
La carrera de 24 kilómetros en Jinshanling desafía a los atletas con su terreno técnico y su perfil de sierra, consolidándose en el calendario internacional.
AI-generated summary
La carrera se desarrolla en una sección de la Gran Muralla China en Jinshanling, un terreno caracterizado por escalones irregulares y desnivel técnico.
La entrada al tramo de la Gran Muralla China de Jinshanling conduce desde una carretera secundaria a un kilómetro de subida entre escalones pequeños, protegidos por vegetación, como en cualquier zona verde europea. La explosión visual llega arriba, cuando el horizonte desnuda la hilera de torres de vigilancia levantadas para contener al invasor mongol. Tras la primera, empiezan las bajadas por los peldaños afilados, por su respetable altura y escasa superficie: no cabe cualquier pie. Como correr por la torre de cualquier catedral. De ahí, a un tobogán de piedra lisa para despertar los cuádriceps que conduce a una larga escalada entre grandes bloques hacia la siguiente torre. Unos segundos de oscuridad para encontrar la salida ente souvenirs y a por el siguiente capítulo. Así es como el trail he refrendado este domingo su apuesta por convertir en un monumento, como las cinco grandes carreras de un día del ciclismo, un recorrido de 24 kilómetros por una de las siete maravillas del mundo moderno.
Jinshanling, en plena cordillera de Yan y a poco más de dos horas de Pekín, tiene una de las secciones mejor conservadas de la Gran Muralla. ¿Cómo puede hacerse tan dura una carrera sin ninguna subida continuada de siquiera dos kilómetros y que no pasa de los 600 metros de altitud? El perfil de sierra que impide un ritmo estable, la medicina del fondista. Y el desnivel que no detectan los mapas. Lo que en el papel no llega a los 1.500 metros positivos son en la práctica unos 1.900. Y eso que hay tramos de muralla —en total, unos seis kilómetros— que se atraviesan por las cornisas para no bajar y subir más peldaños. Es su seña de identidad, como el público de Zegama o las vistas alpinas de Sierre-Zinal. Dos monumentos consolidados.
“Creemos de verdad en esta carrera”, subraya el director de las Golden Trail World Series, Greg Vollet. “Para vosotros, será algo normal, pero para nosotros es algo extraordinario”, dijo a los atletas locales. Por el potencial para “inspirar a muchos corredores de todo el mundo” tras el anticipo del año pasado, con tomas memorables de dron que no pudieron repetirse este año por las restricciones recientes del gobierno chino. Porque dista mucho del perfil típico de senderos con largas subidas, bajadas y algunas transiciones que aquí no existen. “Realmente no hay nada llano”, repasa con la sonrisa maliciosa de arquitecto que no tiene que pasar por un sufrimiento que, a su juicio, compensa. “Es muy divertido, tienes que usar las manos, saltar por las escaleras… Es el terreno de juego perfecto para un trailrunner”.
Hanna Gröber, ganadora una semana antes en Myoko (Japón), recogió el guante. “Es superguay, como un videojuego. Cuando corro por la muralla lo visualizo como si estuviera jugando a Ninja Warrior”. Casi abandona la partida tras romperse uno de los huesos de la muñeca izquierda en una caída fuera de la muralla. Mantuvo el duelo en cabeza con la keniana Caroline Kimutai, que defendía el título de 2025, antes de que su compatriota Ruth Gitonga completara una carrera de menos a más para estrenar su palmarés en las Golden con un tiempo de 2h39m47s. Pese a su fractura, Gröber fue segunda a 1m26s y Kimutai, tercera a 3m45s. Estel Roig, sexta, fue la mejor española, con Naiara Irigoyen en undécima posición.
El evento se celebró esta vez en septiembre, en medio del festival chino de otoño, centrado en la luna más brillante del año, la del octavo ciclo. Como coincidió el viernes 24, los corredores jugaron durante la semana a tirar dados, cocinar sus propias tartas con forma de luna —el resultado desmerecía claramente a los originales— y a pasear los conejos iluminados en forma de títere con los que los chinos comparten una noche en familia. La efeméride llenó el monumento de turistas, concentrados para animar en una de las rampas de más enjundia.
La joya de esa colección de imágenes de 2025 la firmó Joey Hadorn, el más rápido en la muralla, exhibiendo una técnica prodigiosa para bajar el tramo más técnico en zancadas de tres escalones. “Sé que es mi fortaleza”, reconoce el suizo, incapaz de nuevo este curso de trasladar su ventaja a los otros dos tercios de carrera por sube y baja en terreno arenoso, potencia pura para sus rivales kenianos. “Intento poner el pie de lado porque en la superficie en los tramos más técnicos es muy pequeña. También es importante tener siempre visión de los escalones porque no es siempre fácil que el cerebro procese la información”. Y dosificar fuerzas. “La muralla motiva mucho, pero la verdadera carrera empieza al salir de ella”.

Alexander Zverev secured the decisive point for the European team in the Laver Cup held in London, after beating Learner Tien. With a final score of 13-5, Europe beat the Rest of the World in the tournament held at the O2 Arena.

Spain reaffirms its football hegemony by beating England at Wembley. With this victory, Luis de la Fuente's team has gone 39 games without losing, consolidating a historic streak against the world champion teams.

The Czech Republic team was crowned champion of the Billie Jean King Cup after defeating Ukraine in the final. With a dominant performance throughout the tournament, the Czech team adds its twelfth trophy, consolidating its hegemony in women's tennis.
Lamine Yamal shone at Wembley during the duel against England, scoring a goal and standing out for his physical and technical display. His performance reinforces his candidacy for the Ballon d'Or before voting closes, receiving praise from teammates and managers.

Referee Yago García, 19, and his father were attacked by fans after awarding a penalty in the final minutes of the match between Pina and La Unión in Zaragoza, requiring hospital treatment.

Carlos Alcaraz defeated Taylor Fritz 6-3, 4-6, 13-11 in 1h 50m at the Laver Cup in London, saving two match points with an inventive counterball that prevented Europe's defeat. His creative and confident play under pressure stood out on a night where the O2 Arena was practically full, receiving praise from rivals such as Zverev, Roddick and McEnroe.