El INE revela que el 35% de las mujeres tiene menos hijos de los que desearía debido a factores laborales, económicos y de conciliación.
AI-generated summary
La encuesta de fecundidad del INE se ha realizado en cinco ediciones desde 1977. Analiza los factores determinantes de la baja natalidad en España en la población de 18 a 55 años.
La brecha de fecundidad. Ese es el gran problema para los expertos. Que se quiera tener hijos y no se pueda; o que se tengan menos de los que se desearía. Y en España, casi el 35% de las mujeres con descendencia tiene menos niños de los que querría, según el avance de los resultados de la encuesta de fecundidad publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística. Un dato que permanece bastante estable respecto a 2018 (solo cinco décimas menos), la última vez que se elaboró este sondeo. Las cifras dibujan un país en el que se van retrasando las transiciones vitales. La edad a la que emanciparse; a la que se encuentra la pareja adecuada; en la que se consigue un buen trabajo. “Las condiciones que se consideran óptimas para tener hijos llegan muy tarde”, explica Mariona Lozano, demógrafa del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona. Así que la gran mayoría preferiría tener dos hijos (siete de cada 10 mujeres), pero de media se tienen 1,1, según los últimos datos disponibles, de 2024.
Esta es la quinta edición de esta encuesta, tras las realizadas en 1977, 1985, 1999 y 2018. La investigación se ha centrado en el grupo de población de 18 a 55 años —tanto mujeres como hombres—, y el objetivo es identificar los factores determinantes de los niveles de fecundidad, que en España es baja desde hace años.
El sondeo permite realizar varias fotografías que retratan al país. Primera, la de las barreras que impiden que se cumplan los deseos reproductivos. Con la falta de conciliación y motivos laborales y económicos en cabeza en las edades críticas para tener hijos. Segunda, la de las mujeres que no quieren tener descendencia: ya son el 15,5% del total, tres puntos más que en 2018. Pero la cifra se dispara y sube un 127% en la franja de edad de 35 a 39 años, especialmente crítica porque a partir de mediados de la treintena baja la fertilidad (ahí son un 16,5% quienes no quieren hijos). Tercera, la de la creciente importancia de la reproducción asistida, en un país que cada vez retrasa más la edad a la que se procrea. Una de cada 10 mujeres que ha buscado alguna vez un embarazo ha recurrido a un tratamiento de reproducción asistida.
“Es como un dominó”, ejemplifica Lozano. La primera ficha, si se quiere ser madre o no. Pero hay muchas más. “Las mujeres cada vez están más formadas, muchas tienen estudios superiores, más que los hombres, y eso hace que quieran desarrollar sus carreras profesionales antes que ser madres”. Así que deben engancharse muchos eslabones de una misma cadena hasta que se decida tener hijos. “Ya no los tenemos con la primera persona con la que nos emparejamos, sino que tenemos varias, y esto nos sitúa a finales de la veintena o principios de la treintena”, explica. “El problema es que la estabilidad laboral no llega hasta después de los 35 muchas veces, cuando también aparecen muchas veces problemas para tener una pareja estable”, prosigue la demógrafa. “Pero cuando miramos a mujeres que parecen haber cumplido todos los hitos, tienen pareja y trabajo, hay problemas como la precariedad residencial y de acceso a la vivienda, y hay parejas que no tienen flexibilidad horaria y existen problemas de conciliación”.
Así las cosas, cada vez se retrasa más la edad a la que se tienen hijos. En 2024, el primero llegaba, de media, a los 31,5 años. “Una de las más tardías de Europa”, prosigue Lozano, que cuenta que en España hay “varios récords”. Como el de la baja fecundidad. Los 1,1 hijos por mujer suponen “una de las más bajas del mundo, por detrás de Corea o Japón”, y es el país, añade, “donde esta tasa ha sido baja durante más tiempo”. Varios datos de la encuesta publicada este martes constatan este retraso en la maternidad. El 24% de las mujeres de 40 a 44 años sin hijos desea tenerlos en los próximos tres años; igual que el 6% de las que tienen de 45 a 49 años. Y la brecha de fecundidad se ve claramente en las respuestas de las mujeres de 50 años en adelante sin hijos: el 45% habría querido tenerlos. Igual que casi la mitad de quienes tienen de 45 a 49 años. “Cuando se frustra este deseo, provoca mucha insatisfacción vital, sobre todo a medida que se cumplen años”, apunta Elisa Chuliá, profesora de Sociología en la UNED e investigadora de Funcas.
Esta socióloga menciona como otra de las claves para analizar los resultados de esta encuesta el “coste de oportunidad” que supone ser madre. Indica que son las universitarias las que más retrasan la decisión de tener hijos. Según los datos publicados este martes por el INE, la mitad de las mujeres con estudios superiores no tiene hijos, frente al 36% con formación hasta tercero de la ESO (aunque es importante tener en cuenta que cada vez hay más mujeres con título universitario, y menos con menor formación). Así que se va retrasando la decisión. Tanto que, según los datos del sondeo, el 6% de las mujeres menores de 56 años —es una media que engloba tanto a las que han buscado el embarazo como las que no— se ha sometido alguna vez a algún tratamiento de reproducción asistida, un 12% más que en 2018. Algo que afecta más a las mujeres de más edad.
“Hemos pasado a considerar de manera muy prioritaria esos costes. Las mujeres que tienen hijos sufren retrasos en sus promociones, y si no los sufren, es a costa de dejarse la piel en ello. Les cuesta mantener sus carreras, sus trayectorias profesionales, sin que los hijos supongan un retraso en la consecución de determinados objetivos profesionales”, expone Chuliá. Entre las mujeres que han tenido menos hijos de los deseados, el principal motivo son las razones laborales o de conciliación (27,1%), seguido de motivos de salud (19,1%), las razones económicas (13,9%) y no haber tenido la pareja adecuada (9,9%). El 12,7% alegaba que quería tener más hijos. El porcentaje varía en función de la franja de edad que se estudie, pero por encima de los 35, el motivo fundamental es de conciliación.

A demonstration for the right to housing in Valencia led to clashes with the police after protesters entered the Palau de Les Arts, where a real estate congress was being held. The organizing groups have called for a general strike.

A demonstration in Madrid demands that the Government urgently approve the 'Maricarmen decree' against evictions after the eviction of a neighbor. The march culminated with a camping trip in Puerta del Sol called by the Tenants' Union.

The Tenants' Union calls a demonstration in Madrid in support of Maricarmen, an 87-year-old woman evicted after 71 years in her home. The affected person asks the Government to approve a decree law to reform the rental system.
Maricarmen, an 87-year-old woman who was terminally ill in Madrid, has urged citizens to participate in a demonstration against the housing crisis. Ask the Government for legislative changes and the implementation of a decree to prevent future evictions.

Economist Gonzalo Bernardos denounced the eviction of Maricarmen, an 87-year-old woman evicted from Madrid after 71 years of residence. Bernardos criticized the management of the real estate company Urba Gestión and the lack of public intervention in the face of the elderly woman's vulnerability.

Olga, a 54-year-old woman, committed suicide after being evicted from her apartment in L'Hospitalet de Llobregat. Activists and neighbors denounce the lack of institutional protection and the impact of the eviction on their mental health, demanding changes in housing protocols.