Los votantes suizos rechazan en referéndum endurecer la neutralidad del país
La iniciativa impulsada por la derecha populista del SVP que buscaba impedir sanciones económicas y la cooperación con la OTAN ha sido desestimada con claridad.
Quick Look
Los votantes suizos han rechazado en un referéndum una iniciativa apoyada por la derecha populista para endurecer la neutralidad del país, lo que habría impedido imponer sanciones económicas y cooperar con la OTAN.
AI-generated summary
Why It Matters
La iniciativa pretendía modificar la Constitución suiza para endurecer la neutralidad y restringir la imposición de sanciones y la cooperación militar.
Los votantes suizos han decidido este domingo rechazar una forma más restrictiva de su neutralidad que hubiera impedido al Gobierno imponer sanciones económicas o cooperar con la OTAN en temas de seguridad.
La iniciativa llevada a referéndum con el apoyo de la derecha populista del Partido Popular Suizo (SVP, en sus siglas en alemán) ha sido desestimada con claridad, indican las primeras proyecciones, que auguran cerca de un 70% para el no, según medios suizos.
El objetivo de la propuesta era incluir un artículo específico sobre la neutralidad en la Constitución ― donde ahora solo se indica que las instituciones deben preservarla―, y eliminar la posibilidad de imponer sanciones a países en guerra, salvo que sean aprobadas por la ONU, a lo que está obligada Suiza como miembro de la organización.
El texto apuntaba así directamente al caso de Rusia, castigada en sucesivos paquetes de medidas por la Unión Europea. De hecho, durante la campaña, Moscú señaló con claridad su respaldo a la iniciativa frente a los detractores ―el resto de partidos suizos―, que la calificaron de “pro-Putin” y denunciaron la injerencia rusa.
Berna se ha sumado a la mayoría de esas sanciones europeas desde que Moscú invadió Ucrania, y ha considerado ese paso necesario ante la flagrante violación del derecho internacional, que ampara la neutralidad suiza desde 1815.
El patriarca de la derecha populista suiza y exmiembro del Ejecutivo federal, Christoph Blocher, principal impulsor del referéndum, considera que esas sanciones rompen la neutralidad suiza y convierten al pequeño país en un posible objetivo de Rusia.
La campaña ha financiado carteles por todo el país en los que se instaba a la población a votar “No a la guerra, sí a la neutralidad”, con palomas blancas de la paz como motivo principal.
Además, la iniciativa preveía que Suiza solo pudiera cooperar con la OTAN en caso de un ataque, lo que suspendería la colaboración en defensa y seguridad que mantiene ahora con la Alianza, sin formar parte de ella.
En un contexto de incertidumbre e inestabilidad como el actual, Berna considera que eso hubiera mermado su capacidad de preparación para una defensa del país.
El Ejecutivo federal ha recalcado durante la campaña que “Suiza aprovecha su neutralidad para proteger su seguridad e independencia” y ofrecerse como mediador en conflictos y territorio para cumbres o conversaciones de paz, también sobre la guerra rusa en Ucrania.
Las sanciones económicas, “un instrumento para reaccionar ante las violaciones del derecho internacional”, de distinguir entre agresor y agredido, no solo afectan a Rusia. Berna estudia caso por caso las que propone la UE y decide si las aplica “en su totalidad, en parte o no las adopta en absoluto”, en función de “criterios de política exterior, política económica exterior y jurídicos”.
Así, en la lista figuran países como Bielorrusia, Myanmar, Sudán, Corea del Norte o los talibanes en Afganistán.
Una práctica flexible de la neutralidad que los votantes han apoyado ahora con el resultado de este domingo, según las proyecciones.
Open Questions
- ¿Cuál será el porcentaje exacto de participación y el resultado final definitivo?







