La industria española exige controles al crecimiento de los data center para evitar sobrecostes energéticos e hídricos
Quick Look
La industria española, representada por la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, ha presentado alegaciones al proyecto de real decreto que regula los data center, exigiendo auditorías de costes, prioridad en el acceso al agua y la red eléctrica, y medidas para evitar que el crecimiento de los centros de datos incremente la factura de la luz y ponga en riesgo la estabilidad del sistema, citando estudios que proyectan un impacto significativo en el consumo eléctrico y los precios en EE.UU. como referencia.
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Why It Matters
La industria española, especialmente las empresas electrointensivas, está preocupada por el crecimiento acelerado de los centros de datos y su impacto en la demanda de electricidad y agua, temiendo que ello incremente los costes energéticos y afecte su competitividad, tal como ha ocurrido en otros países con alta concentración de data center.
La gran industria española irrumpe en el pulso de los centros de datos. Del metal al automóvil pasando por la química y el azulejo, las fábricas han presentado alegaciones al proyecto de real decreto del Gobierno que refuerza las exigencias a los data center. Entre las propuestas, a las que ha tenido acceso EL MUNDO, se incluye una auditoría de costes a los centros de datos para evitar subidas de la luz, también reclaman prioridad frente a la IA a la hora de acceder al agua y las redes eléctricas, recursos cada vez más tensionados por la irrupción de infraestructuras digitales.
Las fábricas españolas han puesto sus barbas a remojar ante el impacto que la entrada masiva de data center está provocando en otros países. Estados Unidos, Irlanda, Países Bajos... muchos de los gobiernos que han ido por delante en el despliegue de hubs de procesamiento de datos se encuentran ahora limitándolos a contrarreloj, aplicando moratorias o buscando soluciones a su enorme demanda energética y su efecto sobre los precios finales y la estabilidad de la red.
Un reciente estudio en el que participaron cuatro universidades (tres estadounidense y una de Canadá) estimó que la infraestructura digital absorberá hasta un 20% del consumo eléctrico total de Estados Unidos en 2030, lo que disparará los precios de la luz un 57% en regiones saturadas –como Virginia del Norte– y encarecerá la factura media entre un 6% y un 29%. El ejemplo resuena en la industria española.
El grueso de las propuestas las ha canalizado la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, integrada por nueve asociaciones que aglutinan 4 millones de empleos, el 67% de las exportaciones industriales y el 55% del PIB industrial. Si bien, sectores como la siderurgia han alegado a mayores individualmente. La principal preocupación es que el despliegue de centros de datos dispare la factura energética de los consumidores existentes, sobre todo, la de aquellas empresas donde el precio de la luz ya mueve la aguja de la competitividad, las electrointensivas.
El Gobierno quiere exigir que el consumo de los centros de datos sea renovable en un 80% y acreditado hora a hora, y que esa energía verde sea generada en plantas construidas, como mucho, en los 18 meses anteriores a la entrada en funcionamiento del data center. Con ello, Moncloa persigue que estas infraestructuras no sequen el sistema eléctrico acaparando la electricidad existente, sino que vengan acompañadas de generación adicional. Los centros que no cumplan asumirán penalizaciones económicas.
La Alianza celebra estas medidas, pero avisa que no resuelven el impacto económico, porque incluso los centros de datos que cumplan plenamente pueden «seguir necesitando refuerzos de red, capacidad firme y servicios de ajuste por su consumo continuo y por el 20% no cubierto por la obligación renovable». Actuaciones que conllevan más costes para el sistema que acabarían asumiendo todos los consumidores.
«Una vez que entren en funcionamiento será difícil determinar qué parte de las subidas de precios son atribuibles a los centros de datos», avisan fuentes empresariales. Por ello, la industria insta al Gobierno a activar mecanismos a priori para evitar «socializar» los sobrecostes de la IA. ¿Cómo? Con una auditoría previa por parte del operador de la red (Red Eléctrica) que evalúe los costes asociados a cada proyecto en el momento en que solicite el permiso de conexión. Además, insta a Moncloa y a la CNMC a, en un plazo de seis meses desde la publicación del decreto, diseñar una metodología que permita cifrar el aumento de costes.
Pase preferente
La Alianza exige una «memoria hídrica» obligatoria y que los centros de datos acrediten un plan de contingencia que deberán activar en momentos de sequía. También reclaman medidas de control más contundentes para aquellas infraestructuras digitales, a fin de garantizar que su consumo de agua no ponga en peligro ni los usos ya existentes ni las previsiones ya contempladas en los planes hidrográficos.
What to Watch
AI outlook — possibilities, not facts
El Gobierno y la CNMC publicarán una metodología para medir el aumento de costes de los data center dentro de los seis meses siguientes a la publicación del real decreto.
Likely · Within months
Open Questions
- ¿Cómo se verificará el cumplimiento horario de la energía renovable al 80% en los data center?
- ¿Qué sanciones económicas aplicarán los data center que no cumplan con los requisitos?
- ¿Cómo se coordinará la auditoría previa de costes entre Red Eléctrica, la CNMC y el Ministerio para la Transición Ecológica?





