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El artículo analiza las perspectivas electorales para las elecciones generales del 29 de noviembre en España, basándose en encuestas internas del PSOE y del PP que predicen una fuerte ventaja de la derecha, con el PP y Vox superando potencialmente los 200 escaños.
No hay partido. La derecha va a arrollar el 29 de noviembre, salvo debacle en propia puerta de Alberto Núñez Feijóo. Las encuestas internas que maneja el PSOE auguran en torno a 190 diputados para la suma de PP y Vox, y las de Génova elevan esa cifra por encima de la barrera de los 200. Que Pedro Sánchez siga gobernando no es que sea difícil, «es que es humanamente imposible», como reconoce un dirigente cercano al presidente. Sólo le queda a Sánchez, por tanto, forzar la máquina al máximo y sentarse a esperar un último «milagro».
Entonces, ¿cuál es la estrategia de los socialistas? Quedar primeros, cosa que ven factible, y que Vox engorde tanto como para que Feijóo llegue a La Moncloa como si subiera al Gólgota. Todo girará, por tanto, en torno al resultado que obtenga Vox, que se «retroalimenta» con el PSOE para emparedar al favorito, como reconocen fuentes de ambas formaciones. La clave de lo que está en juego en estas elecciones la dio el lunes José María Aznar, en las jornadas Letras en Sevilla: «No es lo mismo un PP con 140 escaños y Vox con 60, que un PP con 165 y Vox con 35. La segunda fórmula permite afrontar los problemas del país, la primera, no lo tengo claro».
Cuando Aznar habla, la derecha escucha. Y coincide. En el PP y en el PSOE saben que hay un listón psicológico esencial: 70 diputados. Si Santiago Abascal supera ese umbral, se situará ya en la dialéctica del sorpasso de cara a 2030, que es la fecha marcada en rojo en la sede de Bambú. Y la legislatura será «casi imposible», reconocen fuentes del principal partido de la oposición.
El plan de Vox es sembrar ahora para cosechar en cuatro años, como avanzó este diario: «¿Lepenizarnos? Si es para ganar, sí. Si es para llegar al 35% y gobernar, bienvenida sea la lepenización», aseguró uno de los principales portavoces de la formación. «Creemos que se puede gobernar a partir del 30-35%, y ese es el resultado al que aspiramos en 2031 [ahora, 2030]; sabemos lo que hacemos», señaló la misma fuente.
Antes de llegar a este punto, el PP aún tiene que lograr que la mayoría demoscópica se traduzca en votos reales. Y, sobre todo, convencer al electorado de que la alternativa que representa Feijóo es sólida y será profunda. Que no necesita que Vox tire de él para llegar hasta donde reclaman sus electores en asuntos como inmigración, seguridad, fiscalidad o en la defensa de la integridad territorial. De manera que en los 53 días que quedan hasta las elecciones, el PP se ha propuesto «liderar» la campaña, para evitar que el PSOE renazca y que Vox siga cebando sus expectativas sin necesidad de bajarse del autobús.
En el PSOE invocan la victoria como eje aspiracional de la campaña. No sólo es su objetivo, es su principal mensaje: movilizar al electorado de izquierdas a lomos de la hipótesis de que pueden ganar. En Ferraz creen que el PP «implosionaría» si quedase segundo con un Vox muy fuerte. Y que el liderazgo de Feijóo quedaría en entredicho. En un escenario tan convulso, Sánchez podría aguardar en la oposición. La encuesta que encargó el presidente -y que lo terminó de convencer para pulsar el botón rojo del anticipo electoral- apunta a una posible victoria socialista, pero con sus socios hundidos, conque PP y Vox sumarían la mayoría con mucha holgura.
Eso sí, con 15 escaños en disputa. Una rendija suficiente para que Sánchez, que acumula una hemeroteca fértil en saltos mortales sin red, se lanzase al vacío del 29-N. La encuesta interna del PSOE, basada en nada menos que 7.000 entrevistas, coloca a los socialistas al borde de los 130 escaños, según fuentes de Ferraz. Esto es, tres diputados por delante del PP, que estaría en el entorno de los 126. Hasta ahí, una clara variación de la tendencia de los últimos meses. Pero lo más importante, el verdadero movimiento de fondo, es que Vox se dispararía hasta rozar los 80 diputados.
AI outlook — possibilities, not facts
El PP y Vox obtendrán más de 200 escaños en conjunto el 29 de noviembre
Likely · Within days
Vox superará los 70 diputados, posicionándose para un posible sorpasso en 2030
Possible · Within months
Pedro Sánchez podría terminar en la oposición si el PP y Vox logran la mayoría
Likely · Within days

Guillaume Tatu, former deputy mayor of Annecy and member of the New Popular Front, was summoned to testify by the French police after publishing a video in which he insulted the Minister of the Interior, Laurent Núñez, calling him a 'piss' and a 'bucket of urine' in support of student protests. The complaint is based on alleged public insults, although Tatu justifies his comments as an exercise of freedom of expression and denounces government repression against citizen mobilization, especially of minors. Now he faces a possible fine of up to 12,000 euros and waits three months to find out if the case will be filed or taken to trial.

The Constitutional Court orders the Supreme Court to amnesty the misappropriation of the 'procés', allowing the return of Carles Puigdemont. While the Government approves housing decrees, the PP criticizes the amnesty and raises doubts about voting by mail.

After obtaining 45% of the votes compared to Flávio Bolsonaro's 47% in the first round, Luiz Inácio Lula da Silva seeks to mobilize those over 70 years of age and attract centrist voters to reverse the historical trend in Brazil's presidential elections.

Unions and students demonstrate throughout France against educational conditions and police repression. The Government maintains a firm stance of intervention, while 1,800 blocked centers and thousands of arrests have been reported in recent days.

The Constitutional Court has endorsed the amnesty for embezzlement of the leaders of the process. As a consequence, Judge Pablo Llarena has lifted the arrest warrant against Carles Puigdemont, allowing his return to Spain without risk of arrest.

The Constitutional Court has approved amnesty for the crime of embezzlement against leaders of the process. Following the decision, Judge Pablo Llarena has withdrawn the arrest warrant against Carles Puigdemont, Toni Comín and Lluís Puig, facilitating their return to Spain.