e impulsado negociaciones políticas urgentes sobre la vivienda.
Las negociaciones abiertas entre Junts y el PSOE para aprobar un real decreto ley que permita afrontar la crisis de la vivienda que el miércoles se manifestó de manera descarnada con el desahucio de la anciana de 87 años Maricarmen Abascal ya versan sobre medidas concretas.
Fuentes de la dirección de Junts trasladan a EL MUNDO que el PSOE "ve positivas" las propuestas que la formación independentista catalana le entregó en mano el pasado 3 de septiembre al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en forma de real decreto ley, y que esperan "recibir en los próximos días una contrapropuesta" del Ejecutivo socialista sobre la que se pueda trabajar para "hacer posible que el real decreto ley de vivienda pueda ser convalidado en el Congreso".
Las mismas fuentes de Junts señalan que, entre las medidas que ya estudia el PSOE, "hay cuestiones de gran alcance" como la "desgravación del alquiler en el IRPF, la desgravación de las hipotecas, la desgravación de las cuentas de ahorro para jóvenes, así como la suspensión de los desahucios en viviendas propiedad de fondos buitre o la prohibición de que estos fondos compren más viviendas".
También figuran medidas como la posibilidad de que las personas mayores de 65 años que viven una residencia puedan vender su antigua vivienda habitual sin pagar IRPF por la ganancia obtenida o que las familias puedan cancelar la hipoteca de su vivienda si el banco con el que la contrató la vende a otro banco por un importe inferior al que le queda pendiente de liquidar.
El Gobierno busca una salida para evitar un 15-M
La vía de negociación entre Junts y PSOE se abre tras el punto de inflexión y el clamor social que ha supuesto la crudeza del desahucio de Maricarmen. Y es que, las imágenes de la anciana saliendo en camilla, expulsada de la casa donde ha vivido más de 70 años, ha devuelto a los españoles al trauma de los peores años de la crisis. Cuando las dramáticas imágenes de las familias perdiendo su casa inundaban los periódicos y copaban los programas de televisión. En realidad, aquella herida colectiva nunca dejó de sangrar. Sólo que antes era a borbotones y ahora es gota a gota. En silencio van 4.000 desahucios sólo en el primer trimestre de este año.
El de Maricarmen se incorporará más adelante a esa fría estadística, pero por las condiciones en las que se ha producido, esta expulsión ha provocado el resurgir de un clamor social por la vivienda que recuerda al que originó el 15-M. No es una protesta esporádica por este caso concreto, sino que hay una conexión más profunda con la angustia de generaciones de españoles que se enfrentan día a día a un problema que se ha desbocado como la principal preocupación de los ciudadanos. La vivienda es un agujero negro para millones de personas que bien no pueden comprar una casa por los precios estratosféricos o bien sufren cada mes para pagar alquileres que devoran sus salarios y empobrecen sus condiciones de vida.
Este contexto es el que ha convertido a Maricarmen en un símbolo. El que ahora persigue a un Gobierno de izquierdas que durante los ocho años de Pedro Sánchez en Moncloa se ha visto incapaz de embridar una situación que no ha hecho más que empeorar.
Un sector de la política y de la sociedad civil vinculado a Sumar y la izquierda alternativa ha entonado su basta ya. Y ahora amenaza con reaccionar en las calles y redirigir las protestas por el caso de Maricarmen contra el Gobierno si no hay una reacción inmediata en forma de medidas. Ha irrumpido hasta Ada Colau, emblema de los años de plomo de los desahucios y luego encumbrada a alcaldesa de Barcelona, para advertir de que si no llegan las respuestas, lo primero que tiene que pasar es la ruptura del Gobierno de coalición con la marcha de Sumar para no ser «cómplice» de la «cobardía del PSOE». «Se acabó», dicta sentencia Colau.
Toda esta presión de las últimas horas sobre Sánchez para tomar medidas está siendo tan fuerte que hasta Moncloa admite que el desahucio de Maricarmen es «un punto de inflexión», y que es «evidente» que la sociedad «requiere respuestas» en materia de vivienda. «Da igual el partido», porque abarca a todos.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
Recepción de una contrapropuesta del Ejecutivo socialista sobre el real decreto ley
Likely · Within days
Open Questions
- ¿Aceptará el PSOE todas las exigencias de Junts para el decreto?
- ¿Se romperá el gobierno de coalición si no hay medidas inmediatas?






